No es Bitcoin: la criptomoneda que podría subir hasta 35% y gana terreno
Impulsada por su vínculo con bancos y su crecimiento en América Latina, esta cripto se posiciona como una de las apuestas más seguidas del mercado en el corto plazo.
XRP gana protagonismo en el mercado cripto tras su crecimiento reciente y su vínculo con el sistema financiero tradicional.
Mientras el Bitcoin vuelve a tomar impulso y busca consolidarse cerca de los 75.000 dólares, otra criptomoneda empieza a captar la atención de los inversores.
Se trata de XRP, un activo que podría tener un potencial de suba de hasta 35% según analistas del mercado.
Qué es XRP y por qué está creciendo
XRP es una moneda digital creada por la empresa Ripple, y se diferencia de otras porque está muy vinculada al sistema financiero tradicional.
De hecho, es utilizada por grandes bancos y compañías como:
Bank of America
American Express
Santander
Su objetivo principal es facilitar pagos internacionales rápidos y más baratos, algo que la vuelve atractiva tanto para empresas como para inversores.
Uno de los principales motores de su crecimiento está en la región. Ripple está expandiéndose fuerte en países como Brasil, donde busca operar con regulación oficial y captar demanda institucional.
Además:
Ya trabaja con bancos locales
Refuerza su infraestructura para operar con dólares y stablecoins
Planea convertirse en un puente financiero regional
Este avance genera confianza y explica parte del interés actual en la criptomoneda.
xrp
La expansión de Ripple en América Latina impulsa el interés de inversores y refuerza las expectativas de suba para XRP.
Cómo viene el precio y qué esperan los analistas
Actualmente, XRP cotiza cerca de u$s1,50, tras subir alrededor de un 8,5% en la última semana.
Según los especialistas:
Si se mantiene por encima de u$s1,60, podría subir hasta u$s1,90 en el corto plazo
El objetivo más ambicioso está en los u$s2, un nivel clave para el mercado
Además, hay señales positivas:
Mayor volumen de operaciones
Crecimiento en la cantidad de usuarios
Compra por parte de grandes inversores (“ballenas”)