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Economía inflación | precios | Diciembre

Cómo impacta la inflación de diciembre en los niveles de pobreza y en los jubilados

Los mayores aumentos de precios en alimentos se dieron en las zonas más pobres de la Argentina. Los jubilados que no cobran la mínima perdieron fuerte ante la inflación durante 2020. Se viene el descongelamiento de servicios en 2021.

El 4% de inflación en diciembre no solo es la más alta del año. Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,4%) fue la de mayor incidencia en el nivel general para todas las regiones del país. Se destacaron especialmente las subas en Carnes y derivados, con una incidencia más elevada en las regiones donde tienen mayor ponderación, como en el NEA y NOA, y mayores niveles de pobreza e indigencia.

En las canastas de consumo de los sectores de población con menores ingresos predominan los alimentos Por eso, en los próximos días el INDEC informará una fuerte suba en las canastas básicas Alimentaria y Total (CBA y CBT).

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La inflación no se detiene en la Argentina, a pesar del congelamiento del precio de los servicios públicos.

La inflación no se detiene en la Argentina, a pesar del congelamiento del precio de los servicios públicos.

Aunque el promedio de 2020 fue del 36,1%, hubo una fuerte dispersión de precios con un 42,2% en el Noreste (NEA), con un alza del 53,7% en Alimentos versus un 40,9% en Capital y GBA.

Además, casi sin dispersión, vestimenta y calzado registra un alza anual del 60%, superando incluso a los alimentos.

El INDEC señala que con el 5,2% en diciembre Salud fue uno de los rubros con mayor aumento “principalmente debido a las subas en productos farmacéuticos y los aumentos en los planes de medicina prepaga”.

Alimentos, ropa y medicamentos – consumos imprescindibles—lideran la suba de los precios, e inciden en los sectores de menores recursos.

Inflación en ascenso

La inflación viene en ascenso. Desde el piso de 1,5% en abril y mayo, en el tercer trimestre subió al 2,5% mensual. Y en el cuarto al 3,7% mensual. La secuencia es: 3,8% en octubre, 3,2% en noviembre y 4% en diciembre.

Si se excluyen los precios regulados y los estacionales, la inflación “núcleo” ascendió al 4,9 en diciembre y al 39,4% la anual. Por el congelamiento y semicongelamiento de tarifas y otros rubros, la incidencia de los precios regulados es muy baja, pero anticipa que cualquier aumento en esos precios regulados, como gas, luz, transporte público, llevaría la inflación más allá del 50%.

El 4% de diciembre dejó “corta” la tasa de interés del 3% mensual que los bancos pagan por los plazos fijos. Y también el ritmo de devaluación del dólar oficial, en torno del 3,5%. La inflación empuja al alza al resto de las variables retroalimetando la suba de los precios.

Por el congelamiento y semicongelamiento de tarifas y otros rubros, la incidencia de los precios regulados es muy baja, pero anticipa que cualquier aumento en esos precios regulados, como gas, luz, transporte público, llevaría la inflación más allá del 50%.

Con estos niveles de inflación, siguen perdiendo la carrera salarios y jubilaciones.

Las jubilaciones mínimas acumularon el año pasado un incremento del 35,3% y la máxima del 24,3%. En consecuencia, punta a punta, versus la inflación, la jubilación mínima tuvo una pérdida de 0,8 puntos y la máxima de 11,8 puntos equivalente a una pérdida del 8,7%.

Así, no hubo recomposición de los haberes durante el año pasado porque las jubilaciones mínimas mantuvieron el retroceso real de 2016 a 2019 (solo hubo bonos extraordinarios en 2020 por $13.000 que no se integraron a los haberes) y el resto profundizó el deterioro de los años anteriores. Además, recién en marzo se conocerá el próximo aumento jubilatorio, y la inflación de enero y febrero profundizará ese deterioro.

En tanto, las paritarias acordaron aumentos en cuotas de entre el 25 al 35% que alcanzaron a los que conservaron el empleo. Entre los trabajadores registrados, en los últimos 3 años se perdieron unos 450.000 empleos y mayor es la pérdida entre los no registrados.