Ingresos desfasados y precios en alza: la inflación y las cesantías vuelven a golpear a las familias
La suba de precios cambia el humor social y político. Las familias no llegan a fin de mes y crece la morosidad por tarjetas de crédito y préstamos personales.
Por la suba constante de los precios, las familias no llegan a fin de mes y sigue creciendo el endeudamiento.
La política oficial de ingresos está desfasada y en crisis por la mayor inflación. Mientras el Gobierno nacional pretende que los salarios aumenten por debajo del 1% mensual y los jubilados y pensionados continúen con el bono de hasta $70.000 congelado hace más de dos años, la inflación se está ubicando en torno del 3% mensual o un poco más.
Este desfase entre los ingresos de la población y la suba de los precios está cambiando el humor social y político porque las familias no llegan a fin de mes y sigue creciendo la morosidad de los que están endeudados con las tarjetas de crédito y por préstamos personales.
En paralelo, se suceden los cierres de comercios y fábricas, con las consiguientes pérdidas de empleo, mientras no se detienen las cesantías y desvinculaciones en el sector público, descapitalizando en “recursos humanos” a organismos técnicos y estadísticos, como INTI, INTA, Servicio Meteorológico, INDEC, ANSeS y ARCA/AFIP, entre tantos otros.
Desde el mínimo alcanzado en mayo 2025 (1,5%), la inflación mensual comenzó a acelerar, acumulando nueve meses consecutivos de incrementos mensuales. Todo ello con anterioridad a la escalada de la guerra en el Medio Oriente.
Segundo Bombardeo de Israel a Irán
La guerra en Medio Oriente tendrá un impacto directo sobre los índices de inflación.
Ahora, la dinámica inflacionaria vuelve a cobrar fuerza y relevancia ante el impacto internacional de la guerra, con la evidencia del traslado a los precios internos especialmente en componentes regulados y vinculados a energía.
Este miércoles 8 de marzo, el Banco Central publicó los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondientes a marzo. Y se observan correcciones en algunas proyecciones, en especial en el rubro inflación.
Qué dicen las proyecciones sobre inflación
En la Ciudad de Buenos Aires la inflación de marzo arrojó un 3%.
Según la consultora ACM “la inflación [nacional] esperada para el tercer mes del año aumentó 0,5 puntos porcentuales respecto a la previsión de febrero de 2026, ubicándose en 3% mensual. De esta forma, para 2026 el mercado proyecta una inflación de 29,1%, lo que implica un incremento de 3,1 puntos frente al REM anterior. Por su parte, el Top 10 (principales consultoras) estima una variación interanual de precios superior en 2,7 puntos respecto de la mediana (31,8% a/a), aumentando 4 puntos su proyección respecto de la última publicación”.
También estimaron mayores índices de inflación para los siguientes meses, una mayor tasa de desempleo, un tipo de cambio nominal para diciembre de 2026 de $1.700 con menores importaciones y una economía que podría crecer este año el 3,3% manteniendo el superávit fiscal.
Para abril, el pronóstico de inflación del REM es del 2,6% (versus 2,2% anterior) y para mayo 2,3% (versus 1,9%).
Para agosto, la estimación es de 1,8% muy lejos de lo que había asegurado el presidente Javier Milei de que la inflación de ese mes arrancaría con 0%.
En cuanto al dólar, la mediana de las proyecciones de tipo de cambio nominal del REM se ubicó en $1.420 por dólar para el promedio de abril. Para diciembre de 2026 el conjunto de participantes pronosticó un tipo de cambio nominal de $1.700/U$S.
Por su parte, “al cierre del primer trimestre del año, el financiamiento a través de tarjetas de crédito en pesos cayó un 6,8% en términos reales. Es decir, la cartera que se construye a través de ella creció por debajo de la inflación, lo que representa una contracción del consumo”, señala el First Capital Group.