La estremecedora historia real detrás de la serie "Cautiva": el libro de Daniel Enz que desenmascaró las torturas ocurridas en el convento de Nogoyá
Daniel Enz, periodista de investigación, reconstruyó en su libro "Las torturas del convento" los abusos sufridos bajo el mandato de la madre superiora Luisa Esther Toledo en el Monasterio de Carmelitas Descalzas de Nogoyá.
"Cautiva" lleva a la ficción la historia real ocurrida en el convento de Nogoyá y expone los hechos que salieron a la luz tras la investigación periodística de Daniel Enz.
La serie argentina Cautiva volvió a poner en el centro de la escena una historia real ocurrida en un convento de Nogoyá, Entre Ríos. La ficción, protagonizada por Carolina Kopelioff, Lorena Vega y Rita Cortese reconstruye el caso real de la ex monja Silvia Albarenque.
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En este contexto, tras más de diez años de investigación, el periodista de investigación Daniel Enz publicó "Las torturas del convento" en marzo de 2026, su vigésimo libro, donde reconstruye durante más de 300 páginas y 18 capítulos los hechos ocurridos en el Monasterio de Carmelitas Descalzas de Nogoyá, desde los primeros indicios hasta el proceso judicial contra la entonces priora Luisa Esther Toledo.
En una entrevista en el programa Santa Siesta de AIRE, Enz contó cómo comenzó aquella investigación, las dificultades que atravesó para conseguir testimonios desde un convento de clausura y el impacto que tuvo la publicación de su trabajo periodístico en 2016.
Un mail anónimo que abrió una investigación de dos años
Enz explicó que todo comenzó en 2014, cuando ya había investigado las denuncias contra el sacerdote Justo José Ilarraz por abusos en el seminario de Paraná. "Yo recibo un mail anónimo que me dice: 'Averiguá lo que está pasando con las Carmelitas de Nogoyá, porque hay también abusos de poder y torturas'. Eran dos líneas, nada más", recordó.
A partir de ese mensaje comenzó una investigación que se extendió durante dos años. En ese momento, el periodista tenía un programa de televisión en Gualeguaychú y aprovechaba cada viaje para detenerse en Nogoyá e intentar conseguir información. El principal obstáculo estaba dentro de las propias características del monasterio. Las religiosas vivían bajo un régimen de clausura y tenían un contacto muy limitado con el exterior.
"Estamos hablando de un convento de clausura, que tiene código de silencio", explicó Enz. Según relató, las religiosas tenían muy poco contacto con familiares y personas externas, por lo que conseguir testimonios directos resultaba especialmente complejo.
La investigación avanzó a partir de familiares de exreligiosas y de algunas mujeres que habían abandonado el convento. Después de casi un año de intentos, Enz logró hablar con Silvia Albarenque y Roxana Peña, dos ex carmelitas cuyos testimonios resultaron centrales para reconstruir lo que ocurría puertas adentro.
Los castigos que quedaron registrados en "Las torturas del convento"
Uno de los castigos registrados en su libro "Las torturas del convento" describía cómo una de las religiosas debía hacer la señal de la cruz con la lengua sobre el piso como forma de castigo. "Era parte del castigo perverso impuesto por la madre superiora, fuera de todo reglamento", sostuvo Enz. "Nunca había pasado algo así, no se había conocido. Nunca que se condene y se mande a la cárcel a una madre superiora es el primer hecho del mundo. Pero era todo así".
"Ella las castigaba siempre más allá de lo que se podía establecer", contó, enumerando otros castigos denunciados por las religiosas: "Las podía dejar una semana a pan y agua, les hacía contar con un silicio, no las dejaba dormir, las tenía con un frasco, parecido a un frasco de redoxón, que se lo ponía en la boca, se lo ataba atrás y tenían que estar toda una semana, no podían hablar"
Enz contó que decidió esperar hasta reunir una cantidad de información que le permitiera respaldar cada una de las denuncias. "Quizás con el 50 % de la información de la que disponía hacía una denuncia un año antes, pero me parecía que esto era más grande, más preocupante, más doloroso", explicó.
Finalmente, publicó un artículo de 8 páginas en 2016 y abrió una causa judicial. Según recordó, pocas horas después de que apareciera la nota se produjo el allanamiento del convento y se encontraron elementos que coincidían con los testimonios de las religiosas. En 2019, Luisa Esther Toledo fue condenada a tres años de prisión efectiva, pero solo cumplió un año luego de ser diagnositacada con cáncer.
El trabajo tuvo además reconocimiento fuera del país. Enz recordó durante la entrevista que la investigación fue presentada en un congreso de periodismo de investigación en Panamá en 2017 y que quedó entre los trabajos reconocidos en esa instancia. Además, su investigación fue reconocida por el Papa.
En marzo de este año publicó el libro "Las torturas del convento", donde profundiza en esas prácticas y reconstruye los relatos de las religiosas a partir de testimonios, documentos y registros judiciales.
d"En Nogoyá sigo siendo Lucifer"
A diez años de la publicación de la investigación, Enz aseguró que la comunidad de Nogoyá todavía niega la historia y su trabajo. "Hoy, todavía para la gran mayoría de la población de Nogoyá sigo siendo Lucifer. Pasaron diez años y ellos siguen sosteniendo que es todo mentira", contó.
Según dijo, refleja el impacto que tuvo la investigación en la comunidad: "Las torturas del convento" es de su segundo libro mejor vendido, pero aun así en Nogoyá prácticamente no logró vender ejemplares.
"¿Saben cuántos libros se vendieron en Nogoyá? Tres", reveló. También contó que una librería de la ciudad tuvo ejemplares durante una semana y luego el propietario pidió retirarlos porque, según le explicó, estaba teniendo problemas.
Enz también habló de las presiones que recibió durante la investigación. Según relató, desde el Arzobispado se cuestionó públicamente el trabajo periodístico y algunos anunciantes vinculados con la Iglesia retiraron su publicidad.
El periodista aclaró que las prácticas denunciadas en Nogoyá no formaban parte de una conducta extendida dentro de otros conventos de Carmelitas Descalzas; no encontró una situación similar en otros monasterios que pudo consultar.
"Esto que pasaba en Nogoyá ya no pasaba en ninguno de los conventos de las Carmelitas Descalzas", afirmó, y mencionó como ejemplo el convento ubicado en Gualeguaychú. Para Enz, la particularidad del caso estaba relacionada con el accionar de la entonces priora del monasterio y no con una práctica generalizada de la congregación.
Qué relación tiene el libro con la serie "Cautiva"
La miniserie argentina Cautiva se estrenó en septiembre de 2026 y presenta una versión ficcionada de los hechos ocurridos en el convento de Nogoyá. Enz contó que la producción se comunicó con él durante el desarrollo del proyecto, aunque aclaró que su participación se limitó al aporte de su investigación periodística. "Mi aporte fue mi investigación periodística", señaló.
Después de ver la serie completa, el periodista consideró que la ficción refleja gran parte de lo sucedido, aunque incorpora modificaciones propias del género. "Estaba muy buena y reflejan un 88 % la realidad de lo que pasó. Tiene pequeñas cosas que es propio de una ficción, pero está muy bien hecha", afirmó.
La serie retoma así un caso que comenzó con un mail anónimo recibido por un periodista, continuó con dos años de investigación y terminó en una causa judicial que llevó a la condena de la priora del monasterio. Las torturas del convento recupera ahora esa historia con una reconstrucción documental que busca dejar registro de lo ocurrido detrás de los muros del convento de Nogoyá.






