Más allá de su liderazgo y posicionamiento en el rubro, continúa teniendo el sello y espíritu de empresa familiar.
Con una planta productora de 20.000 metros cuadrados totales, lleva vendidos más de 30 millones de productos de cocina en la Argentina, tiene presencia en seis países de la región y acaba de lanzar su primer robot con una interfaz intuitiva que ofrece recetas personalizadas.
“Ese crecimiento fue posible gracias al apoyo en una visión emprendedora y en la capacidad de superar crisis económicas de distinto tipo. Así, lo que comenzó como un taller familiar se transformó, con perseverancia e innovación, en una de las fábricas de fundición más grandes del mundo”, señaló a AIRE Mauro Labusta Alarcón, Gerente de Marketing.
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Cómo Essen se convirtió en el gigante argentino de la cocina desde un taller familiar.
La inspiración para fabricar estos productos tan disruptivos surgió a partir de un viaje a Nueva York, donde la familia Yasci descubrió utensilios que combinaban innovación, diseño y practicidad. Pero las ansias de encarar este negocio tuvieron que enfrentarse con varias piedras en el camino.
Hicieron falta más de dos años de investigación, pruebas y ajustes técnicos para superar limitaciones de materiales, procesos y recursos hasta que lograron fabricar las primeras 300 cacerolas, que marcaron el inicio de la marca.
Sin embargo, aunque de gran calidad, no lograron venderse en el mercado tradicional. “Ese golpe fue determinante porque nos llevó a explorar nuevos caminos comerciales y a descubrir en la venta directa una forma única de demostrar las ventajas de las cacerolas”, contó
Essen: de la demostración íntima a la expansión en toda la región
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Essen: la historia de una empresa de Venado Tuerto que conquistó América Latina
La venta directa jugó un papel decisivo para el desarrollo del negocio.
La primera demostración se realizó en la localidad Sancti Spiritu, -vecina de Venado Tuerto-, en el living de una casa y frente a un pequeño grupo de mujeres que quedaron sorprendidas con las posibilidades del producto.
“Esa experiencia marcó el inicio de un modelo de negocio basado en miles de emprendedores que se convirtieron en el motor de Essen. Hoy son más de 20.000 en toda la región”, destacó Mauro Labusta.
El producto más vendido al día de hoy es la Flip, que lleva más de dos décadas en el mercado y registra ventas por 3 millones de unidades.
El presente de la empresa está marcado por una fuerte apuesta a la innovación y la expansión regional. “Con una inversión de 1,2 millones de dólares, lanzamos recientemente Rein, nuestro primer robot de cocina y desembarcamos en México”, señaló el ejecutivo.
Este desarrollo funcional de la marca fue pensado estratégicamente para potenciar los negocios y generar nuevas oportunidades comerciales para los más de 20.000 emprendedores que integran su fuerza de venta.
Los planes de expansión están orientados a consolidar su presencia en América Latina, fortalecer la capacidad industrial e impulsar tecnologías que potencien la cocina casera.
“Desde nuestros comienzos pensamos la cocina como un espacio de encuentro y bienestar. Por eso, nuestros productos fueron pensados para ser resistentes, eficientes y con un diseño distintivo, capaces de pasar de generación en generación y convertirse en parte de la vida cotidiana de miles de familias”, destacaron desde la firma.