Bares, eventos y turismo: Santa Fe apuesta a su ADN gastronómico para potenciar la economía real
Maximiliano Chiarelli, referente del sector gastronómico santafesino, analizó el impacto de la caída del consumo, la presión impositiva y el desafío de sostener el empleo. La apuesta a los eventos, el turismo y el ADN local como motores para sostener la actividad.
Maximiliano Chiarelli advirtió sobre el impacto de la caída del consumo y destacó el rol de la gastronomía como motor del turismo y la economía real en Santa Fe.
En el marco del ciclo de entrevistas del programa Milla Extra, de AIRE Negocios, Maximiliano Chiarelli —empresario gastronómico, presidente de la Cámara de Bares y vicepresidente primero de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Santa Fe— trazó una radiografía de la actualidad del sector y advirtió sobre el complejo escenario que atraviesan bares y restaurantes en la ciudad.
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Para el dirigente, la gastronomía funciona hoy como un “termómetro de la economía real”, donde el movimiento en las mesas refleja directamente el nivel de consumo de la sociedad. En ese contexto, describió un escenario marcado por alta capacidad ociosa, caída de la rentabilidad y costos fijos cada vez más difíciles de sostener.
“Somos un gran termómetro de lo que pasa en la calle, en la economía real”, resumió Chiarelli durante la entrevista.
Actualmente, muchos establecimientos gastronómicos trabajan con niveles muy bajos de ocupación durante la semana y concentran gran parte de su actividad únicamente los fines de semana. Según explicó, algunos locales llegan a utilizar apenas un 15% de su capacidad instalada en determinados días.
La gastronomía santafesina busca sostener el consumo con eventos
Ante la retracción del consumo y el menor movimiento diario, el sector apuesta a una estrategia basada en eventos culturales, deportivos y musicales para atraer público y generar actividad económica.
Desde la Cámara de Bares de Santa Fe trabajan junto al gobierno provincial y municipal para potenciar una agenda que permita sostener el flujo de clientes y consolidar a la “ciudad cordial” como un polo turístico y gastronómico regional.
En ese sentido, Chiarelli remarcó que los Juegos Sudamericanos aparecen como una gran oportunidad para posicionar a la ciudad y dejar infraestructura que permita seguir impulsando el turismo de reuniones y eventos masivos.
Entre las principales preocupaciones del sector aparecen:
- El aumento de costos fijos y servicios.
- La caída del consumo durante la semana.
- La alta presión impositiva.
- El arrastre de deudas desde la pandemia.
- La dificultad para sostener estructuras y empleo.
“El debate que habría que hacer en el rubro es impositivo; la reforma tributaria es determinante”, sostuvo el dirigente empresarial.
El ADN gastronómico de Santa Fe como diferencial
Más allá de las dificultades, Chiarelli destacó que Santa Fe logró construir una identidad gastronómica propia, reconocida a nivel nacional, basada en productos y costumbres muy arraigadas en la cultura local.
El liso, el pescado de río y los alfajores forman parte de ese ADN santafesino que hoy funciona como uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad.
El liso, el pescado y el alfajor: el ADN gastronómico que impulsa a Santa Fe
“La gastronomía es una industria sin humo”, definió, al remarcar el impacto económico y laboral que genera toda la cadena de valor vinculada al sector.
Además, resaltó la articulación con Paraná bajo la estrategia “Dos ciudades, un destino”, con el objetivo de potenciar el turismo regional y consolidar un corredor conjunto entre ambas capitales.
Empleo, consumo y capacidad ociosa: la preocupación del sector
Uno de los ejes centrales de la entrevista pasó por el impacto de la situación económica sobre el empleo y la sustentabilidad de los negocios gastronómicos.
Chiarelli advirtió que el problema ya no pasa solamente por vender más, sino por sostener estructuras en un contexto donde los costos crecieron muy por encima de la rentabilidad.
La preocupación se profundiza porque la gastronomía moviliza una enorme red de proveedores, trabajadores y servicios indirectos vinculados al funcionamiento diario de bares y restaurantes.
Para el empresario, el desafío hacia adelante será encontrar equilibrio entre costos, consumo y presión tributaria, mientras Santa Fe intenta consolidarse como uno de los polos gastronómicos más importantes de Argentina.








