Aún es tiempo de reproches y reclamos. La digestión llevará su tiempo. No es fácil abandonar el confort de la Primera División para volver a meter los pies en el barro de la dura lucha del ascenso. Será también un combate mental, además de deportivo. Reconocerse otra vez en un ámbito al que se le perdió el rastro y se pensó que nunca se iba a volver.
Será un proceso que requerirá un tránsito obligado por la aceptación como punto de partida, la visualización descarnada de los errores y responsables directos, la elección de los nuevos conductores del club, la configuración de una nueva hoja de ruta o proyecto institucional y deportivo para desde la base dar inicio al proceso de reconstrucción.
LEER MÁS ► Primera Nacional, el torneo que jugará Colón en 2024: rivales y provincias
Colón consumó su descenso frente a Gimnasia en Rosario pero claramente se trató del empujón final. Porque todo comenzó tras el histórico festejo en San Juan en su hora más gloriosa aquel 4 de Junio de 2021. La “Estrella” fue la cima de un largo peregrinar que por fin le daba al fútbol de Santa Fe un premio muy anhelado. De ahí en más y como un lento goteo, Colón comenzó a diluirse para llegar a este triste final en 2023.
Los hacedores de aquella gesta se fueron uno a uno ante la inacción de una dirigencia que jamás dimensionó que ahí radicaba el comienzo del fin. Creyendo, con asombrosa omnipotencia, que serían capaces de rearmar todo de cero y sin advertir que podría tratarse del inicio de un daño finalmente irreversible.
LEER MÁS ► El descenso de Colón, la máquina de desperdiciar oportunidades
Reemplazos de jugadores indispensables con otros de bajísimo nivel, desfile de entrenadores con escaso aporte y sometidos a la presión de repetir o superar el momento de mayor éxito de la institución, fueron la muestra cabal de una improvisación gigante y sorprendente en dirigentes de tanta experiencia.
José Néstor Vignatti y el resto de los directivos son los nombres propios de este presente doloroso. Curiosamente los mismos nombres propios que formaron parte de los momentos más significativos de la institución con avances en infraestructura y logros deportivos.
Todo parece haber comenzado y terminado con Vignatti, protagonista de lo bueno y lo malo durante sus más de 20 años en la vida política del club. Es el fin de una era, lamentablemente con la pérdida de categoría que sufren y pagan los hinchas con su amor y devoción por los colores.
LEER MÁS ► Por qué Colón se fue al descenso: los números de un 2023 para el olvido
Las nuevas autoridades que serán electas el 17 de Diciembre asumirán un reto mayúsculo para afrontar un torneo maratónico que comenzará en aproximadamente 40 días, con la designación de un técnico y el armado de un equipo nuevo para la ocasión. Serán además los encargados de conducir los destinos de la institución en lo que se llamará el “post Vignattismo”.
El club necesitará mucha gestión y creatividad para cruzar esa barrera que frenó a Colón de la inserción conveniente en el escenario actual del fútbol argentino. Con mayor presencia en la cocina de las decisiones y sin enfrentamientos inconducentes, sin enconos ni prejuicios inútiles con el poder del fútbol al que nunca conviene darle la espalda. Reemplazar con humildad, pertenencia y proyecto a la soberbia sería dar un gran paso adelante en el enorme desafío de volver a ser.
No tengo pruebas pero tampoco dudas que la gente estará como siempre. A su manera, con mayor o menor dosis de paciencia, se dispondrá para cumplir con su rol como siempre lo hizo: “en la buenas y en las malas mucho más”. Con el amor de siempre por los colores y el escudo que luce con orgullo la “estrella”, demostrando una vez más lo que reza su grito más sagrado: “Colón es grande por su gente”.
Asumiendo el momento doloroso que le toca vivir en este tramo de la historia y sabiendo que el camino de regreso será duro pero los necesitará más que nunca. Así fue y será siempre, porque así es su esencia. El mundo Colón comenzará a suturar la herida del descenso con más Colón.
Te puede interesar




