Hace algunas semanas, Nicolás Mazzola decidió ponerle punto final a su carrera como futbolista, donde tuvo pasos por la Selección Argentina juvenil, marcó goles importantes en Unión y hasta llegó a jugar en Europa. A los 36 años, el exdelantero que dejó su huella en Santa Fe decidió retirarse del fútbol profesional, pero lejos de apartarse del deporte, eligió un camino poco habitual: dedicarse de lleno al básquet.
Formado en Sol de Mayo de Viedma y con paso por las inferiores de Independiente, donde debutó en 2008, Mazzola construyó una trayectoria que muchos envidian. Jugó en el exterior, recorrió distintas categorías del fútbol argentino y fue protagonista de momentos que todavía resuenan, como aquella pelea en un clásico de verano entre Gimnasia y Estudiantes que terminó en escándalo, el gol en el clásico santafesino ante Colón y, por supuesto, el primer gol internacional del club tatengue.
Ahora, su nombre vuelve a ser noticia por un motivo completamente distinto: su debut oficial en el básquet, una disciplina que siempre lo acompañó pero que recién ahora encara de manera competitiva.
Mazzola ultimo clasico.jpg
Nicolás Mazzola, ex Unión, colgó los botines y debutó como basquetbolista.
Del retiro del fútbol al debut en el básquet profesional
Después de más de dos décadas como futbolista profesional, Mazzola tomó una decisión que venía madurando desde hacía tiempo. Eligió cerrar su carrera en el club que lo vio nacer y, casi sin pausa, iniciar una nueva etapa en el mismo lugar, pero desde otro rol.
Su debut con el equipo de básquet de Sol de Mayo se dio en un contexto especial: jugó apenas 1 minuto y 28 segundos, tiempo suficiente para tomar un rebote e intentar un lanzamiento de tres puntos. Aunque no convirtió, la jornada terminó con una sonrisa, ya que su equipo se impuso por 79 a 67 ante Deportivo Viedma y se mantiene como líder del torneo local.
Lejos de la presión del fútbol profesional, el exdelantero encara este desafío con otra mirada. Según contó en distintas entrevistas, su vínculo con el básquet viene desde chico y siempre fue una pasión paralela. Hoy, ya sin la exigencia del alto rendimiento futbolístico, disfruta de competir desde un lugar más relajado, pero con la misma intensidad que lo caracterizó en su carrera.
Su paso por Unión y el gol inolvidable en el clásico
Entre los distintos equipos en los que jugó, su etapa en Unión de Santa Fe ocupa un lugar especial. Entre 2018 y 2020, Mazzola disputó 27 partidos y convirtió cinco goles, algunos de ellos muy significativos para la historia reciente del club.
Uno de los más recordados fue el tanto ante Independiente del Valle, en lo que significó el primer gol internacional del Tatengue en la Copa Sudamericana 2019. El delantero convirtió a los 21 minutos del partido de ida de la primera ronda contra el elenco ecuatoriano, el 20 de marzo de 2019. Sin embargo, hubo otro que quedó grabado para siempre en la memoria de los hinchas: el que le marcó a Colón en el clásico santafesino, dándole la victoria a Unión en un partido cargado de emoción disputado en octubre de ese mismo año.
Ese gol no solo tuvo peso deportivo, sino también simbólico, ya que lo posicionó como uno de los protagonistas de un duelo que paraliza a toda una ciudad. Fue, sin dudas, uno de los picos de su carrera.
Con una trayectoria que incluyó pasos por clubes como Independiente de Avellaneda, Instituto, Gimnasia, O’Higgins, Arsenal y experiencias en Suiza, Grecia y Guatemala, Mazzola decidió cerrar el círculo en su ciudad natal. Hoy, con la camiseta de Sol de Mayo, vuelve a empezar. Distinto deporte, misma pasión.