viernes 21 de febrero de 2020
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Los árbitros también pueden ser estrellas: la vida de Pierluigi Collina, "Il Signori del Calcio" que cumple 60 años

Repasamos la vida del referee más famoso de todos los tiempos. Un hombre consultado hasta nuestros días por los organismos mundiales que regulan el fútbol.

El arte de impartir justicia en el fútbol es un oficio que muy pocos seres humanos pueden realizar. La objetividad en el deporte más pasional y arraigado del mundo entero enarbola un sinfín de emociones que lo rodean. Odio, amor, peticiones interminables y argumentaciones absolutamente subjetivas, merodean la figura del hombre que intenta justificar el juego sin ningún damnificado, aunque en ocasiones esto sea alterado.

"El fútbol a sol y sombra" (1995), escrito por el célebre escritorEduardo Galeano, describe al árbitro de fútbol de una manera exquisita:

“Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias. Los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera. Cuánto más lo odian, más lo necesitan. Durante más de un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él. “ “Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias. Los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera. Cuánto más lo odian, más lo necesitan. Durante más de un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él. “

Dicho esto, ¿cómo un árbitro de fútbol puede ser una estrella, a la par de los futbolistas?

La estrella detrás del silbato: sus comienzos

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Aquí entra la vida de Pierluigi Collina. Este hombre, “Il Signori del Calcio” nació el 13 de febrero de 1960 en Bolonia, Italia. Comenzó a impartir justicia a los 17 años, y debutó en la Primera División italiana en 1991.

A la par de su fogueo como colegiado, culminó sus estudios como Licenciado en Ciencias Económicas, en la Universidad de Bolonia. Tan solo necesitó solo 45 partidos para ser árbitro internacional: logro que consiguió en el año 1995. Fue elegido seis veces seguidas mejor árbitro del año por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS), quien luego lo eligió como el mejor colegiado de todos los tiempos.

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Por su personalidad estricta, era respetado dentro de las canchas. Incluso hubo momentos críticos en su carrera, ya que en las escuchas por el escándalo de la Juventus (por lo cual descendió en 2006), las autoridades italianas pretendían castigarlo por su “honestidad y objetividad”. Además, era conocido por su inconfundible aspecto debido a que en los finales de la década del 80 sufrió una alopecia severa, por la cual perdió todo el pelo y jamás le volvió a crecer.

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El dato

Pierluigi Collina era hincha de la Lazio. Verificando datos -obviamente había que buscarlos-, podemos destacar que la dirigió en… ¡40 ocasiones!, con un balance de 17 victorias, 12 empates y tan solo 11 derrotas. Un porcentaje del 54,91% de los puntos. Dirigió tres clásicos con la Roma, con un registro de una victoria, un empate y una derrota.

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Un árbitro que estuvo en las grandes citas

Arbitró dos Copas del Mundo (Francia 1998 y Corea-Japón 2002, donde dirigió la final), además de numerosos torneos internacionales y los Juegos Olímpicos de Atlanta ´96, impartiendo justicia en la final por el oro, donde la selección argentina cayó ante Nigeria por 3 a 2, con un gol de Amunike en el último minuto de juego. Este sería el primer antecedente de Collina con el seleccionado albiceleste.

Argentina 2 vs Nigeria 3 final Atlanta 1996 FUTBOL RETRO TV

El clásico ante Inglaterra, otro recuerdo ingrato para nuestro país

Pierluigi Collina 【2002 FIFA World Cup】

A Argentina no le fue muy bien con Collina. En el Mundial de Corea Japón 2002 se daría el segundo encuentro de este colegiado con el seleccionado, tras su designación en un partido infartante: frente a Inglaterra, el 7 de junio de ese año en el Sapporo Dome. En el estadio totalmente techado y retráctil, Collina fue el encargado de impartir justicia en la derrota 1 a 0, cobrando el claro penal de Mauricio Pocchetino a Michael Owen que David Beckham facturó en gol. Dicho encuentro fue el impulso necesario para que la FIFA lo premie con el encuentro definitivo en aquel campeonato, en la victoria de Brasil por 2 a 0 el 30 de junio, dándole a la Canarinha el pentacampeonato.

Su vida fuera del referato profesional

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Su salto a la fama, se debe a varias cuestiones: en 2003 publicó un libro titulado Mis reglas del juego; y también fue la imagen del videojuego Pro Evolution Soccer, siendo hasta el momento la única persona que fue tapa del juego sin ser futbolista profesional. En Japón adquirió fama por haber arbitrado el Mundial (dirigió el encuentro ante los turcos por Octavos de Final), y en Turquía es amado por no haber perdido jamás un juego ya sea con sus clubes o selección nacional.

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Al retirarse en el año 2005 continuó desempeñándose en su profesión económica en Bolonia. Pero obviamente, iba a ser consultado por las asociaciones futbolísticas siendo consejero del Comité Italiano de Árbitros y colaborando con la FIFA bajo el puesto de responsable de la Comisión de Arbitraje, dando cursos de arbitraje y siendo uno de los más fervientes defensores del VAR. Es el gran responsable de que el argentino Néstor Pitana -al que consideró "una roca"- haya sido el designado para dirigir tanto el partido inaugural, como el definitivo en el último Mundial de Rusia.

Refiriéndonos a la cita inicial de Galeano, si el árbitro no existiera los propios hinchas lo crearían. Y seguramente, sería parecido a Collina.