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Economía

Gobierno y estacioneros, mano a mano por los precios de los combustibles

El Gobierno nacional convocó a los empresarios de las estaciones de servicio.

El encuentro será para discutir la decisión de no vender combustibles con tarjetas de crédito. Además, se abordará la aplicación de los precios surgidos en los surtidores.

También se escucharán otros reclamos sectoriales.

La citación llegó el martes a última hora. “Nos va a recibir el subsecretario de Comercio Interior, Ignacio Werner, el lunes 24 a las 14”, informaron.

►Leer más Las estaciones de servicios suspendieron el pago con tarjetas de crédito

estaciones de servicio

“Hemos tenido muchas reuniones pero la realidad es que no hay hechos concretos”, explicaron desde Cecha.

Los estacioneros celebran el llamado, pero al mismo tiempo preparan la carpeta de reclamos.

Sobre “cortar” las ventas con tarjetas de crédito aclararon que no es una decisión institucional.

Como “gesto de buena voluntad” y “prudencia” con el Gobierno, Cecha frenó una medida de protesta generalizada durante el verano pasado y soslayó las decisiones unilaterales de estacioneros en el año.

“Desde la Secretaría de Comercio siempre hubo voluntad de juntar a la partes, pero la verdad es que no hubo ningún tipo de acuerdo. Realmente los bancos o emisoras no tienen en mente en este momento ceder beneficio alguno”, remarcaron.

Sin embargo, las quejas se multiplican. El principal pedido será reducir el arancel de 1,3% por venta y disminuir la cantidad de días que los bancos tardan en acreditar los pagos, que en promedio hoy son de 28.

“Es una barbaridad que se demoren 28 días para hacer una liquidación. En Uruguay, donde tienen aranceles parecidos a los nuestros, las acreditaciones se hacen entre 72 y 96 horas. Si lo pueden hacer allá, se puede acá, no creo que haya tanta diferencia con el sistema bancario nuestro, más allá del tamaño”, afirmaron representantes de los despachantes.

Según revelaron directivos de la Confederación, con los bancos no hay diálogo.

“En este momento no hay negociaciones. Cuando las tuvimos, las pedimos por la tasa del 1% que nos cobran por recibir efectivo y depositarlo. Por ahora, solo tuvimos una respuesta positiva del Banco Nación, que nos dijeron que no está previsto ni si quiera en su Carta Orgánica establecer un tributo de este tipo”, expresaron.

Por ahora, según dijo Bonoroni en la semana, son las estaciones de servicio independientes las que suspendieron hasta nuevo aviso el cobro de naftas y otros productos con tarjeta.

“No hay estadísticas, en general en el Interior hay estaciones que dejaron de opera con tarjeta de crédito, no así con las de débito, que es una obligación”, indicaron.

Pero resaltaron que hay un arancel del 1% y un plazo de 48 o 72 horas.

Además, advirtieron que mientras regía la estabilidad de precios y no había aumentos la acreditación a 28 días no era un problema, pero con la liberación del mercado de combustibles ordenada por Juan José Aranguren para fines de 2017 ese plazo se convirtió en problema muy grave.

“Al pasar a tener dos aumentos en el mismo mes y con la acreditación a 28 días, el estacionero es el que debe absorber esos dos aumentos. Si vendió a un precio determinado, cuando al mes recibe el dinero, tiene que soportar el incremento”, recalcaron.

Desde la entidad remarcaron las gestiones ante la AFIP, organismo que sí se ocupó del tema.

De este tema también conversarán con Werner.

En este marco, algunos de los directivos de Cecha no descartan tomar otro tipo de medidas. “Es un atributo del presidente y el Consejo Directivo. Surgirá de lo que se hable el lunes en el Secretaría de Comercio”, sostuvieron.

La semana pasada el secretario de Energía anunció que el Gobierno comenzará a publicar el “precio indicativo de competencia” para el combustible en cada provincia.

Esto es con el objetivo de evitar abusos aunque encierra una medida que se contradice con la liberación del mercado.

Los estacioneros quieren detalles. “Es una medida que no está aplicada, pero creemos que puede traer situaciones conflictivas porque el precio lo determina a petrolera. En el caso de YPF, como vende en consignación pone el precio que tiene que vender el estacionero, sea en Buenos Aires o Corrientes”, indicaron.

“En los otros casos, que son operaciones de compra y venta, las petroleras determinan un precio de acuerdo a su política comercial. Lo que vemos es que si mañana el Gobierno fija un precio sugerido por debajo de lo que se vende en una ciudad, será el expendedor el que reciba las críticas o alguna situación conflictiva con un usuario”, advirtieron.

Otra fuente del sector consultada para esta nota, expresó sus dudas con la implementación. “En la cadena está la producción, la distribución mayorista, el comercio minorista, el consumidor y el Estado. Una vez que estén, si los precios sugeridos por las estaciones no se ajustan a los del Gobierno, que el plato roto no la pague la estación de servicio”, insistió.

“Venimos de dos aumentos por año y pasamos a dos por mes. En este contexto de volatilidad aplicar medidas que den cierta previsibilidad son bienvenidas, después se verá la eficacia que tendrán”, subrayó.

Se calcula que la comercialización de combustibles en la Argentina tiene una presión impositiva del 40%. A este factor, se le suma que las estaciones trabajan con una rentabilidad fijada por las petroleras, que definen los precios, y dejan un margen de entre 8% y 10%, en el mejor de los casos.

Los expendedores admitieron que todavía quedan incrementos pendientes. Señalaron que Energía cambió la “tónica” de cómo evaluar el atraso, según los valores del exterior y los domésticos.

“Toman los precios promedios de las naftas de YPF de todo el país y ya no de Buenos Aires. Levantaron la vara”, sostuvieron.

Los funcionarios también pidieron observar el “exportar partity” en lugar del “import parity” .

“En vez de considerar cuánto me cuesta traer el producto, hay que mirar cuánto cuesta vender el producto afuera”, aclararon.

Hay una pequeña reducción en las estimaciones se venían realizando y un menor desfasaje de precios en el interior.

“Si el barril de crudo se mantiene entre u$s 78,50 y u$s 79 y el dólar sigue en torno a $ 40, en el área metropolitana todavía queda un 7% u 8%” de aumento.

Las petroleras piensan que a nivel país todavía hay margen para aplicar un nuevo ajuste, pero en el Gobierno libraron una lucha contra la inflación de cara al fin de año. Muchos estiman que se avecina una fuerte disputa entre Comercio y las compañías.

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