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Economía

Por qué el 2018 marcó el inicio de la aceleración de la pobreza en el país

Este lunes, el  Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló las últimas cifras de la pobreza en Argentina y fueron alarmantes. Tanto a nivel nacional como provincial -en Santa Fe-, el índice subió 8 puntos desde el primer semestre del 2018 hasta el primer semestre del 2019. Estas cifras no contemplan la última gran devaluación de agosto.

Redacción Aire Digital

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este lunes la realidad de la pobreza en Argentina en los últimos años. Según la publicación, desde el inicio de la gestión de Mauricio Macri en el 2016 la pobreza había empezado a bajar de 32 puntos en el primer semestre del 2016 hasta 25 puntos a finales del 2017. Pero el inicio del 2018 tuvo un giro dramático en el país que no acabo más. Desde entonces, la pobreza subió 10 puntos hasta la primera mitad del 2019 y se espera que suba mucho más.

 

Según el Indec, en el Gran Santa Fe la pobreza alcanzó los 38,2 puntos porcentuales en el primer semestre y afecta al 26,2 de los hogares. Mientras que la indigencia trepó a los 5,9 puntos.

Es decir, en Santa Fe casi 4 de cada 10 personas vive por debajo de la línea de pobreza. Esto representa un fuerte incremento respecto a las mediciones previas.

Si tomamos los números del 2017, en el primer semestre, en Santa Fe la pobreza afectaba al 26,9 por ciento de los habitantes, mientras que llegó a bajar hasta el 26,4 por ciento sobre finales de ese año.

En el 2018, tras la devaluación, la situación empeoró. En la primera mitad del 2018 el índice de pobreza se posicionó los 30,3 puntos, para terminar el año en el orden de los 34,4.

Hoy supera los 38 puntos porcentuales.

 

 

Las cifras reveladas por el Indec son alarmantes. Hoy hay en Argentina 15,8 millones de personas que tienen serias dificultades para acceder a las necesidades básicas. La última vez que se registró un número tan alto fue tras la crisis del 2001, cuando en el 2002 alcanzó su máximo histórico 49,7 puntos, según Chequeado, bajo el mandato de Eduardo Duhalde. Más de la mitad de los argentinos vivieron una situación desesperante.

Sin embargo, el país sufrió otros golpes a la economía del día a día antes, cuando a finales de los años ’80, Ricardo Alfonsín se retiró del poder dejando por primera vez en Argentina una hiperinflación. En ese momento, no había mediciones del Indec.

Desde entonces, la pobreza por ingresos solo disminuyó en el rebote estas  dos crisis macroeconómicas profundas que vivió el país y en el período de “excepcionales circunstancias externas” que se vivieron entre 2004 y 2007. Pero nunca más volvió a colocarse por debajo de los 25 puntos. Y se espera que a finales del 2019, los 38 puntos que se anunciaron este lunes sean unos cuantos más.

Fuente: elaboración de CEDLAS sobre la base de EPH de INDEC.
Fuente: elaboración de CEDLAS sobre la base de EPH de INDEC.

La gran responsable, la inflación. La suba de los costos para los sectores productivos y los consumidores, que no van acompañados de una actualización salarial acorde a lo que demanda la economía diaria ni con más empleos estables, han puesto a la Argentina en este lugar de incertidumbre.

La inestabilidad del dólar fue la gran responsable de la fuerte suba del índice de pobreza en el país desde que asumió Macri, que tuvo sus dos picos más fuertes en el segundo semestre del 2018 y que está por revelar algo mucho peor, tras la devaluación de agosto del 2019.

Mauricio Macri y Alberto Fernández.
Mauricio Macri y Alberto Fernández.

El presidente –que aspira a ser reelecto en menos de un mes– reconoció este lunes que, si bien pidió que se lo juzgue por su combate contra la pobreza, los resultados no fueron los esperados: “Aunque ese número duela, hay que mirarlo de frente”, manifestó. Desde el entorno de su contrincante, Alberto Fernández, aseguraron que necesitan dos años para poder combatir este mal.

 

Los números publicados por el Indec manifestaron que el gran problema de la aceleración de pobreza en el país que se retomó cuando, en septiembre del 2018, Argentina sufrió la primera corrida cambiaria de los últimos años, que devaluó el peso notablemente y desde allí se manejó alrededor de los 40 pesos hasta el segundo semestre del 2019, cuando superó los 60 pesos. Esto se sintió fuertemente en el bolsillo de los argentinos, lo que llevó al gobierno nacional a tomar las primeras medidas urgentes contra la crisis.

De esta manera, el 2018 marcó el inicio de una crisis que hasta la actualidad no pudo cesar. La moneda norteamericana se disparó alrededor de un 100% ese año y golpeó a toda la economía Argentina. También comenzó a dispararse el riesgo país.

El 2018 marcó el inicio de una crisis que hasta la actualidad no pudo cesar.
El 2018 marcó el inicio de una crisis que hasta la actualidad no pudo cesar.

Esto deja en evidencia la dependencia de las familias, empresas y gobiernos argentinos del billete verde. El porcentaje de traslado a precios que una devaluación genera en nuestra economía es asombroso. Puede ser por una cuestión puramente de estructura económica –porque somos un país exportador de productos primarios- o de mala distribución. Según sostuvo la expresidente Cristina Kirchner en el 2012 durante una conferencia en Estados Unidos, “Argentina es culturalmente dependiente del dólar”.

Lo cierto es que las cifras reflejaron en la historia Argentina que una depreciación de la moneda nacional respecto al dólar es fatal. Y después de lo ocurrido en agosto, los números van a ser peores.

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