La historia de la práctica deportiva de las aguas abiertas en la provincia de Santa Fe se remite a tiempos mucho más lejanos que la célebre Maratón Santa Fe – Coronda. Si bien dicha competición acapara las miradas de todos los amantes de esta disciplina olímpica en la distancia de 10km (el circuito FINA maneja distancias más largas); en Santa Fe hubo antecedentes que se remontan varios años antes a la primera edición de “La más linda del mundo”; celebrada en el año 1961 teniendo al gran Carlos Larriera como vencedor.
Pedro Alberto Candioti: "El Tiburón del Quillá"
Desde la sanción de la Ley 10.221, el día 8 de septiembre de 1988, todos los 24 de julio se celebra el “Dia Provincial del Deporte, en homenaje al natalicio de Pedro Alberto Candioti en el año 1893. Santa Fe fue crucial en el desarrollo de su disciplina: la natación en Aguas Abiertas. Rodeado de ríos, comenzó a nadar a los ocho años de edad, en el desaparecido Arroyo Quillá. Tiempo más tarde, pulió sus técnicas en el Club Regatas.
Los años fueron demostrando el gran poder de resistencia del santafesino en aguas abiertas. Poco a poco, comenzó a nadar grandes distancias sin parar, en los alrededores de Santa Fe, hacia otros pueblos de la provincia.
En el día de hoy, se conmemoran 74 años de una de sus hazañas: unir a nado las ciudades de Rosario y Buenos Aires, nadando 75 horas y 18 minutos de forma ininterrumpida, nada más y nada menos que a la edad de 53 años. Recorrió 318km hasta llegar a la altura de la cancha de River, donde fue retirado de las aguas.
Otra de sus proezas: cien horas de nado ininterrumpido
Entre el 19 y el 23 de febrero de 1939, Pedro Candioti llevó a cabo una proeza que muy difícilmente se igualará: con 46 años de edad, unió las ciudades de San Javier y Santa Fe nadando durante 100 horas y 33 minutos, batiendo un nuevo récord y obteniendo una fama mundial. Tras finalizar su travesía en el Club Regatas, fue recibido por el gobernador en aquel entonces, Manuel María de Iriondo.
La Revista Time, publicó una pequeña reseña sobre el deportista, en el mes de marzo de 1943. Lo llamaban “The Shark of Quillá Creek”.
Aquí, el fragmento de la Revista “Time”:
El Tiburón del Quillá
Lunes 8 de marzo de 1943
El canoso, cincuentón Pedro Candioti es uno de los atletas argentinos más queridos. Su especialidad no es el futbol, el polo o el tenis sino nado de resistencia. La semana pasada, por vigésimo sexta vez, Pedro Cantioti intentó cumplir la ambición de su vida: bajar el Rio Paraná a nado hasta Buenos Aires.
En el pasado había comenzado desde varios pueblos, de 200 a 300 millas de distancia. Este año empezó desde Rosario, 205 millas arriba de la capital. Por tres días y noches agitó y remó – pasando por San Pedro, por Baradero, por Uriburu, por Campana. En cada ciudad rivereña fue saludado por multitudes deseosas de alentar a su querido “Tiburón del Quillá.” En el Punto San Ysidro, a sólo 12 millas de Buenos Aires, la corriente marea arriba comenzó a llevarlo hacia atrás. Luego de dos fútiles horas, Pedro Candioti abandonó. Cuando fue recogido del río se quedó ligeramente dormido inmediatamente. Pedro no era tan joven como antes: había estado en el agua sólo 74 horas y media. Una vez pudo resistir 13 horas más.
Lamentablemente, nunca pudo unir la capital provincial con Buenos Aires. Tras varios intentos, no ha podido soportar el tiempo necesario para cubrir tales distancias. Por otra parte, fue socio fundador del Club Náutico El Quillá; que había sido fundado en 1938 por un grupo de amigos de Pedro Candioti con el fin de secundarlo en todos sus intentos deportivos y afiliarse a la Federación de Natación y Waterpolo, entidad que estaba autorizada a homologar sus récords.
Su vida fuera de la natación
Fuera de la natación, se destacó en varias disciplinas a nivel académico. Egresado de la Universidad Nacional del Litoral, obtuvo el título de Farmaceútico, y los Profesorados de Química y Educación Física. Llegó a ser supervisor del Ministerio de Educación de la Nación.
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