La Maratón Acuática Santa Fe-Coronda es una de las pruebas más exigentes del calendario mundial de aguas abiertas. Con un recorrido extenso y condiciones cambiantes, los nadadores deben apelar a la inteligencia de carrera para sostener el rendimiento durante casi nueve horas en el agua.
La edición 2026 de "la más linda del mundo" está programada para el domingo 1 de febrero entre las 8 y 18. Los nadadores de todas partes del mundo buscarán unir las costaneras de Santa Fe y Coronda en el menor tiempo posible. Se podrá seguir a través de AIRE de Santa Fe en todas sus plataformas.
La Maratón Santa Fe-Coronda tiene una duración de 8 o 9 horas donde los nadadores usan todas sus habilidades para llegar al final.
Maiquel Torcatt / Aire Digital
Dosificar desde el inicio, la primera gran decisión
“No hay una estrategia para no cansarse”, coinciden los protagonistas. La clave está en regular el ritmo de acuerdo a la preparación realizada. Un arranque demasiado fuerte puede resultar engañoso: el cuerpo responde bien en las primeras horas, pero el desgaste innecesario termina pasando factura más adelante.
Si el esfuerzo no se administra correctamente al comienzo, las consecuencias aparecen alrededor de la quinta o sexta hora de competencia, cuando el cansancio acumulado se vuelve difícil de sostener.
Los puntos claves donde cambia la carrera de la Maratón Santa F-Coronda
A lo largo del recorrido, la prueba suele presentar entre tres y cuatro momentos determinantes donde se modifican los ritmos. El primero se da en el tradicional vado, uno de los sectores más emblemáticos de la maratón. Luego aparece Sauce Viejo como segundo punto de quiebre, seguido por la Cortada de los Suspiros.
En esos tramos se producen aceleraciones que comienzan a desarmar los grupos y a marcar diferencias entre los competidores.
Preparación y rendimiento, la fórmula final
A partir de esos cambios de ritmo, la carrera entra en su etapa decisiva. Los nadadores mejor preparados son quienes imponen el paso y logran sostener la velocidad cuando el margen de error ya es mínimo.
Más que evitar el cansancio, el objetivo es rendir al máximo y aprovechar al cien por ciento todo lo entrenado, transfiriendo esa preparación al rendimiento final. En la Santa Fe-Coronda, la verdadera estrategia es conocerse, leer la prueba y administrar cada brazada hasta el final.