El básquetbol argentino recordará para siempre el día 15 de agosto del año 2004. Los laureles conseguidos por la Generación Dorada, quedarán grabados en la historia de este deporte en la República Argentina, por lo rutilante que fue la obtención de la gloria en suelo helénico.
Además de los títulos y los históricos triunfos conseguidos en gran parte de las últimas dos décadas del básquetbol nacional, es imposible no destacar esta jugada, de la que en el día de hoy se cumplen 16 años. Una acción de juego que de por sí, hubiera sido excepcional por la forma y el tiempo de juego restante, pero que se agiganta aún más por el rival vencido, y el final de la historia que conllevó la obtención de la medalla dorada por parte del seleccionado nacional.
Los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, fueron para la Generación Dorada, su encuentro por la gloria. El encuentro que marcó la certificación en resultados de sus hazañas.
La gran jugada que protagonizó Emanuel Ginóbili - nada más y nada menos que ante el campeón del mundo vigente, Serbia y Montenegro, recientemente desintegrada del equipo yugoslavo –, fue el comienzo de un torneo excepcional, donde se llegó a vencer incluso al Dream Team de los Estados Unidos.
Los seleccionados argentino y serbio volvían a verse las caras luego de aquella final en Estados Unidos, que finalizó en una injusta prórroga en la cual el conjunto balcánico venció al argentino por 84 a 77. La herida había quedado abierta, pero con la posibilidad de la redención a partir de una revancha.
El duelo en Atenas fue igual de parejo que la final disputada dos años antes. Con el marcador 76-78 a favor de los europeos, Manu había fallado un libre clave, en una falta que luego determinó la última posesión para Argentina, cuando al encuentro le restaban 3,8 segundos de juego, y un marcador 81-82 a favor de los últimos campeones del mundo.
A partir de ese momento deportivo, todo cambió. Emanuel Ginóbili, de una forma inconmesurable, encesta tras la chicharra, tras la salida de Andrés Nocioni y el pase veloz de Alejandro Montecchia. La montaña de jugadores, la corrida del DT Magnano, y lo que llegó después de ese encuentro, hasta la final olímpica con Italia, son anécdotas e imágenes que se agigantarán con el paso del tiempo.
Con motivo de un nuevo aniversario de aquella jugada histórica, el “Chapu” Nocioni habló con Aire de Santa Fe: “Manu nos dijo que lo hizo de casualidad –risas-. “Hubo cero planificación en esa jugada. Agarro la pelota desde atrás, se la doy al “Puma” Montecchia y luego la agarró el único jugador que podía realizar eso”.
Luego, Nocioni mencionó la importancia de aquel duelo dentro de la competencia olímpica, que determinó el primer paso hacia la obtención de la medalla dorada, siendo el único equipo en lograrlo tras la participación de basquetbolistas profesionales de los Estados Unidos, a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992:
“Se festejó porque éramos los dos equipos más fuertes del grupo y se celebró de la manera que se observa en todos los videos.”
Síntesis del partido
Argentina: Montecchia (2), Ginobili (27), Nocioni (12), Oberto (8), Wolkowisky (5) -cinco inicial-, Sánchez (3), Fernández (3), Sconochini (5), Scola (10) y Delfino (8).
Serbia y Montenegro: Vujanic (15), Radmanovic (21), Bodiroga (16), Krstic (-), Tomasevic (6) -cinco inicial-, Rakocevic (19), Drobnjak (5), Avdalovic (-) y Scepanovic (-).
Estadio: Helleniko Sports Complex ante unos 6.000 espectadores.
Árbitro: Carrión (USA) y Dovidavicius (LTU). Excluyeron por personales a Scola (m.40), Radmanovic (m.40) y Oberto (m.40).
Parciales: 27-15, 22-24, 12-20, 22-23.
Escuchá la entrevista al “Chapu” Nocioni
Temas
Te puede interesar

