En tanto, la situación política se ha enrarecido por las denuncias de coimas que alcanzan a la Casa Rosada, que ha provocado facturas en las filas del oficialismo cuando aún no se esclarecido el affaire Libra. Así, política y economía se han combinado en medio de un proceso electoral que todavía tiene dos meses por delante.
“El nivel de actividad viene teniendo una forma de raíz cuadrada, con recuperación en forma de V en el segundo semestre de 2024 y amesetamiento a partir de abril hasta agosto incluido”. Quien lo dice es Eduardo Fracchia, profesor de Economía en IAE Universidad Austral Business School.
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El Estimador de la Actividad (EMAE del INDeC) de junio cayó 0,7% con respecto al mes anterior y el índice de producción industrial lo hizo en un 3,3% comparando julio con junio. El índice de confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella en la última medición descendió 3,3%. El PIB crecerá 5% este año promedio contra promedio, pero entre puntas para este año la tasa será mucho menor.
Industria en Tierra del Fuego
El índice de producción industrial cayó en un 3,3% comparando julio con junio.
“Este panorama de la actividad se complica más, dada la alta volatilidad de las tasas de interés a partir de la eliminación de las Lefis. Fue una decisión cuestionable y seguramente con mala comunicación entre el sector bancario y el gobierno”, dice Fracchia.
El panorama monetario y financiero no luce mejor.
“Con el apretón monetario de la suba de los encajes, equivalente a 8% de los depósitos, la liquidez desapareció y las tasas entre los bancos que promediaban el 30% antes del desarme de las Lefis saltaron: en la semana se duplicaron con una enorme volatilidad intradiaria”, señala Marina Dal Poggetto, profesora de Economía en IAE Business School.
Banco Central Tasas de Interés bcra
Frente a la volatilidad del dólar, hay una fuerte intervención del Banco Central.
La sobrerreacción y la volatilidad de tasas tiene al menos tres efectos:
- Aumenta la carga de intereses que paga el Tesoro y acorta peligrosamente los plazos de la deuda en un país que sigue sin acceso al crédito internacional y ya no tiene cepo.
- Pone un freno abrupto a la expansión del crédito, que, como comentamos antes, venía siendo el principal motor de la economía y mete presión sobre la mora, que ya había empezado a subir en la cartera de los bancos.
- Dificulta el ajuste deflacionario de la economía, en un contexto donde el freno observado en el nivel de actividad desde febrero empieza a afectar la recaudación. Sobre todo, cuando aumenta la presión para bajar la presión impositiva normativa y para subir el gasto en pos de recomponer las pérdidas de ingresos generadas.
Sin cepo de facto, el esquema económico es más parecido al del segundo acuerdo con el FMI, que arrancó en agosto de 2018, donde la política fiscal y la monetaria fueron ambas muy contractivas en un contexto de enorme Formación de Activos Externos (Salida de capitales).
Si bien el cepo cambiario se sacó sólo a las personas y no a las empresas, en rigor, la economía opera sin brecha cambiaria, dado el arbitraje (rulo) entre el dólar oficial y el contado con liquidación. Arbitraje financiado con una Formación de Activos Externos que acumuló USD 9.600 millones con datos a junio, de los cuales sólo un 18% quedó en el sistema financiero. Todo en una economía donde el déficit de cuenta corriente apuntaba a cerrar este año en torno a 2% del PIB (unos USD 13.000 millones).
En cualquier caso, dice Dal Poggetto, “la economía dejó de crecer en febrero, cayó en marzo con la suba de tasas previa y la brecha previa al acuerdo con el FMI, se recuperó parcialmente en abril, pero desde entonces volvió a caer.
Los niveles de junio son 1,2% debajo de los de febrero, y, con la nueva estructura de tasas de interés, es esperable ver una caída más fuerte en julio. Arrastre estadístico mediante, en promedio, 2025 va a estar más cerca del 4% que del 5,5% que se avizoraba a principios de año y 2026 dependerá directamente de la capacidad de corregir y anclar expectativas después de la elección.