Santa Fe exporta más, pero sus fábricas no despegan: cayó 3,7% la producción industrial en el primer semestre
La industria santafesina acumuló una caída de 3,7% en el primer semestre. Se perdieron 9.686 empleos desde fines de 2023, aunque las exportaciones manufactureras crecieron 28,7%.
La industria santafesina sigue rezagada: cae la producción pero crecen las exportaciones
La industria santafesina atraviesa un 2026 de contrastes. Mientras la producción manufacturera acumuló una caída del 3,7% durante el primer semestre, el empleo industrial continúa perdiendo terreno y una parte importante de las ramas fabriles opera por debajo de sus niveles anteriores, las exportaciones manufactureras crecieron con fuerza.
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El último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) muestra así una recuperación todavía incompleta y desigual. La actividad manufacturera registró en junio una caída interanual del 1% y retrocedió 1,6% en la comparación mensual.
El resultado se da después de un 2025 en el que la industria provincial había logrado una mejora de apenas 1,4%, insuficiente para recuperar el terreno perdido de los años anteriores.
El nivel de producción industrial de junio todavía se ubicó 5,3% por debajo de junio de 2023 y 15,2% por debajo del registro de 2022.
La industria santafesina funciona a distintas velocidades
El deterioro no alcanza a todas las actividades por igual. Algunas ramas lograron crecer, mientras otras continúan mostrando fuertes retrocesos.
Entre las actividades que registraron las mayores caídas aparecen la maquinaria agropecuaria (-28%), prendas de vestir (-6,7%), industria siderúrgica (-2,5%), maquinaria de uso general (-1,9%) y carne vacuna (-1,5%).
En el otro extremo, algunas actividades lograron mostrar avances. La molienda de cereales creció 11,7%, seguida por muebles y colchones (+9,4%), fiambres y embutidos (+9,1%), edición e impresión (+6,6%) y papel y productos de papel (+5,8%).
También registraron mejoras la maquinaria de uso especial (+5,4%), productos metálicos para uso estructural (+5,2%), autopartes (+4,4%), productos lácteos (+3,5%), manufacturas de plástico (+2,8%), carrocerías y remolques (+2,8%), molienda de oleaginosas (+1,3%) y productos de metal y servicios de trabajo de metales (+0,9%).
El resultado muestra un entramado industrial con comportamientos muy diferentes según la actividad, aunque los sectores que crecieron no lograron compensar las bajas del conjunto.
El problema central: falta demanda
Detrás de la menor producción aparece uno de los principales límites para la recuperación: el mercado interno todavía no genera suficiente demanda.
Según la Encuesta de Tendencias de Negocios de la Industria Manufacturera del INDEC, el 52,9% de las empresas señaló a la insuficiencia de la demanda interna como el principal factor que limita su producción.
Le siguen la competencia de productos importados (10,2%), la incertidumbre económica (7,4%), la insuficiencia de la demanda externa (4,5%) y los problemas financieros (4,2%).
El escenario combina así una demanda doméstica todavía débil con una mayor presión competitiva, dos factores que condicionan las decisiones de producción y de inversión de las empresas.
Casi 10.000 empleos industriales menos
La menor actividad también tiene un correlato en el mercado laboral.
De acuerdo con FISFE, entre diciembre de 2023 y abril de 2026 la industria santafesina perdió 9.686 puestos de trabajo registrados.
Durante el mismo período, cerraron 438 empresas industriales y la base empresarial del sector se redujo 7,4%.
La situación también se replica a nivel nacional: el empleo industrial acumula 27 meses consecutivos de caída interanual y, respecto de diciembre de 2023, se perdieron casi 83.000 puestos de trabajo, equivalentes a una baja del 7%.
El dato permite dimensionar que la recuperación de la producción todavía no se tradujo en una recuperación equivalente de la estructura laboral industrial.
El contraste: las exportaciones manufactureras crecen
El dato que rompe con el escenario negativo aparece en el frente externo.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones de manufacturas con origen en Santa Fe crecieron 28,7%.
El avance fue liderado por las manufacturas de origen agropecuario (MOA), que aumentaron 30,7%, mientras que las manufacturas de origen industrial (MOI) crecieron 11,3%.
Entre enero y junio se destacaron las mayores ventas externas del complejo industrial de la soja, carne bovina, productos de molinería y lácteos.
En total, las exportaciones manufactureras santafesinas alcanzaron US$ 7.868 millones durante el primer semestre.
Pero el crecimiento todavía no alcanza para recuperar los máximos recientes. El valor exportado se ubicó 9,9% por debajo del récord registrado en el primer semestre de 2022.
La diferencia es todavía mayor cuando se observa el comportamiento de las manufacturas industriales: el valor exportado de las MOI se encuentra 57,5% por debajo del máximo alcanzado en aquel período.
Más dólares, pero con un desafío para la industria
La evolución de las exportaciones abre una señal positiva para Santa Fe, pero también plantea un desafío para su estructura productiva.
El fuerte crecimiento de las manufacturas de origen agropecuario frente al menor dinamismo de las manufacturas industriales puede profundizar, según advierte FISFE, el riesgo de una mayor primarización de las exportaciones.
Esto significa que una mayor parte de las ventas externas podría concentrarse en productos vinculados a recursos naturales y materias primas, con menor participación relativa de bienes industriales con mayor transformación.
El desafío para la economía santafesina pasa entonces por convertir el crecimiento exportador en una mayor actividad fabril, inversión y empleo. La provincia está generando más dólares por sus ventas externas, pero el entramado industrial todavía no consigue acompañar ese impulso al mismo ritmo.









