Para el FMI, la economía argentina caerá 1,2% y la inflación alcanzará un 30,5%

El FMI presentó el informe semestral sobre las Perspectivas de la Economía Mundial, en el inicio de su reunión de Primavera en Washington.


El Fondo Monetario Internacional (FMI ) pronosticó que la economía argentina cerrará este año con una inflación del 30,5% y que la actividad se contraiga en el primer semestre, producto de una desaceleración de la demanda interna en virtud de políticas más estrictas para reducir los desequilibrios.

En sus nuevos pronósticos para el país, el Fondo espera una caída de 1,2% del producto bruto interno para el año en curso y un crecimiento de 2,2% para 2020.

El deterioro en las perspectivas para la Argentina quedó plasmado en el Panorama Económico Mundial (WEO, según sus siglas en inglés), el tradicional informe con proyecciones del organismo que se difunde al inicio de la reunión anual del Fondo y el Banco Mundial, que comienza hoy en Washington.

Como es tradicional, el Fondo insiste en la necesidad de alcanzar las promesas fiscales. Al respecto, afirma que “cumplir con el objetivo de saldo fiscal primario de cero en 2019 y el 1% del PIB en 2020 es esencial para reducir las necesidades de financiamiento y evitar volver a encender las presiones de liquidez”.

Christine Lagarde del FMI junto a Mauricio Macri durante el G-20
Foto: Federico Lopez Claro

Para este año se estima una caída de -1,2% del PBI y recién en el 2020 se recuperará un 2,2%.

Los números sobre Argentina que se mencionan en este informe coinciden con los revelados hace pocos días en el staff report que la misión técnica del organismo, encabezada por Roberto Cardarelli, confeccionó luego de su visita a Buenos Aires en febrero. Este reporte fue el que aprobó el directorio ejecutivo del Fondo el viernes pasado, lo que dio la luz verde para el desembolso de u$s10.800 millones que deberían llegar en los próximos días al Tesoro argentino.


Economía Global

El nuevo informe proyecta “una merma del crecimiento en 2019 de un 70% de la economía mundial”, que caerá de un 3,6% en 2018 a un 3,3% este año.

Según el organismo, “la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, el necesario ajuste crediticio en China, el estrés macroeconómico en Argentina y Turquía, las interrupciones en el sector automotriz en Alemania y el ajuste financiero junto con la normalización de la política monetaria en las economías avanzadas más grandes, son todos factores que han contribuido significativamente a un debilitamiento de la expansión mundial”.

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Desafíos

Después del débil inicio, el Fondo espera que el crecimiento se recupere en la segunda mitad de 2019. Este avance está respaldado por un importante ajuste de la política monetaria por parte de las principales economías, posible gracias a la ausencia de presiones inflacionarias a pesar de que el crecimiento se encuentra en un nivel cercano al potencial.

No obstante, la economista reconoció que “la producción industrial y la inversión siguen siendo débiles por ahora en muchas economías de mercados avanzados y emergentes, y el comercio mundial aún no se ha recuperado”.

Con mejores perspectivas para la segunda mitad de 2019, se proyecta que el crecimiento global en 2020 volverá al 3,6%. Sin embargo, para el Fondo esta “recuperación es precaria” y se basa en un rebote en las economías de mercados emergentes y en vías de desarrollo, donde se proyecta que el crecimiento aumentará de 4,4% en 2019 a 4,8% en 2020. Específicamente, se basa en un repunte esperado en el crecimiento en Argentina y Turquía.

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