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Deportes Reutemann | Argentina | Fórmula 1

Por qué Carlos Reutemann se quedó sin nafta en el GP de Argentina de 1974

En una carrera deportiva formidable, una espina quedó siempre en Reutemann, producto del GP de Argentina en 1974. Repasamos esta icónica carrera.

“Dos horas para aplaudir, dos minutos para llorar” fue el título que Carlos Marcelo Thiery, periodista especializado de la Revista El Gráfico, eligió para retratar un momento que jamás volvería a repetirse para el corredor argentino de Fórmula 1 Carlos Reutemann. El santafesino dejó una marca imborrable ante el mundo, dejando nuevamente a nuestro país en los albores más grandes del automovilismo mundial, tal como lo hiciera Juan Manuel Fangio.

Reutemann y el GP F1 Argentina 74

Lejos aún de su vida política – fue dos veces gobernador de la Provincia de Santa Fe desde 1995 hasta 2003, y tres mandatos como Senador Nacional-; la historia de este gran dolor deportivo lo ubica a su temprana edad de 32 años. Como piloto, obtuvo 12 victorias y 45 podios en la Fórmula 1, e incluso fue subcampeón del mundo en el año 1981. Pero tendrá para siempre una espina la cual solo estuvo a 500 metros de sacársela con su monoplaza Brabham BT44 número 7, debido a que nunca pudo ganar en su tierra, la República Argentina.

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En primer plano, el Brabham de Carlos Alberto Reutemann en aquel Gran Premio de Alemania.

En primer plano, el Brabham de Carlos Alberto Reutemann en aquel Gran Premio de Alemania.

El Gran Premio de Argentina 1974 que no pudo ganar Carlos Reutemann

El 13 de enero de 1974, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires “17 de Octubre” (en la actualidad se llama Juan y Oscar Gálvez); se disputaba la 11° edición del Gran Premio de Fórmula 1 de la República Argentina –el último se disputó en 1998, ganando aquella edición el piloto alemán Michael Schumacher-. Ya dos años antes, en su debut oficial en la Fórmula 1, Reutemann "dio que hablar" obteniendo la pole position, aunque finalizó en el séptimo lugar. En esta ocasión, la clasificación disputada un día antes lo dejaba en la sexta colocación, a 77 centésimas de la pole obtenida por Ronnie Peterson (Lotus).

Las crónicas de aquella jornada no dejan ningún detalle escondido: Reutemann “voló” en aquella jornada, obteniendo la punta de la competencia desde la vuelta 4. Fue una carrera perfecta, solamente arruinada por un error mecánico, insólito, que hubiera hecho lagrimear y angustiar a cualquier ser humano.

Gran Premio Argentina Fórmula 1 1974

Cien mil personas aquella tarde -además de Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación Argentina, quien se ubicaba en el palco- vieron como el motor del Brabham, se quedaba sin combustible a 500 metros de la meta en la vuelta N°53, con Reutemann a la cabeza sacándole medio minuto a su más inmediato perseguidor y a fin de cuentas, ganador de la carrera: Denny Hulme con su McLaren, obtenía el último Gran Premio de su vida.

¿Por qué se quedó sin nafta Carlos Reutemann?

Lole tuvo un antecedente que fue una falla en uno de los tanques. Pero en Buenos Aires, cuando comenzó la merma, no lo preocupó. “Cuando el motor rateó por primera vez de inmediato me acordé de una situación similar que se produjo en la última carrera del año pasado, en Estados Unidos (en 1973). Allí veníamos Peterson, Hunt y yo en ese orden separados por dos segundos. Faltaban tres vueltas para terminar y de golpe, a la salida de una curva, el motor rateó como quedándose sin nafta. Había un tanquecito suplementario de cinco litros cuya conexión no funcionó bien y el motor empezó a quedarse sin combustible. Levanté un poco para tratar de llegar y, si bien perdí contacto con los dos primeros, pude mantener el tercer puesto dando las tres vueltas que faltaban”.

“Por eso pensé que acá sucedería lo mismo, que ya que se había manifestado el primer rateo cuando solo faltaban tres vueltas era lógico que llegara el final y que me sirviera la ventaja para ganar la carrera. Pero ya cuando faltaba una vuelta en pleno curvón el auto no quería andar y tuve que salir en segunda ‘tosiendo’ todo el tiempo”.

“La falla fue absolutamente de nafta –un poco más del consumo habitual porque se desprendió la toma- y con ese mismo motor voy a correr en Brasil”, aseguró y confió en el buen impulsor que tuvo.

Carlos no le pidió explicaciones al dueño del equipo, Bernie Ecclestone (después propietario de la F1) ni al propio Murray. “Ni hablamos del tema. Ellos saben todo lo que esto significaba para mí en mi país y yo sé también lo importante que hubiera sido para Brabham ganar la carrera. No pudo ser y habrá que esperar a ver qué pasa en Brasil… ¿Qué podríamos resolver hablando? Por eso, tácitamente casi decidimos ni hablar de lo que pasó”.

Y la pregunta del millón, ¿quién se encargaba del cálculo de consumo de combustible?

-”Gordon Murray”, sentenció Reutemann.

El dolor de Carlos Reutemann

Las lágrimas del santafesino quedaron inmortalizadas en todas las imágenes, apoyado en su monoplaza, bebiendo una gaseosa y con su gorra cabizbaja. Nunca más estuvo tan cerca de ganarlo, como si fuera un castigo del destino o un error de cálculo, ya que entre las hipótesis que se barajan hay dos causantes muy probables: la primera es el desprendimiento de una toma de aire en la vuelta 39 que hizo que el motor quemara más combustible; y la segunda se inclina por una falla de cálculo del equipo en boxes.

Reutemann y el GP F1 Argentina 74

El corredor argentino finalizó séptimo en aquella carrera sin contabilizar puntos, a una vuelta del ganador. El dato a destacar de aquella jornada, es que fue el primer podio en la carrera de Nikki Lauda, que finalizó a 9 segundos de Hulme.

El futuro le devolvió con creces esta desilusión, obteniendo en marzo de ese mismo año el Gran Premio de Sudáfrica el -primero de su carrera en la Fórmula 1-, y más tarde, conseguir ser piloto en las escuderías de Ferrari y Williams. Pero quedará para siempre el estigma de no haberse podido coronar ante su gente y su patria, por al falta de un par de galones en su tanque.