"Nunca hubo un argentino más argentino que vos": la reflexión de una futbolista sobre Messi antes de su despedida
Julia Paz Dupuy habló en Creo sobre un gesto que Messi repitió durante toda su carrera y que, para ella, resume otra manera de entender la argentinidad.
Para una generación que prácticamente no conoció una Selección Argentina sin Messi, pensar en una despedida implica también imaginar el final de una parte de su propia historia.
A horas del partido despedida de Lionel Messi en el Monumental de River, una reflexión nacida de un video viral volvió a poner en palabras algo que muchas veces estuvo frente a los ojos de todos y que, sin embargo, podía pasar desapercibido.
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Julia Paz Dupuy, futbolista argentina de futsal que vive en Barcelona, observó durante una noche una gran cantidad de videos de Messi y reparó en un gesto que se repite una y otra vez después de sus goles: el capitán argentino busca al compañero que le dio el pase, lo señala y le agradece.
La jugadora contó la historia en una entrevista con el programa Creo, de AIRE, y explicó que su publicación nació sin ninguna intención de volverse viral. “Lo subí sin ninguna pretensión”, contó. Sin embargo, el video superó los 4.000 comentarios y generó una profunda identificación entre quienes crecieron viendo jugar al futbolista argentino.
El gesto de Messi que pasó inadvertido durante años
Dupuy contó que una noche comenzó a mirar videos de Messi y terminó repasando goles de distintas etapas de su carrera. Fue entonces cuando detectó algo que había visto cientos de veces, pero al que nunca había prestado atención.
“Cada vez que Messi hace un gol, las cámaras lo buscan. El estadio corea su nombre. Él corre un poquito, abre los brazos y luego siempre, o casi siempre, luego de cada gol, Messi busca al compañero que le dio el pase para mirarlo y agradecerle”, había expresado en el video que se volvió viral.
Para la futbolista, ese pequeño movimiento dice mucho más que un festejo. “Uno de sus gestos más repetidos durante toda su carrera fue devolver el mérito”, escribió. Y en la entrevista con Creo explicó por qué esa imagen la había impactado tanto.
“A mí me gusta que él señale al compañero que le dio el pase, aun así en esos goles en los que el pase, yo como jugadora sé que hay veces que esos pases son, entre comillas, no tan relevantes”, contó.
Desde su mirada como deportista, ese reconocimiento adquiere todavía más valor porque no siempre se trata de una asistencia extraordinaria. Muchas veces, explicó, es simplemente parte del juego.
Una generación que creció con Messi
Dupuy tiene 26 años y vive en Barcelona, donde juega al fútbol sala. Su vínculo con Messi también está atravesado por una cuestión generacional: creció viendo al mismo jugador representar a la Selección Argentina.
“Yo tengo 26 años y realmente no recuerdo haber visto una selección sin Messi”, explicó. Esa pertenencia generacional también aparece en la manera en que recuerda las críticas que recibió el futbolista durante distintos momentos de su carrera. La jugadora contó que incluso tuvo debates familiares con personas de la generación de Diego Maradona sobre Messi y su lugar en la historia de la Selección.
“Creo que soy de esa generación que me dolió que lo criticaran”, sostuvo. Para Dupuy, durante mucho tiempo se buscó una única forma de demostrar la argentinidad. Y esa comparación con Maradona llevó, según su mirada, a exigirle a Messi determinados gestos para demostrar que sentía la camiseta.
Pero la historia de Messi terminó mostrando otra manera.
“Nosotros confundimos argentinidad con una única manera de demostrarlo”
La reflexión de Dupuy parte de una paradoja: mientras durante años algunos cuestionaron la relación de Messi con la Argentina, el futbolista consiguió que personas de distintas partes del mundo quisieran sentirse argentinas.
La jugadora vive esa experiencia desde Barcelona, donde sus compañeras, muchas de ellas catalanas y vinculadas al Barcelona, también se sintieron identificadas con Messi y recuerdan especialmente el Mundial de Qatar.
“De otras partes del mundo hay mucha gente que se siente argentina o que quiso en su momento ser argentina por Leo Messi”, contó.
Por eso, para ella, ser contemporáneos de Messi es un privilegio que recién con el tiempo se podrá dimensionar.
“Yo creo que él no es consciente de lo que nos ha enseñado y a nosotros nos va a terminar de costar en algún momento entender todo lo que nos ha enseñado más allá del fútbol”, reflexionó.
Messi, el compañero que siempre hizo lugar para los demás
La reflexión de Dupuy también pone el foco en una característica que atraviesa el relato: cuanto más grande se volvió Messi, más lugar pareció hacer para quienes lo rodeaban.
En su video, la futbolista planteó que el crack argentino nunca necesitó decir que era el mejor ni hacer campaña para convencer a nadie. Incluso, frente a los premios individuales, destacó la manera en que muchas veces compartió el reconocimiento.
La idea que atraviesa todo el relato es que el liderazgo de Messi no solamente está en hacer cosas extraordinarias con una pelota, sino también en conseguir que quienes lo acompañan sientan que forman parte de ellas.
“Yo creo que no hay mejor deportista que él”, afirmó Dupuy desde su experiencia como futbolista. Y agregó que lo impresionante es que alguien considerado por ella como el mejor deportista de la historia pueda mantener esos rasgos de humildad.
La despedida de un jugador que marcó una vida entera
La cercanía del partido en el Monumental hizo que la reflexión tuviera todavía más peso. Para una generación que prácticamente no conoció una Selección Argentina sin Messi, pensar en una despedida implica también imaginar el final de una parte de su propia historia.
“Me va a costar, sinceramente. Me va a costar”, reconoció Dupuy.
Sin embargo, también encontró una forma de mirar ese momento desde el orgullo. Messi se va, según su reflexión, después de haber sido campeón del mundo, de haber disputado finales y de haber dado a la Argentina numerosas alegrías.
“Me enorgullece cómo se va nuestro ídolo y se va campeón del mundo”, expresó.
Para ella, además de los títulos queda una historia que tiene algo de película: la de un jugador que intentó, perdió, volvió a intentarlo y finalmente consiguió aquello que durante años se le había escapado.
“Por más que la frase parezca trillada, decir somos contemporáneos a Messi, yo creo que realmente es un privilegio porque lo vivimos en todo este tiempo”, sostuvo.
Y quizás por eso aquel pequeño gesto que Dupuy descubrió mirando goles durante una noche termina adquiriendo otro significado. Messi hacía lugar para el otro incluso cuando todas las cámaras apuntaban hacia él.
En cada gol, buscaba al compañero. Lo señalaba. Le devolvía el mérito.
Una manera silenciosa de decir que nadie llega solo.
Y una forma de entender que la argentinidad también puede construirse desde la humildad, la perseverancia, la generosidad y la capacidad de hacer sentir a otro que también forma parte.
“Leo, nunca hubo un argentino más argentino que vos”, concluyó Julia Paz Dupuy en su relato.





