“Mientras los sueldos suben por escalera, los precios van por ascensor” reza la frase que grafica fielmente la pérdida de poder adquisitivo que afrontan los trabajadores en una economía inflacionaria, o también dicho en criollo para evocar a la Scaloneta campeona del mundo: “los bolsillos perdieron por goleada en el 2022”. Este último jueves del año el Indec publicó el Índice de Salarios que registró en octubre un incremento del 5,1% en promedio y volvió a perder terreno contra la inflación, que marcó un 6,3% mensual.
Esta suba fue resultado de un alza del 5,3% en los sueldos de los trabajadores privados, del 6% en los empleados públicos y del 3,1% en los no registrados.
Independientemente del corte temporal que se analice (mensual, desde comienzo del 2022 o interanual) los ingresos promedio de los trabajadores corrieron siempre por debajo de la evolución de los precios.
En lo que va del año, los salarios del sector Privado Registrado lideraron la suba (+72,7%), al igual que los del sector Público (+72,7%), ubicándose por delante de los del sector Privado no Registrado que solo actualizaron un (+54,6%).
Con una inflación que alcanzó un 76,6% en 10 meses del año y superó al 69,5% que acumuló en el mismo período el Índice de Salarios Total que mide el organismo oficial.
En el 2022 los salarios subieron en promedio un +69,5% contra una inflación del +76,6% hasta octubre (último dato), lo que generó una pérdida de -4% en término reales de poder de compra.
Si se toma en cuenta la evolución interanual (desde octubre 2021), el Índice de Salarios Total creció 80,7% en 12 meses, perdiendo terreno contra la inflación que se ubicó en el 88%.
Por categoría, los salarios del Sector Privado registrado crecieron un 83% en 12 meses y fueron los que mejor desempeño obtuvieron, (5 puntos por debajo de la inflación anual), los del Sector Público, acumularon un incremento del 82,2% y por último los ingresos de trabajadores informales (no registrados), subieron solo un 70,7% en el último año.
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