Santiago Grassi, el nadador santafesino que volvió a competir y ganó cinco medallas en los Juegos Suramericanos
El nadador nacido deportivamente en Unión regresó a la competencia después de un parate y fue protagonista en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Consiguió dos medallas de plata y tres de bronce. Repasá la entrevista en AIRE.
Santiago Grassi, el nadador que está de vuelta y ya piensa en Los Ángeles 2028.
Santiago Grassi volvió a competir en Santa Fe y lo hizo con una cosecha de cinco medallas en los Juegos Suramericanos 2026. El nadador santafesino, formado deportivamente en el Club Atlético Unión, consiguió dos medallas de plata y tres de bronce durante el torneo que se desarrolla en la provincia.
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Grassi obtuvo plata en los 50 metros mariposa y en la posta 4x100 metros mixta, mientras que sumó bronce en los 50 metros libre, 4x100 metros libre y 4x100 metros combinado.
Pero detrás de los resultados hubo una historia de regreso. El santafesino, que representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y Tokio 2020 —disputados en 2021—, decidió alejarse de la natación durante un período después de sentir que había perdido el disfrute por competir.
Santiago Grassi y el día que dejó de disfrutar la natación
En diálogo con Santa Siesta, por AIRE, Grassi contó que comenzó a nadar desde muy chico y que alrededor de los 12 años empezó a tomarse la actividad con objetivos competitivos.
Con el paso del tiempo llegaron los grandes resultados, los récords y los Juegos Olímpicos, pero también aumentaron las exigencias que él mismo se imponía.
"Hubo un cambio de ese lado desde que me dejé nadar por un tiempo en el 2021 hasta que después volví en el 2024", explicó.
El nadador reconoció que había llegado a un punto en el que la competencia había dejado de ser algo que disfrutaba.
"Quizás tratar de volver a esa inocencia de cuando era más chico, que nadaba porque me gustaba. Me tiro a la pileta porque tengo ganas de nadar realmente", expresó.
Grassi contó que uno de los momentos que más lo marcó ocurrió antes de una competencia internacional. Mientras esperaba para salir a nadar, se encontró pensando que prefería estar en su casa con su perro antes que competir.
"Cuando sentí eso dije: algo raro está pasando. No es por acá", relató.
Dejó de nadar y descubrió que necesitaba volver
En 2021 decidió hacer un parate. No fue un retiro definitivo, sino una forma de tomar distancia de una actividad que había ocupado gran parte de su vida.
Durante ese período dejó atrás la estructura de entrenamientos y competencias que había mantenido durante años.
"Pasé de tener estructura todos los días a que todos los días era un domingo", recordó.
En Estados Unidos aprovechó ese tiempo para hacer otras actividades: correr, andar en bicicleta, jugar al vóley y pasar tiempo con su perro. Al principio disfrutó de esa libertad, pero después apareció una sensación diferente.
"Me faltó de nuevo. Me faltaba propósito", explicó.
Fue entonces cuando comenzó a reconstruir su relación con la natación.
De Unión a Estados Unidos: la historia de Grassi
Grassi nació deportivamente en Unión y a los 20 años se trasladó a Estados Unidos con una beca para estudiar y competir.
En 2017 comenzó su etapa universitaria en Auburn University, en Alabama. Allí estudió Marketing y Gestión de Sistemas de Información y, al mismo tiempo, integró el equipo de natación de la universidad.
"Yo iba a clases sentado, miraba a los profesores y no entendía nada. Pero decía: qué locura, estoy acá en este lugar, estoy en la universidad estudiando, viviendo solo. Yo era feliz", recordó.
Durante esos años también llegó a ser capitán del equipo universitario.
Después de completar sus estudios y atravesar la pandemia de coronavirus, Grassi compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio y regresó a Estados Unidos. Allí comenzó otra etapa de su historia.
Con el paso del tiempo, sus compañeros se fueron de la universidad y él empezó a sentirse cada vez más solo. La pregunta sobre el sentido de continuar nadando comenzó a hacerse más fuerte.
"Fui a dos Juegos Olímpicos, mi vida no cambió", contó sobre aquel momento.
El regreso de Santiago Grassi a la pileta
En 2023 volvió a California y buscó una pileta. Al principio iba una vez por semana. Después fueron dos, tres y finalmente comenzó a nadar todos los días.
Sin darse cuenta, volvió a competir.
En 2024 intentó incluso clasificarse a los Juegos Olímpicos de París. Entrenó por su cuenta y quedó a 11 centésimas de conseguir la marca olímpica.
No logró clasificarse, pero esa experiencia le permitió descubrir que todavía tenía ganas de competir.
Después encontró un nuevo equipo para entrenar y, según explicó, eso cambió nuevamente su relación con la natación. "Yo solo sí, estuvo bueno, pero con un equipo es otra cosa. Tiene más sentido", sostuvo.
Cinco medallas y un aprendizaje en Santa Fe
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 significaron un regreso especial para Grassi: competir nuevamente en una gran competencia internacional, pero esta vez como local.
El resultado fue cinco medallas:
- 50 metros mariposa
- 4x100 metros mixto
- 50 metros libre
- 4x100 metros libre
- 4x100 metros combinado
Sin embargo, el propio Grassi explicó que el balance del torneo no estuvo solamente en las medallas.
En los 50 metros mariposa había llegado con la expectativa de ganar. Por la mañana había establecido récord argentino y récord del campeonato, pero en la final terminó segundo por apenas dos centésimas.
"Yo vine con el objetivo de ganar todas mis individuales", contó. Por eso, inicialmente le costó festejar la medalla de plata.
Al día siguiente terminó cuarto en los 100 metros mariposa y, paradójicamente, disfrutó más ese resultado que la medalla conseguida el día anterior. "Me permití poder hacer eso", explicó.
Para Grassi, ese proceso también fue parte del aprendizaje que le dejó el torneo. "No fue los tres oros que yo vine a buscar, pero sí me dio mucho de que estoy haciendo bien, qué me falta", sostuvo.
Santiago Grassi y el objetivo de Los Ángeles 2028
A los 29 años, Grassi atraviesa una nueva etapa de su carrera. El nadador santafesino mantiene como objetivo llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Mientras continúa con su carrera deportiva, también trabaja enseñando natación y comparte los conocimientos que adquirió durante sus años de entrenamiento y competencia.
"Soy un afortunado de poder nadar y que me vaya bien. Tengo también la posibilidad de trabajar de eso, de enseñar a los chicos lo que estoy aprendiendo", afirmó.
La historia de Santiago Grassi, entonces, no se explica solamente por las cinco medallas que consiguió en Santa Fe. También por haber encontrado nuevamente el motivo para tirarse a una pileta y competir.








