El Club Atlético Colón le ganó 2-0 a Central Córdoba de Santiago del Estero por la Copa de la Liga y sigue sumando en la tabla. Luis Miguel Rodríguez, con asistencia de Ramón Ábila, y Facundo Garcés anotaron los goles del partido.
El partido, al menos durante gran parte del primer tiempo, no estuvo a la altura del escenario en el que jugaron Colón y Central Córdoba. La noche estaba servida para ver un gran encuentro entre dos equipos que quieren seguir sumando de a tres, pero tanto el Ferroviario como el Sabalero no ofrecieron un buen espectáculo en el inicio.
A pesar de contar con los intérpretes para jugar de otra manera, el Sabalero no era dueño de la pelota, resignaba jugar con ella y, en varias ocasiones, terminó sufriendo con las aproximaciones del local. Si bien Central Córdoba no lograba poner a un jugador frente a Leonardo Burián, sí podían rematar desde media distancia y ponían a trabajar al Cachorro.
Como se pudo ver en los dos encuentros anteriores, los delanteros de Colón quedan aislados con respecto al resto del equipo. Julio César Falcioni decide involucrarlos en la marca, en que retrocedan para acumular jugadores en defensa, pero luego no están donde deben cuando el equipo tiene que atacar, por lo que el arco rival queda lejos.
Fueron pocas las ocasiones en que Colón pudo pisar la mitad de la cancha de Central Córdoba con espacios y superioridad numérica, pero nunca pudo finalizar las jugadas como quería. La pelota siempre pasaba de un lado a otro sin hallar a un jugador de Colón liberado para rematar.
Segundo tiempo:
Sin mejoras demasiado desde lo futbolístico, el partido ganó en emotividad con un cambio de actitud de los equipos. Se mostraban dispuestos a correr riesgos y a dejar espacios, lo que generó que empezaran a producirse llegadas a los arcos casi de forma incesante. Con un poco de precisión, alguno podía romper el empate en cualquier momento.
En esa compulsa por ver quién abría el marcador primero fue Central Córdoba quien tuvo las mejores chances, pero Burián o alguna pierna de jugadores de Colón evitaron que la pelota cayera en la red.
Tras varios días de espera, este martes por fin los hinchas rojinegros pudieron presenciar el debut de Ramón Ábila con la camiseta de Colón. Si bien se esperaba que el delantero iba a ir de menor a mayor, su ingreso al campo de juego cambió el partido.
En la primera pelota que corrió, Wanchope pudo asistir a Luis Miguel Rodríguez para que, con su reconocida calidad, ponga el 1-0 para el Sabalero desde dentro del área. El exdelantero de Boca Juniors no se dio por vencido, corrió hasta el final un pelotazo de Jonathan Sandoval y, con la pelota fuera de los límites del campo de juego -tal como mostrarían las imágenes televisivas-, logró dejar solo al tucumano para adelante al equipo de Falcioni.
Ante las quejas de todo el equipo local, Colón no lo dejó reaccionar al equipo santiagueño y liquidó el pleito con un cabezazo de Facundo Garcés. Mientras los de Sergio Rondina seguían protestando al árbitro que el gol del Pulga Rodríguez no debía ser convalidado, el Sabalero se enfocó en seguir jugando para estirar la ventaja. Tras un rebote producido en un córner, el nacido en Simoca lanzó un centro preciso desde la derecha para que el marcador central, en soledad, mande la pelota a la red para poner el 2-0.
El impacto anímico que significó el gol de Garcés en Central Córdoba fue suficiente para que Colón no tenga problemas hasta el final del partido. Así como en la última fecha, el Sabalero sumó tres unidades y sigue subiendo en la tabla, además de ganando confianza y afianzando la idea de Falcioni.



