En medio de una crisis sin precedentes, la cotización del barril de crudo caía hoy al nivel más bajo de la historia, por el impacto de la pandemia de coronavirus sobre la actividad y el agotamiento de la capacidad de almacenamiento.
La caída fue impulsada por una cuestión técnica en el mercado de petróleo, que se comercia con su precio futuro y los contratos para marzo tienen fecha de vencimiento este martes.
Los operadores buscaban deshacerse de esos contratos para evitar que tener que hacerse cargo del coste del traslado y almacenamiento de algo para lo que la demanda es tan baja ahora mismo.
El precio del petróleo WTI de Estados Unidos se desplomaba 73,67 %, hasta los 4,81 dólares el barril. En cambio, el precio de los futuros de petróleo WTI de junio se mostraban más estables. La caída este lunes fue cerca del 9%, hasta situarse los 22,7 dólares el barril.
Los mercados de petróleo estadounidense experimentaron un raro fenómeno por el cual el precio futuro cotiza a un precio más elevado que el actual.
En el caso del petróleo de referencia en Europa -clave para las petroleras argentinas-, el precio del barril de Brent se situaba en US$ 26,67, 5% inferior al del cierre del viernes último.
En lo que va de año, el barril de Brent cayó más del 60%, por el impacto de la pandemia sobre el nivel de actividad.
Por qué se derrumbó el petróleo en el mundo
Puntualmente, el desplome se produjo en el último día de vigencia de los contratos de futuros de mayo, y se estima que a partir de mañana cuando comiencen a operar los de junio, se genere un repunte en el precio que en términos porcentuales puede ser espectacular.
Este lunes, los futuros del WTI (precio de referencia para EEUU) con vencimiento en mayo mostraban ventas masivas porque todos los inversores que no quieran entrega física necesitan vender el contrato de mayo antes de su vencimiento, lo cual opera este martes.
Pero no hay compradores físicos para este contrato ya que las capacidades de almacenamiento en Estados Unidos alcanzando su máximo, lo cual explica que haya habido operaciones por debajo de cero dólar, es decir, compradores que le pagan al vendedor por devolverle el barril
Un precio negativo significa que quien produce le paga a otro para que se lo lleve; y en este caso se debe a que la capacidad de almacenamiento de petróleo está muy cerca de sus límites y podría ser sobrepasada en poco tiempo de persistir la actual situación.
Por un lado, la menor cantidad de vehículos en las calles, la escasa presencia de aviones en los cielos, y las economías de por sí ralentizadas por la pandemia ya no necesitan las cantidades de petróleo proyectadas antes de la crisis.
Pero también influye el fin de un acuerdo de tres años sobre cuotas de producción que habían acordado, hasta el 31 de marzo, los países productores de petróleo miembros y no miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y cuya renovación el 13 de abril último no resultó satisfactoria para los mercados.
Los tanques de Estados Unidos no tienen espacio para almacenar más crudo y los inversores ya cobran por comprar barriles, ante la brutal reducción de la demanda producida por la crisis del coronavirus.
La reducción en la producción en 9,7 millones de barriles por día en mayo y junio fijada por la OPEP, el recorte más profundo jamás acordado por los productores de petróleo del mundo, resultó insuficiente y eso se reflejó en el derrotero que sufrió el WTI desde ese día, cuando su cotización estaba en el orden de los US$ 24, subrayaron los analistas.
El peor año de la história
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó al 2020 como "el peor año de la historia para el petróleo" y se refirió al presente mes como "abril negro".
El exceso de oferta pondría a prueba la capacidad mundial de almacenar crudo, con el riesgo de que la saturación en algunos yacimientos obligue a parar la producción.
El fenómeno ya está ocurriendo en la Argentina, donde las petroleras dejaron de refinar porque no tienen donde almacenar.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) pronosticó que la demanda de crudo descendería en torno a 20 millones de barriles por día en abril.
En el conjunto del año, la demanda se reducirá en 6,91 millones de barriles por jornada, estimó.
La crisis se agravó después de que Arabia Saudita, miembro de la OPEP, lanzara una guerra de precios con Rusia, que no es miembro de esta organización.
Los dos países pusieron punto final a la disputa a principios de este mes aceptando, junto con otros Estados, reducir la producción en casi 10 millones de barriles diarios para impulsar los mercados afectados por el virus.
Pero los precios siguieron cayendo y los analistas estiman que los recortes no bastan para compensar la caída masiva de la demanda.
Analistas temen que las instalaciones de almacenamiento en Estados Unidos se estén quedando sin capacidad.
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