Unión de Santa Fe cayó en casa por 4-1 con Central Córdoba de Santiago del Estero en uno de los cinco partidos a jugarse hoy por la última fecha de la Liga Profesional de Fútbol, en la que ninguno de los equipos tiene objetivos para cumplir.
El primer tramo del partido fue dominado por Unión que atacó por las bandas, manejó la pelota y logró poner nervioso a Central Córdoba que apelaba a cometer faltas constantemente para enfriar el juego. El Tatengue pudo ponerse en ventaja a los ocho minutos con un centro bajo de Daniel Juárez que se desvió en un defensor y la pelota llevaba dirección al arco, pero Jonathan Bay la salvó de forma providencial sobre la línea y mantuvo el cero en su arco.
El local realizaba un buen trabajo presionando al conjunto santiagueño en salida, estaba preciso para conducir, construir juego y llegaba con frecuencia al área rival. No remataba mucho, es verdad, pero las veces que lo hizo las ocasiones no terminaron en gol por distintos factores, por una salvada en la línea o por una obstrucción al arquero, como la que cometió Junior Marabel a César Rigamonti que terminó frustrando el grito de gol de Ezequiel Cañete. De todas formas, Unión estaba mejor que su rival, era cuestión de demostrarlo en el marcador.
Otro de los males que tuvieron mal a Unión a lo largo de año fue la facilidad para recibir goles. Estaba mejor en el partido, dominaba, pero el rival se adelantó en la primera jugada clara que tuvo en el partido. Con un pelotazo desde el fondo, Francisco González Metilli quedó de cara a Santiago Mele y definió con el pie abierto para acomodar la pelota a un costado. El Ferroviario se ponía en ventaja de manera inesperada y obligaba al Tate a tener que responder.
Esa respuesta del Rojiblanco llegó muy rápido, apenas se reanudó el juego, tras una extensa revisión del VAR para corroborar el gol anotado por la visita, Unión llegó al empate a través de Daniel Juárez, luego de una gran jugada colectiva. El 15 de Abril estalló con el tanto de Pajarito y renovaba las esperanzas de quedarse con los tres puntos para cerrar el año de la mejor manera posible.
Pero la alegría duró poco. La fragilidad de Unión puede con todos los buenos momentos. Otra vez con un pelotazo desde el fondo y la intervención de González Metilli, Renzo López definió con una magnífica chilena sobre la línea del área grande para volver a poner en ventaja a los de Santiago del Estero. El gol representaba algo más que una diferencia en el marcador, sino que era un golpe para el ánimo del equipo de Gustavo Munúa que tenía que correr desde atrás nuevamente.
Segundo tiempo
Las chances de conseguir un empate rápido que le permitiese a Unión tener gran parte del complemento para buscar el triunfo se diluyeron rápidamente con el tercer tanto del visitante. Tras una maniobra defensa casi amateur, Renzo López terminó empujando la pelota a la red y plasmó el 3-1 en el marcador. Si el segundo fue un mazazo, el tercero era casi una sentencia. Pero no quedó todo ahí.
El desempeño defensivo de Unión esta tarde fue muy pobre, muy descoordinado, mostrando serias falencias en este aspecto. Apenas tres pases le permitían a Central Córdoba quedar mano a mano con Santiago Mele o ingresar al arco. El 4-1 llegó a través de una buena maniobra personal de Alejandro Martínez que encaró por la banda izquierda, le ganó a su marcador, tiró un centro al segundo palo y Renzo López, que estaba encendido, anotó su "hat-trick" para bajar la persiana del encuentro.
El partido estaba terminado, hacía tiempo que el Tatengue no podía atacar, no tenía fuerzas siquiera para hacerlo y Central Córdoba amenazaba con aumentar la cuenta todavía más. El cierre de campeonato estuvo enmarcado en lo que fue el año futbolístico para el club dela avenida López y Planes. El equipo fue de mayor a menor y llegó a esta instancia reducido a una mínima expresión de lo que alguna vez fue.




