Después de nueve meses cuidándose del coronavirus, Mirtha Legrand aceptó volver a la TV para despedir el año junto a sus seguidores. No se trató de un año más. Estuvo marcado de mucha angustia, dolor y pérdidas, ya que en mayo murió su hermana Goldy.
La diva salió al estudio con un vestido azul con piedras muy brilloso y coqueto. El diseño estuvo a cargo de Claudio Cosano, que en su atelier tiene un maniquí con las medidas de Chiquita, que desde que empezó la pandemia bajó varios kilos.
La rubia expresó su deseo de que al país le vaya mejor, y también pidió que de una vez por todas llegue la esperada vacuna para que no muera ninguna persona más de COVID-19. Acto seguido, su hija Marcela Tinayre levantó su copa de champagne y quiso brindar por la "cuarta generación de la familia". Ahí fue cuando todos quedaron en shock tras la presencia de alguien que siempre prefirió mantener un perfil bajo.
Estamos hablando de Ámbar de Benedictis, la hija de Juanita. La adolescente le entregó un ramo de flores a su mamá, que puso cara de pocos amigos cuando la vio. Parece que no le gusta exponer a sus hijos y la actitud de su primogénita le llamó la atención.
Días atrás, en la gala de los personajes del año de la revista Gente, la conductora aseguró que Ámbar es una chica muy creativa y sensible, que está parada con los pies sobre la tierra. "Me salió bien la nena", reconoció.


