Colón pagó muy caro los errores que tuvo en el primer tiempo y en el segundo no pudo hacer nada ante un Cerro Porteño que supo manejar los tiempos y la pelota y se terminó quedando con el partido por 3 a 1.
El primer tiempo, Colón arrancó sereno, constante en el rendimiento, se aprovechó de un Cerro Porteño que en el mano a mano se iba mucho al ataque y eso lo llevó a ponerse en ventaja con una muy buena jugada colectiva del mediocampo, un remate que dio rebote el arquero paraguayo y la pertinente llegada del lateral Eric Meza.
En ese momento, al ponerse en ventaja Colón, terminó siendo un cachetazo psicológico para el equipo local. Se sintieron algunos murmullos en el estadio, mientras Cerro Porteño hacía poco y nada para poder conseguir el empate.
A los 35 minutos del primer tiempo se dio el momento clave del partido: otra contra de Colón, capitalizada por el Pulga Rodríguez, que de espaldas y a 35 metros, dio un pase exquisito para dejarlo solo, mano a mano, a Christian Bernardi. El cordobés recorrió 20 metros para luego definir con una cucharita que no tuvo el efecto esperado y terminó en manos del arquero local.
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No se le puede caer con todo el peso de la responsabilidad a Bernardi por haber errado esa jugada que hubiera significado el 2 a 0. Eso sería egoísta, teniendo en cuenta los 90 minutos. Colón fue mucho más que esa ocasión.
Colón perdonó en ese ataque importante y seis minutos después Cerro Porteño no tuvo ningún tipo de benevolencia. Romero puso el 1-1, en un momento en el que el trámite del partido justificaba el empate. Ese gol fue un golpe anímico para Colón.
Ya en el complemento las cosas fueron mucho más adversas para el conjunto rojinegro. A los 50 segundos, otra vez Romero marcó para Cerro y ese 2-1 fue un cachetazo para la defensa sabalera que solamente vio cómo el delantero anotaba su segundo gol.
Desde ese momento hasta el final del partido cada uno de los ataques del conjunto paraguayo fueron puñaladas para el arco defendido por Leonardo Burián. Colón tuvo malos momentos defensivos en el segundo tiempo y eso agrandó aún más a un Cerro Porteño que controló la pelota, manejó los tiempos y por momentos se floreó.
El 3-1 no tardó en llegar. La defensa sabalera solamente miró cómo Espíndola se elevó y conectó de cabeza para que La Nueva Olla explote de emoción.
De allí en más, Colón tuvo algunas oportunidades para descontar, pero solo a través de legadas esporádicas de Meza por el sector derecho y alguna que otra contra en los pies de Aliendro.
Colón un fantasma de aquel equipo que derrotó por 2-1 a Peñarol en el Cementerio de los Elefantes. Esa entrega, esa garra, ese ímpetu de ir por más, sólo la pudo demostrar en la primera parte.
Perdió Colón por 3 a 1. Otra vez en La Nueva Olla, en un estadio que le fue adverso tanto en 2012 –por Copa Sudamericana– como en la recordada final de 2019, en la que cayó ante Independiente del Valle por el mismo resultado.
Hoy no fue la lluvia, no fue la tormenta y tampoco tuvo un gran equipo enfrente. Colón luchó contra Colón, pero no pudo. Y se vuelve a Santa Fe con las manos vacías.
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