El primer lunes del mes de octubre se celebran en el mundo dos festividades que van tomadas de la mano, la primera es el Día Mundial del Hábitat y la segunda es el Día Mundial de la Arquitectura. Ambas celebraciones comparten el mismo día por decisión de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), quien en 1996 decidiera vincular al gremio de arquitectos con el desarrollo urbano sostenible, propuesto por la comisión de hábitat de la ONU en 1985.
En 1997, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) decidió sumarse a esta iniciativa y también instituyó el primer lunes de octubre de cada año como Día Mundial de la Arquitectura, coincidiendo con el Día Mundial del Hábitat. Desde entonces, en esta fecha se celebran varias actividades conmemorativas a escala mundial por parte de las secciones nacionales de la UIA, las agrupaciones profesionales de arquitectos y otras instituciones vinculadas con la arquitectura.
La arquitectura es una profesión que no está orientada exclusivamente al lucro o a la prestación de servicio a un cliente, sino que puede producir importantes cambios en una comunidad determinada y en la sociedad. Los proyectos de arquitectura suelen estar relacionados con el progreso, la cultura, la evolución y el paso del tiempo. Hoy en día, se espera que el arquitecto beneficie a su cliente con sus proyectos pero también a la sociedad en general.
La responsabilidad de las empresas respecto al medio ambiente es un tema que maneja muy bien la sociedad actual, así como también los relacionados con sus derechos, por lo que los ciudadanos saben que pueden conseguir el entorno que desean bien sea a través de la presión social o la utilización de diferentes medios. Por tal motivo, resulta conveniente que los nuevos proyectos arquitectónicos cuenten con la aprobación de la sociedad antes de ser ejecutados.
De acuerdo con el presidente de la UIA, en esta fecha se muestra cómo el diseño y la arquitectura urbanos pueden hacer que las comunidades sean fuertes, seguras, equitativas y asequibles; es decir, cómo pueden hacer que el futuro urbano sea mejor y más igualitario.
El Día Mundial del Hábitat ofrece cada año una oportunidad para reflexionar sobre cómo se podrían convertir los pueblos y ciudades en mejores lugares para todos. Hoy en día, media humanidad vive en pueblos y ciudades, y las tendencias indican que la cifra aumentará a dos tercios en las dos generaciones próximas. Con las acciones y las políticas correctas las ciudades pueden aprovechar plenamente el potencial de vida sostenible, reducir las desigualdades y disparidades, y proporcionar un hogar para personas de todas las edades y culturas y medios económicos.


