Este domingo en Silverstone, sede de la cuarta fecha de la temporada, más de la mitad de los corredores apoyaron una rodilla contra el suelo para escuchar los himnos antes de la competencia y la F1 posteó en su cuenta oficial de Twitter un video editado con un mensaje antirracista de los pilotos.
En la misma ceremonia, todos los volantes de la F1 lucieron una camiseta negra con la leyenda "End Racism" (Fin al racismo), salvo Hamilton, que portó una del mismo color pero con la proclama "Black Lives Matter" (Las vidas de las personas negras importan).
El piloto inglés reprochó a las autoridades de la F1 y a varios rivales no hacer lo suficiente contra el racismo, entre ellos, al francés Romain Grosjean, uno de los directores de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (DPDA).
"No cree que sea importante hacerlo (protestar contra el racismo). Él es uno de los que piensa que como lo hicimos una vez, eso es todo lo que necesitamos hacer”, apuntó Hamilton sobre la postura de Grosjean.
El movimiento "Black Lives Matter" se extendió por el mundo tras la muerte en mayo de George Floyd, un ciudadano negro en Minneápolis, Estados Unidos, que falleció después de ser inmovilizado en el suelo con la rodilla de un policía blanco sobre su cuello.