Escándalo y piñas: la final entre Rosario Central y Estudiantes terminó con polémica

Rosario Central venció 3-1 a Estudiantes y ganó la Supercopa Internacional, pero el festejo terminó con golpes entre los jugadores y un fuerte cruce.

Escandoloso final en la Supercopa Internacional. Rosario Central se consagró campeón ante Estudiantes.

Escandoloso final en la Supercopa Internacional. Rosario Central se consagró campeón ante Estudiantes.

Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes de La Plata en Santiago del Estero y se consagró campeón de la Supercopa Internacional. Después del tercer gol del Canalla se desató un fuerte enfrentamiento entre los jugadores, que continuó en la zona de vestuarios.

Hubo corridas, empujones, insultos y golpes entre futbolistas de ambos equipos, tanto dentro del campo de juego como en el ingreso a los vestuarios.

El partido ya había comenzado con tensión por los antecedentes entre ambos clubes y terminó de explotar después del 3-1 de Julián Fernández. El delantero aprovechó que Fernando Muslera había ido a buscar el empate al área rival y sentenció la final. La celebración de los jugadores de Central frente a su gente derivó en un tumulto con los futbolistas de Estudiantes, que continuó fuera del terreno de juego.

Rosario Central lo dio vuelta con dos goles de Di María

Estudiantes comenzó ganando con un gol de Alexis Castro, pero Rosario Central reaccionó y dio vuelta la final con una actuación decisiva de Ángel Di María, quien convirtió dos goles.

Di María marcó un golazo de tiro libre en la final.

Di María marcó un golazo de tiro libre en la final.

El primero fue un espectacular tiro libre para establecer el empate. Luego llegó una de las jugadas más discutidas de la tarde: el árbitro Darío Herrera sancionó un penal para Central después de una revisión del VAR por una infracción sobre Enzo Copetti.

La decisión generó fuertes reclamos de Estudiantes, ya que desde el entorno del Pincha consideraron que la infracción se había producido fuera del área. Di María se hizo cargo de la ejecución y convirtió el 2-1.

El tercer gol llegó sobre el final, cuando Julián Fernández aprovechó la salida de Muslera y marcó el 3-1 definitivo. Esa conquista fue el desencadenante del enfrentamiento entre los futbolistas.

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El antecedente que había calentado la final

La tensión entre Rosario Central y Estudiantes venía desde 2025, cuando el Pincha protagonizó un polémico gesto durante el reconocimiento al Canalla como ganador de la tabla anual.

Los futbolistas de Estudiantes recibieron a Central de espaldas durante el pasillo previo a un partido, en una protesta por la manera en que se había determinado la consagración del conjunto rosarino en la tabla anual.

En la previa de esta Supercopa Internacional, Ignacio Ovando había calificado aquel episodio como una falta de respeto y aseguró que el plantel de Central lo había tomado de esa manera.

Leandro González Pírez, en cambio, había explicado que el gesto no había tenido como objetivo particular a Rosario Central. Pese a esas declaraciones, el antecedente volvió a aparecer durante la previa de la final.

Después de la consagración, Ovando volvió a referirse al tema y lanzó una frase que reflejó el clima que rodeó al partido: "Sobran las palabras cuando les toca perder".

Verón fue a buscar a Darío Herrera

Las polémicas también tuvieron como protagonista a Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes. Durante el partido, el dirigente utilizó sus redes sociales para cuestionar el arbitraje y habló de una supuesta "impunidad" en referencia a las decisiones tomadas durante la final.

Una vez terminado el encuentro, Verón se acercó al árbitro Darío Herrera y, según registraron las cámaras, le gritó: "Toda tuya, ladrón".

La bronca del lado de Estudiantes se sumó así al enfrentamiento que protagonizaron los jugadores después del tercer gol de Central.

Un festejo que terminó en escándalo

Con el pitazo final, Rosario Central celebró la obtención de la Supercopa Internacional ante sus hinchas. Pero mientras los jugadores del Canalla festejaban, los futbolistas de Estudiantes reaccionaron con evidente enojo y se produjo un tumulto.

Los incidentes comenzaron dentro del campo de juego y continuaron en la zona cercana a los vestuarios, donde se registraron empujones, corridas, insultos y golpes de puño entre integrantes de ambos planteles.

Así, una final que había comenzado con el antecedente del polémico pasillo de espaldas y que tuvo además una controvertida decisión del VAR terminó con un enfrentamiento entre los protagonistas.

Rosario Central se llevó el título por el 3-1, pero la imagen que quedó de la Supercopa Internacional fue la del escandaloso cierre en Santiago del Estero.

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