Unión en alerta: las fuertes dudas que dejó la derrota ante San Lorenzo
Unión suma cuatro puntos en cinco fechas del Torneo Clausura y preocupa por su falta de gol, las dudas defensivas, las lesiones y el rendimiento de Mansilla.
Unión perdio mas que tres puntos contra San Lorenzo.
Unión atraviesa un momento de preocupación después de la derrota 1-0 ante San Lorenzo en el estadio Pedro Bidegain. El Tatengue volvió a mostrar una imagen futbolística negativa y terminó el encuentro sin encontrar respuestas ofensivas ante un rival que se impuso con un gol de Rodrigo Auzmendi.
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El resultado profundizó el irregular comienzo del equipo de Leonardo Madelón. Tras cinco fechas del Torneo Clausura, Unión suma apenas cuatro puntos, producto de una victoria, un empate y tres derrotas. En ese recorrido convirtió cinco goles y recibió ocho.
Un Unión sin respuestas ante un San Lorenzo golpeado
Unión mostró una de sus peores versiones del ciclo de Madelón y cayó ante un San Lorenzo que también llegaba golpeado, después de perder el clásico ante Huracán y atravesar un momento de dudas.
Pese al mal presente del conjunto local, el Tatengue no logró aprovecharlo. Generó muy poco, no encontró circuitos de juego y volvió a mostrar serias dificultades para llegar al arco rival. San Lorenzo fue superior territorialmente y encontró el gol para quedarse con una victoria que profundizó las dudas en Unión.
Para el Tatengue, la derrota significó además volver a quedarse sin convertir, una problemática que se repite y que se suma a la escasa generación de situaciones ofensivas.
Las lesiones, otro problema para Madelón
A un Unión que ya tiene dificultades para ganar e imponerse en los partidos, se le suma ahora un problema que complica aún más el panorama: las lesiones de Ignacio Malcorra, Joaquín Mosqueira y Lautaro Vargas.
Los tres futbolistas tuvieron que ser reemplazados durante los primeros 45 minutos. Malcorra fue el primero en salir, luego le tocó a Mosqueira y, sobre el cierre de la etapa inicial, Vargas tampoco pudo continuar.
El parte médico confirmó posteriormente el alcance de las lesiones. Malcorra presenta una lesión grado 1 en los isquiotibiales del muslo derecho y realiza tratamiento kinésico. Mosqueira sufrió una distensión severa del ligamento colateral interno de la rodilla derecha y realizará tratamiento con plasma rico en plaquetas, además de recuperación kinésica.
En tanto, Lautaro Vargas sufrió un esguince severo de la rodilla izquierda y será reevaluado diariamente para determinar la conducta terapéutica según su evolución.
Las tres bajas tienen un peso importante para la estructura de Madelón. Malcorra aporta experiencia y conducción, Mosqueira equilibrio en el mediocampo y Vargas variantes por el lateral. Perderlos en los primeros 45 minutos profundizó las limitaciones de un plantel con pocas piezas experimentadas.
Para un equipo al que le cuesta imponerse, perder tres futbolistas importantes antes del entretiempo representa un golpe fuerte. Ahora, Madelón deberá buscar soluciones mientras espera la evolución de tres jugadores relevantes para su estructura.
Mansilla, nuevamente bajo la lupa
Otro de los focos de preocupación está en el arco. Matías Mansilla disputó los cinco partidos del Clausura y recibió ocho goles, un promedio de 1,6 tantos por encuentro. Unión, además, todavía no logró mantener el arco en cero.
El debate no pasa solamente por las estadísticas, sino por la seguridad que transmite el arquero. Mansilla puede responder ante situaciones difíciles, pero no consiguió sostener una regularidad que le permita afirmarse bajo los tres palos. Sus dudas aparecen especialmente en las salidas y cuando los rivales cargan el área con centros.
El cuestionamiento resulta llamativo por su recorrido: Mansilla supo ser campeón, tuvo pasos por equipos grandes y cuenta con experiencia en el fútbol argentino. Sin embargo, desde su llegada a Unión no logró mantener un nivel constante y terminó generando interrogantes en un puesto que necesita transmitir tranquilidad.
En este contexto, el mundo Unión empieza a extrañar a Thiago Cardozo y Matías Tagliamonte, dos arqueros que dejaron una sensación de mayor seguridad y regularidad. La comparación surge naturalmente ante las dudas que hoy transmite Mansilla.
La defensa y los nombres que generan dudas
Dentro de un panorama defensivo preocupante, Juan Pablo Ludueña aparece como uno de los puntos positivos por su entrega e intensidad. En cambio, la dupla de centrales no logra consolidarse y el funcionamiento colectivo muestra dificultades.
Maizón Rodríguez tuvo varios errores ante San Lorenzo y todavía no termina de adaptarse a la intensidad del fútbol argentino.
Bruno Pittón, después de mucho tiempo sin jugar, también necesita recuperar ritmo y confianza ya que fue en muchas ocasiones fue desbordado por jugadores rivales. Mientras tanto, Lucas Ayala aparece como alternativa, aunque el juvenil quedó relegado en la consideración.
La falta de experiencia, otro problema en la zona baja
Desde la salida de Franco Pardo, Unión no logró reemplazar su experiencia y quedó con un plantel cargado de juveniles. A eso se suma la partida de Mateo Del Blanco, que dejó un vacío importante dentro de la estructura.
La falta de referentes experimentados se siente especialmente en los momentos de mayor exigencia. Unión tiene futbolistas jóvenes, pero todavía no encuentra suficientes nombres capaces de asumir responsabilidades cuando el partido se complica.
Un mediocampo que perdió peso
La mitad de la cancha también explica parte de las dificultades de Unión. La ausencia de Joaquín Mosqueira representa un golpe por el equilibrio que aporta, mientras que la lesión de Ignacio Malcorra priva al equipo de experiencia, conducción y claridad.
Ante San Lorenzo, el Tatengue tuvo problemas para manejar la pelota y conectar a sus volantes con los delanteros. Le cuesta imponerse desde el mediocampo, algo que termina condicionando tanto la generación de juego como la capacidad para defenderse lejos de su propio arco.
Un ataque sin gol y con pocas situaciones
La ofensiva también es motivo de preocupación. Unión volvió a quedarse sin convertir ante San Lorenzo y tuvo enormes dificultades para generar ocasiones de peligro. Cristian Tarragona y Marcelo Estigarribia fueron los delanteros que comenzaron el partido, mientras que Misael Aguirre y Eric Ramírez ingresaron en el complemento en busca de cambiar la historia.
Sin embargo, ninguno logró encontrar los caminos para inquietar de manera sostenida al arco de San Lorenzo. El equipo no consigue regularidad en los últimos metros y muchas veces termina dependiendo de acciones individuales.
Ante el Ciclón, la falta de profundidad fue evidente y Unión prácticamente no consiguió generar situaciones claras. La falta de gol empieza a ser una de las principales cuentas pendientes y obliga a Madelón a encontrar alternativas.
Unión necesita reaccionar
La derrota ante San Lorenzo profundizó las dudas sobre un equipo que necesita respuestas rápidamente. La falta de gol, un mediocampo que no logra imponerse, las dificultades defensivas, las lesiones y las dudas en el arco forman parte de un escenario preocupante.
Con cuatro puntos en cinco fechas, Madelón deberá encontrar soluciones con un plantel limitado en experiencia y que además perdió a tres futbolistas importantes por lesión.
Unión necesita reaccionar futbolísticamente y recuperar confianza antes de que este irregular comienzo se convierta en un problema mayor.










