Hungría inflaba el pecho de orgullo por él y, luego de su extraordinario paso por el amateurismo –donde logró tres oros olímpicos consecutivos–, en 1957 recibió un permiso especial del gobierno de ese país para convertirse en profesional. Tenía 31 años y, así, fue el primer boxeador de un estado comunista en hacerlo.
Se consagró campeón europeo mediano en 1962, corona que retuvo seis veces y, en 1965, le llegó la oportunidad de ir por el título mundial unificado AMB-CMB de las 160 libras o 72,574 kilos, que estaba en poder del estadounidense Joey Giardello, cuyo nombre real era Carmine Orlando Tilelli.
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Es más, hasta firmó el contrato para retar al neoyorquino en el legendario Madison Square Garden, en donde el monarca haría la segunda defensa del cetro que conquistara el 7 de diciembre de 1963 al GPP 15 al nigeriano Dick Tiger (bautizado como Richard Ihetu) en el Convention Hall de Atlantic City.
Pero mientras se encontraba entrenándose en Viena, le comunicaron que debía volver a Budapest para una serie de “consultas” aunque, la verdad, era que el primer ministro János Kádár había decidido revocarle el pasaporte porque pensaba en la “mala imagen” que daría un púgil del bloque soviético peleando por dinero en el corazón del mundo capitalista. Según el régimen húngaro, el boxeo rentado era “incompatible” con los principios socialistas del país.
Así, la carrera de László Papp, campeón olímpico en Londres 1948, Heksinki 1952 y Melbourne 1956 –el primer púgil de la historia en alcanzar tamaño logro– e invicto en 29 peleas profesionales, había llegado a su fin.
Destino de gloria
László Papp nació en un humilde barrio obrero de Budapest el jueves 25 de marzo de 1926, y heredó el amor por el boxeo de su padre, György, quien murió cuando él tenía 11 años. Su madre, Kató Mák, debió hacerse cargo del hogar y, por eso, László comenzó a trabajar como empleado del ferrocarril.
A los 13 años intentó dedicarse al fútbol en el club Sport Ferroviario, donde fue compañero de Ferenc Puskás, quien haría historia al conquistar cinco Ligas de España y tres Champions League con el Real Madrid. En 1940 dio sus primeros pasos como boxeador en el barrio obrero de Angyafold pero, su carrera en el pugilismo, se pondría en marcha recién en 1946, tras la Segunda Guerra Mundial.
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De guardia zurda, una estatura de 1,65 metro y, con 22 años, conquistó su primer oro olímpico en Londres 1948, en mediano (hasta 73 kilos), tras GKO 2 al finés Valfrid Resko, al luxemburgués Jean Welter y al belga Auguste Cavignac (con sendas victorias por KO 1), al italiano Ivano Fontana, por puntos (3-0) y, en la final, por el mismo resultado al inglés John Wright.
“El Museo Británico debería tomar la mandíbula de Wright y exhibirla como la octava maravilla del mundo tras haber soportado los golpes de Papp”, escribieron los diarios ingleses tras la coronación olímpica del duro pegador húngaro.
El 22 de diciembre de 1950, se casó con Mária Zsoka Demeter y, el 14 de abril de 1955, nació su único hijo, László György Papp, Jr.
Dos años más tarde, en Helsinki 1952, el húngaro combatió en mediano junior (hasta 71 kilos), y se alzó con el oro tras barrer con el estadounidense Spider Webb y el canadiense Charlie Chase (a ambos les GKO 2) y, por puntos (en todos los casos, por 3-0), al búlgaro Petar Stankoff Spassoff, el porteño Eladio Oscar Herrera (a quien lo venció en las semifinales, y que se llevaría el bronce), y el sudafricano Theunis Jacobus van Schalkwyk.
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El domingo 4 de noviembre de 1956, Budapest y otras regiones húngaras fueron invadidas por el Ejército Rojo, que sofocó a sangre y fuego un masivo y espontáneo levantamiento popular contra el régimen pro-soviético que gobernada el país, y que había comenzado el martes 23 de octubre. El saldo de la masacre, que culminó el sábado 10 de noviembre, fue de 2500 muertos, y unos 200.0000 exiliados.
A pesar de tan trágica situación en su tierra natal, Papp se convirtió el sábado 1 de diciembre siguiente en el primer boxeador de la Era Moderna de los Juegos Olímpicos que se alzó con tres medallas de oro consecutivas ya que, en los Juegos de Melbourne, volvió a subirse a lo más alto del podio, y nuevamente en superwelter.
Para ello, noqueó en tres rounds al argentino Alberto Manuel Sáenz, quien había logrado el bronce en los Panamericanos de México 1955; en semis venció al polaco Zbigniew Pietrzykowski (el que perdería la final de Roma 1960, en mediopesado, con Cassius Marcellus Clay –el futuro Muhammad Ali–) y, en la final, se impuso por puntos (2-1) ante el puertorriqueño José Chegüí Torres quien, entre 1965 y 1966, sería el monarca mediopesado AMB-CMB.
Asimismo, en su brillante trayectoria como aficionado, integró la Selección de su país entre 1947 y 1956; conquistó los certámenes europeos amateurs de Oslo 1949 (en mediano) y Milán 1951 (en superwelter); fue tres veces campeón mundial Universitario (Budapest 1949, Berlín del Este 1951, y Budapest 1954), y se consagró monarca húngaro en siete oportunidades (1946, 1947, 1952, 1953, 1954, 1955 y 1956).
En total, Papp disputó 301 peleas como aficionado, de las que perdió solo 12, empató seis, y logró 55 nocauts en el 1º round. ¡Formidable!
Los que igualaron la hazaña del húngaro
Además de László Papp, a la fecha solo dos púgiles más lograron coronarse en tres Juegos Olímpicos consecutivos: ellos fueron los pesados cubanos Teófilo Stevenson Lawrence (quien nació en Las Tunas el 29 de marzo de 1952, y falleció en La Habana el 11 de junio de 2012, a los 60 años), oro en Munich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980, y Félix Savón Fabré (nacido en San Vicente, Guantánamo, el 22 de septiembre de 1967), campeón en Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sidney 2000.
La ideología y la sinrazón pudieron más
El Tío Laci, como Papp era conocido en su país, siempre sostuvo que podría haber ganado una cuarta medalla de oro al hilo en los Juegos de Roma 1960, “pero yo quería hacer algo de dinero”, recordaría. Por eso, se reunió con el ministro de Deportes húngaro, “que me dio el visto bueno (para ingresar al campo rentado)”.
Aunque el boxeo profesional continuaba prohibido en Hungría –Papp jamás pelearía como tal en su país, por lo que se radicó en Viena, Austria, donde se entrenaba–, fue el primer púgil proveniente de Europa del Este, e integrante del bloque soviético, en competir en el campo de la paga.
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Su debut profesional se produjo el sábado 18 de mayo de 1957, con 31 años, y le GPP 4 (unánime) al local Alois Brand en el Eisstadion de Colonia, Alemania. En 1961 despachó dos veces –en Colonia y en Viena, en ambos casos antes del límite– al alemán Peter Müller y, el miércoles 21 de marzo de 1962, le GPP 10 al duro neoyorquino Ralph Tiger Jones en la capital austríaca.
El jueves 16 de mayo siguiente, a los 36 años, en el Stadthalle de Viena, y ante 17.000 espectadores, le GKOT 7 al danés Chris Christensen y se adueñó de la corona europea de las 160 libras y, el viernes 9 de octubre de 1964 –el mismo día que Carlos Monzón sufrió, en Córdoba, su tercera y última derrota profesional, ante el puntano Alberto del Carmen Massi y, a partir de allí, hilvanó un invicto de 80 combates–, ante el irlandés Mick Leahy, la retendría por sexta vez.
“Es un maravilloso campeón. Me enfrenté a un caballero deportivo del ring, y uno solo puede felicitar a un oponente así”, lo elogió el retador, el único que le aguantó de pie los 15 asaltos al monarca mediano del viejo continente, que había ganado por nocaut en las cinco defensas anteriores.
Ese fue su último combate profesional porque, cuando estaba por cumplir 39 años y la chance de enfrentar a Giardello estaba al alcance la mano, el gobierno húngaro puso fin a su carrera con el absurdo argumento de que si Papp peleaba en los Estados Unidos y, además, por dinero, “traicionaría” los postulados del régimen comunista.
“Creo que tenía una buena oportunidad de ganar el título, ya que había derrotado a los que vencieron a Giardello (NdeR: Müller, Jones y los estadounidenses Charley Cotton y Spider Webb, a este último en Helsinki 1952)”, analizó Papp.
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“El ministro que me apoyaba cayó en desgracia y, lo mismo, le pasó a todos sus colaboradores. No había nada escrito y todo quedó en la nada. Yo estaba a un paso del título mundial, pero habría significado ir a los Estados Unidos, y mi gobierno no estaba de acuerdo. Creo que simplemente fueron celos. Yo ganaba más dinero que la mayoría de ellos. Esto fue lo que más lamenté en mi vida”, recordaría en una entrevista en 1996.
Desilusionado por una enorme injusticia (personal y deportiva) que jamás terminaría de digerir y, sin rivales en el viejo continente, Papp anunció su retiro, tras ocho años invicto en el profesionalismo, con un récord de 27-0-2 (15 ko). Al irrepetible campeón no lo habían vencido sus rivales sobre el ring, sino los burócratas de su país.
Tiempo después, comenzó a trabajar como director técnico en el Club de Gimnasia Ferencváros. Entre 1971 y 1992, Papp fue el entrenador del equipo nacional de boxeo de Hungría y, en los Juegos de Munich 1972, consagró a su único campeón olímpico: György Gedó, quien se llevó el oro en minimosca (menos de 48 kilos) al vencer por 5-0 al norcoreano Kim U-Gil.
En 1989, a instancias de su por entonces presidente, el mexicano José Sulaimán Chagnón, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) lo nombró campeón mundial honorífico –y le entregó el cinturón que lo reconocía como tal– “sabiendo que habría tenido una oportunidad bastante cierta de capturar el título de Giardello” y, en 1991, la misma entidad lo distinguió como “el mejor boxeador amateur y profesional de todos los tiempos”.
En 1993 y, como justo reconocimiento a su intachable caballerosidad deportiva, la que siempre evidenció en toda su carrera, Papp fue galardonado en París con el Premio Fair Play de la Unesco y, en 2001, su nombre fue inmortalizado en el International Boxing Hall of Fame de Canastota, pero no pudo asistir a la ceremonia porque el Parkinson ya estaba haciendo estragos en él.
En 1999 y, tras una elección de periodistas deportivos de distintos países, fue elegido como uno de los 25 mejores deportistas de todos los tiempos.
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Papp falleció el jueves 16 de octubre de 2003 en Budapest, a los 77 años y, sus restos, descansan en el cementerio Farkasréti de dicha ciudad.
Desde el sábado 28 de mayo de 2004, el complejo deportivo más grande del país, que alberga distintos eventos deportivos y, también, de espectáculos, se llama László Papp Budapest Sports Arena (en húngaro, Papp László Budapest Sportaréna).
El viernes 19 de agosto de 2016, en la plaza que lleva su nombre en la misma ciudad, se erigió una estatua de bronce en su honor, obra del escultor local Márk Lelkes y, el martes 28 de marzo de 2017, en la esquina del Chestnut Garden, se inauguró otra –también de bronce, y de tamaño natural– realizada por el artista local Dezs Fekete Géza.
Descansá en paz, enorme campeón. En el cielo, ni burócratas o ideología alguna podrán cortarte las alas de la libertad.
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