El 1 de agosto de 1976 en Nürburgring, durante el Gran Premio de Alemania, el piloto austríaco sufrió un accidente al chocar su auto contra la barrera de protección; sobreviviendo pese a las serias lesiones en su cabeza y pulmones, debido a los gases tóxicos inhalados. Desde entonces, las marcas en su oreja derecha deformada y una enorme cicatriz en su rostro, lo persiguieron hasta el final de su vida.
El accidente de Niki Lauda
Niki Lauda - Nurburgring 1976
Como la mayor parte del circuito de 22 kilómetros estaba seca después de la primera vuelta, todos los pilotos volvieron al pitlane. Niki Lauda estaba muy por detrás y tras parar después del primer giro, montó neumáticos lisos y pasó a imprimir un ritmo muy fuerte en la segunda vuelta.
Pero después de la curva Bergwerk, la suspensión del Ferrari 312T2 se rompió, empujando a Lauda hacia el lado derecho, donde golpeó las protecciones. El coche volvió a la pista envuelto en llamas y fue arrollado por el alemán Harald Ertl y el estadounidense Brett Lunger. El piloto Arturo Merzario trató de ayudar al austriaco para sacarle del coche en una escena angustiosa.
Vuelta récord a las pistas para Niki Lauda
El austríaco fue trasladado a una clínica de Ludwigshafen, donde los médicos lograron salvar su vida, con algunas secuelas físicas.
Apenas 42 días después del accidente, Aunque Ferrari contrató a Reutemann para que completara la temporada, Lauda estaba otra vez en los circuitos. Aquel campeonato del mundo lo perdió por un punto ante James Hunt, su ex compañero de categoría. Tendría revancha en la siguiente temporada, donde consiguió uno de sus tres títulos mundiales de Fórmula 1.
El dato
El circuito de Nurburgring sólo volvería a ser utilizado en la F1 con el trazado más corto, establecido en 1984.