Una barrabrava que había quemado los autos de los jugadores ahora apretó al plantel con banderas y cantitos
Aldosivi está pasando su peor momento desde que regresó a Primera División. Está lejos todavía de las tres más largas de la historia pero su futuro en primera está seriamente amenazado si no comienza a sumar de a tres.
Una barrabrava que había quemado los autos de los jugadores ahora apretó al plantel con banderas y cantitos.
Aldosivi volvió a ponerse al rojo vivo. Luego de la derrota por 2-1 frente a Rosario Central, un grupo de integrantes de la barrabrava se presentó en el entrenamiento del plantel en el predio de Punta Mogotes para reclamar por los malos resultados y exigir una reacción inmediata.
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Con el equipo ubicado en zona de descenso y todavía sin conseguir triunfos en el campeonato, los barras colocaron banderas con mensajes amenazantes dirigidos al plantel. Entre las frases que pudieron leerse estuvieron: “Respeten la camiseta, manga de giles. En las buenas y en las malas mucho más” y “ganar o morir”.
La intimidación también se trasladó a los cánticos. Mientras el equipo dirigido por Israel Damonte realizaba la práctica, los barras reclamaron por la situación deportiva y lanzaron una fuerte advertencia: “Jugadores, jugadores, no se los decimos más: si nos mandan al descenso, qué quilombo se va a armar”.
El presente deportivo explica la preocupación de los hinchas, aunque de ningún modo justifica este tipo de acciones. Aldosivi marcha en el 29° puesto de la tabla anual, con apenas nueve puntos en 20 partidos. El conjunto marplatense acumula nueve empates y once derrotas, sin haber conseguido ganar en el torneo.
Un antecedente que todavía está presente
La situación actual también remite a uno de los episodios más graves protagonizados por la barra de Aldosivi. En agosto de 2022, después de una derrota ante Godoy Cruz, varios autos pertenecientes a jugadores y miembros del cuerpo técnico fueron incendiados en el predio de Punta Mogotes.
En aquel momento, al menos cinco vehículos fueron afectados por el fuego y el episodio fue interpretado como una intimidación hacia el plantel en medio de una campaña deportiva muy complicada. Entre los automóviles señalados estuvieron los de Javier Iritier, José Devecchi y Francisco Cerro.
Cuatro años después, las imágenes de la barra ingresando nuevamente en escena durante un entrenamiento y las amenazas hacia los futbolistas vuelven a encender las alarmas en Aldosivi. El equipo deberá encontrar respuestas dentro de la cancha, mientras el club afronta un clima de enorme tensión por su delicada situación deportiva.





