La fuerza de creer que es por ahí: Argentina rompió otro récord de medallas doradas en un día a pura nostalgia

La melancolía del final se transformó en gloria pura. Argentina volvió a superar su marca de oros en un viernes inolvidable para Santa Fe.

Argentina llegó a las 280 medallas en total este viernes, en los Juegos Suramericanos 2026. 

Argentina llegó a las 280 medallas en total este viernes, en los Juegos Suramericanos 2026. 

El aire de Santa Fe ya respira ese inconfundible aroma a despedida. Es el penúltimo día de los Juegos Suramericanos 2026 y una nostalgia casi inevitable se adueñó de las calles. Sin embargo, para los atletas de Argentina, la melancolía del final no funcionó como una excusa para frenar, sino como el impulso para volver a hacer historia.

Como dice la canción de El Plan de la Mariposa, el equipo nacional le puso "adrenalina y corazón al rumbo" y mantuvo encendido "ese fuego que ilumina al mundo". En una jornada interminable, la delegación albiceleste volvió a superar su propia marca de medallas doradas, confirmando que dejarlo todo es, en estas tierras, la única forma genuina de sentirse vivos.

Adrenalina y corazón: en el penúltimo día de los Juegos, Argentina ganó 12 medallas de oro

El agua fue, una vez más, el escenario de las mayores alegrías patrias. "En la superficie y lo profundo", el canotaje se transformó en una verdadera aplanadora. Brenda Rojas y Agustín Vernice brillaron con luz propia en sus pruebas individuales (K1 500 y C1 1000 metros) y repitieron hazaña en las duplas, sumando oros que empujaron el medallero hacia lo más alto. La fiesta náutica se completó con las consagraciones de Magdalena Garro, Gonzalo Carreras y Aramís Sánchez. Mientras tanto, sobre las olas del surf, Isabella Assmann y Joaquín Muñoz domaron la marea para subirse a lo más alto del podio, acompañados por una lluvia de platas de Thiago Passeri, Victoria Muñoz y Evelyn Gontier.

"La fuerza de creer que es por ahí" fue el lema que guió a cada deportista vestido de celeste y blanco durante este viernes incesante. En la pista de atletismo, María Belén Casetta voló hacia el oro en los 3000 metros con obstáculos, contagiando a un equipo que sumó platas y bronces en los relevos 4x400 y en los lanzamientos y saltos de Nazareno Melgarejo y Joaquín Gómez. Las raquetas tampoco perdonaron: Luisina Giovannini y Jazmín Ortenzi se coronaron en dobles femenino de tenis, marcando el camino para que Victoria Vilchez y María Belén Mosca hicieran lo propio en el pádel.

En los deportes de equipo y de combate, los atletas compitieron entendiendo que el motor principal era simplemente "dar por lo lindo de dar". Aunque el oro fue esquivo en las finales, las medallas de plata en fútbol, sóftbol y vóley masculino ratificaron la jerarquía albiceleste. A su vez, disciplinas como el karate —con el oro de Kevin Molina—, el taekwondo, el bádminton y el tiro con arco aportaron presencias en los podios.

Los Juegos Suramericanos se apagan. Mañana el pebetero dejará de arder, las delegaciones empacarán sus ilusiones y la rutina volverá a apoderarse de las ciudades de Santa Fe, Rosario y Rafaela. Ante la inminencia de la despedida, dan ganas de pedirle al tiempo: "Utopía, si podés, abrazame un poco más". Pero el fuego que estos atletas encendieron durante casi dos semanas ya es imposible de apagar. Cuando la memoria repase esta abrumadora cosecha, entenderemos que el verdadero legado de Santa Fe 2026 nos enseñó, con el ejemplo de cientos de hombres y mujeres transpirando la camiseta, que cuando el amor por la bandera es innegociable, la brújula no falla: definitivamente, siempre es por ahí.

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