Aranguren: “El déficit energético se terminará en cinco o seis años”
Con ese trasfondo, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, respondió de manera directa y en pocas palabras una pregunta que en el pasado hubiese llevado a una respuesta inexacta. “El déficit energético se terminará en los próximos cinco o seis años“.
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Aranguren participó de una de las mesas redondas en el World Economic Forum (WEF) Latam junto a Alejandro Bulgheroni, CEO de Bridas Corporation; Fernando Coelho Filho, ministro de Minas y Energía de Brasil, y Luca D’Agnese, jefe de la región Latinoamérica de Enel, entre otros.
¿Cuándo se termina el déficit energético en la Argentina?, le preguntaron, y Aranguren respondió: “Creemos que si hacemos las cosas como corresponden, dentro de unos cinco o seis años, en 2021 o 2022, tenemos que reemplazar la energía que estamos importando. Especialmente la relacionada con energía eléctrica en los meses de verano, en que tenemos alta demanda. O el gas natural que importamos por barco, el LNG (gas natural licuado), en el invierno. Pero, difícilmente dejemos de importar de Bolivia porque es un suministro que está a un precio atractivo“.
El ministro de Energía, sin embargo, no habló de eliminar por completo la importación porque considera que en ocasiones puede ser buena para la Argentina. “Cuando uno habla de déficit o no déficit depende de exactamente cuáles son los precios. Puede darse la condición de que un país importa en un determinado momento y exporta en otro. Hoy por ejemplo gas licuado de petróleo exportamos en verano e importamos en invierno y el balance neto es positivo. Creo que el balance neto de gas natural va a ser positivo en 2021 ó 2022, merced al convenio que se ha hecho por ejemplo en Vaca Muerta y a otros que van a venir en el futuro para potenciar el desarrollo de los recursos argentinos”, agregó.
“Hoy tenemos un objetivo similar al de Brasil. Vamos a estar compitiendo por los mismos mercados”, arriesgó.
Al cierre de su presentación invitó a eventuales inversores: “La Argentina generará oportunidades de inversión de entre US$ 25.000 y US$ 30.000 millones al año en los próximos años con un retorno decente. Los invito a que observen las oportunidades“, les resumió.
El optimismo de Aranguren se basa en un caso testigo. Es el que lidera la empresa Techint, cuyo presidente, Paolo Rocca, le presentó a fines del mes pasado al propio Macri. Consiste en una inversión de US$ 2.300 millones hasta 2019 para producir el equivalente al 10% del gas que hoy se extrae en el país.
“La provincia de Neuquén es la dueña del recurso en esta roca formadora que es Vaca Muerta, que es uno de los potenciales recursos que existen en el país. Hay 18 concesiones otorgadas de explotación no convencional. Solamente dos de esas han pasado la etapa de piloto a desarrollo. Son YPF con Chevron, en Loma Campana, e YPF con Dow, en el Orejano.
Esta nueva de Techint es en Fortín de Piedra. Comprometen en los próximos tres años 2.300 millones de dólares, 170 pozos y una producción estimada para mediados de 2019 por encima de los 10 millones de metros cúbicos por día, cuando el país consume por día 130 millones de metros cúbicos. Es un número relevante, es el 8% al 10% de la demanda argentina, y esa producción se mantiene por ocho años y todavía quedan 15 concesiones más que pueden pasar de la etapa piloto al desarrollo.
Por lo tanto, esa posibilidad de que la Argentina reemplace las importaciones de LNG (gas natural licuado), en el período que mencione, son factibles”, repitió el ministro.
Fuente: LA NACION




