menu
search
Economía INDEC | Argentina |

Canasta de Crianza: el costo de criar a niños y niñas de entre 6 y 12 años fue de $460.283 en septiembre

El gasto para mantener a un niño en Argentina continúa en alza, aunque el último reporte del Indec muestra una leve desaceleración en el incremento de la canasta de crianza.

Según el informe de septiembre de 2024, las familias argentinas necesitaron hasta $460.283 para cubrir los gastos de un niño de entre 6 y 12 años, lo que representa un incremento del 1,03% con respecto a agosto, significativamente por debajo del 3,5% de inflación general registrado en ese mes. El gasto para mantener a un niño en el país continúa en alza.

La canasta de crianza, que el Indec lanzó en marzo de 2024, tiene como objetivo medir los costos asociados al cuidado de niños y adolescentes de hasta 12 años. Este indicador considera gastos en alimentos, vestimenta, vivienda, transporte y salud, además de los costos del cuidado personal, que son valorados conforme al Régimen de Trabajo de Casas Particulares en la categoría de "Asistencia y cuidado de personas".

Este índice busca visibilizar los costos económicos asociados a tareas de cuidado, generalmente no remuneradas, y se ha convertido en una referencia importante en procesos judiciales relacionados con la determinación de cuotas alimentarias.

Diferencias de costos según la edad, según el Indec

El análisis de la canasta de crianza, que abarca desde recién nacidos hasta niños de 12 años, refleja variaciones significativas según la edad del niño.

crianza positiva.jpg
La canasta de crianza considera gastos en alimentos, vestimenta, vivienda, transporte y salud.

La canasta de crianza considera gastos en alimentos, vestimenta, vivienda, transporte y salud.

Para un recién nacido (menor de un año), los hogares debieron destinar $369.829 en septiembre, con $109.261 asignados a bienes y servicios, y $260.568 correspondientes al costo del cuidado. Las familias con niños de entre 1 y 3 años enfrentaron un gasto de $438.873, mientras que para aquellos de 4 a 5 años, el costo fue de $365.804. Para los niños de 6 a 12 años, la cifra ascendió a $460.283, lo que se explica por mayores requerimientos en alimentación, vestimenta, educación y cuidado.

Desfase con el salario mínimo

El salario mínimo vital y móvil (SMVM), que desde octubre de 2024 está fijado en $271.571,22, resulta insuficiente para cubrir los costos de crianza en cualquier rango de edad.

En el caso de un recién nacido, la canasta de crianza de septiembre supera el salario mínimo en $98.257, lo que evidencia la presión económica que enfrentan los hogares. Para un niño de 6 a 12 años, el salario mínimo solo alcanza a cubrir el 59% de los gastos totales.

LEER MÁS ► Se pinchó la inflación en septiembre: perforó el piso del 4% y fue la más baja desde 2021

Este desajuste pone de manifiesto las dificultades que tienen las familias argentinas para cubrir las necesidades básicas de sus hijos, en un contexto marcado por una elevada inflación y la pérdida de poder adquisitivo. En términos reales, el salario mínimo ha caído un 30,49% en comparación con octubre de 2023, acentuando la distancia entre los ingresos y el costo de vida.

La canasta de crianza crece más despacio que la inflación

Aunque la canasta de crianza experimentó un aumento moderado en septiembre (1,03%), el incremento interanual fue del 167%, lo que refleja un fuerte impacto en los bolsillos familiares. No obstante, la inflación en ese mismo período fue aún mayor, lo que indica que los costos relacionados con la crianza han crecido a un ritmo más lento que otros sectores de la economía.

Este informe, elaborado por el INDEC junto con la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género y UNICEF, cuantifica los gastos asociados al cuidado infantil, un tema central en los debates sobre la brecha de género y la economía del cuidado.

En resumen, aunque el costo de criar a un niño en Argentina continúa subiendo, la desaceleración observada en septiembre ofrece un respiro leve para las familias en un entorno económico complejo. Sin embargo, la diferencia entre los ingresos y los gastos esenciales sigue siendo considerable, especialmente cuando se compara con un salario mínimo vital y móvil que no cubre ni siquiera el costo de los más pequeños.