lunes 10 de agosto de 2020
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El Pulga se lo merecía más que ninguno

Si había un jugador que merecía levantar la Copa Sudamericana, ese era el Pulga Rodríguez. El fútbol nuevamente quedó en deuda con él.

Otra vez una final. Esta vez una internacional. Como aquel 9 de diciembre del 2017 cuando en Salta por la Copa Argentina, River se quedó con el trofeo por 2 a 1. Aquella vez también fue una decepción enorme, un dolor tan profundo que se asemeja y mucho al golpe de ayer. Sobre todo porque ese partido trascendental lo jugó con su Club, con el equipo de sus amores.

El Pulga Rodríguez es modelo de persona que la mayoría de los futuros jugadores del fútbol argentino pretenden ser de grandes. Un tipo sencillo, luchador, que nunca se olvidó de sus orígenes, siempre predispuesto a ayudar a los demás cuando lo necesitan. Brevemente, de esta manera se lo puede definir al jugador nacido en Simoca, Tucumán.

Banderazo hinchas de Colón
Los jugadores salieron a saludar a los hinchas que se agolpaban por verlos y tomarse fotos

Los jugadores salieron a saludar a los hinchas que se agolpaban por verlos y tomarse fotos

Llegó a Colón en febrero de este año sin muchas explicaciones pero sí con muchos rumores sobre su salida. Sí se trataba de sus vínculos con la política, sobre estrecha relación con el gobernador Manzur o si una futura carrera como concejal o intendente de su pueblo hicieron desembarcar en Santa Fe.

Sin embargo todas estas conjeturas sirvieron muy poco. En realidad hasta el comienzo del torneo. Con su fútbol, con su clase, con su calidad rápidamente se metió en el corazón de todos los Sabaleros. Una hinchada fiel al Pulga que en realidad poco le importó cómo llegó. Ellos sólo querían que juegue.

El lazo de amor entre los Sabaleros y Luis Rodríguez es un pacto que nunca se podrá cortar. Ni aún fallando un penal tan decisivo como el de ayer en la final y el ejemplo claro de esto es que cuando terminó el partido el nombre que corearon fue el suyo. Como si no hubiera pasado nada. Porque el hincha de Colón entiende que haber jugado la final de la Copa Sudamericana gran parte se lo deben a él.

Partido
El Pulga erró el penal del descuento

El Pulga erró el penal del descuento

Pero el fútbol no siempre ama a sus dioses. El fútbol no entrega premios porque sos el mejor jugador. Este deporte se diferencia del resto porque se juega en equipo. Y ayer Colón enfrentó a un gran equipo que le hizo ver que once son mejores que uno sólo.

Quizás el Pulga Rodríguez no tenga otra final. O quizás sí. Pero lo que está claro es que por haber jugado lesionado, por haber llevado al equipo a lo más alto del continente, por haber disputado un partido sabiendo que su padre estaba muriendo y por haberle dado tanto al fútbol, nadie se merecía el título más que él.

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