Diego "Chino" Simonet: la historia del Messi del handball argentino
Diego Simonet hizo historia con Los Gladiadores, conquistó Europa con Montpellier y se convirtió en referente del handball argentino tras tres Juegos Olímpicos.
Diego Simonet, "el chino", referente histórico del handball argentino
Tras una trayectoria llena de logros, Simonet cerró una etapa histórica en la Selección argentina y puso fin a su ciclo profesional en Europa.
Diego “Chino” Simonet es uno de los nombres más importantes de la historia del handball argentino. Con talento, inteligencia táctica y una personalidad competitiva, el central se convirtió en la cara visible de una generación que cambió la historia de Los Gladiadores y consiguió que la Selección argentina compitiera de igual a igual frente a las grandes potencias europeas.
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Nacido el 7 de diciembre de 1989, Simonet creció en una familia profundamente ligada al deporte. Sus padres, Luis y Alicia, también jugaron en seleccionados argentinos, mientras que sus hermanos Sebastián y Pablo desarrollaron carreras destacadas en el handball. Los tres llegaron a compartir la camiseta albiceleste, una experiencia que marcó la trayectoria familiar.
Su historia comenzó en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester, club en el que dio sus primeros pasos y desarrolló las condiciones que, años después, lo llevarían al máximo nivel internacional.
Los clubes en los que jugó Diego Simonet y los países que recorrió
La carrera profesional del Chino tuvo un recorrido internacional que lo llevó desde el handball argentino hasta la élite europea. Estos fueron los clubes que marcaron su trayectoria:
1. SAG Villa Ballester, Argentina: Fue su club de formación y el lugar donde comenzó a construir su camino deportivo. En 2026, volvió a vestir sus colores para disputar el Nacional de Clubes, en un regreso especial a sus raíces.
2. São Caetano, Brasil: Su primera experiencia en el exterior llegó cuando todavía era muy joven. El paso por el handball brasileño fue el comienzo de una carrera que rápidamente continuaría en Europa.
3. BM Torrevieja, España: Entre 2009 y 2011, jugó en el conjunto de Alicante, donde compartió equipo con su hermano Sebastián. La experiencia española le permitió seguir creciendo en una competencia de mayor exigencia táctica.
4. US Ivry, Francia: En 2011 llegó al handball francés. Allí comenzó a competir en una de las ligas más importantes del mundo y a ganarse el reconocimiento internacional.
5. Montpellier Handball, Francia: Fue el club más importante de su carrera. Llegó en 2013 y se convirtió en una de sus grandes figuras, hasta transformarse en ídolo de la institución. En 2018 conquistó la Champions League y fue elegido el jugador más valioso de la fase final.
Su recorrido por Brasil, España y Francia lo consolidó como un jugador de nivel mundial. En Montpellier encontró su lugar, consiguió los títulos más importantes de su carrera y dejó una huella que trascendió las fronteras argentinas.
Los Gladiadores: una generación que hizo historia
Con la Selección argentina, Simonet fue protagonista de una etapa decisiva para el crecimiento del handball nacional. El equipo conocido como Los Gladiadores consiguió resultados inéditos y logró competir frente a selecciones que históricamente habían dominado la disciplina.
Uno de los grandes hitos llegó en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, cuando Argentina conquistó la medalla de oro y obtuvo por primera vez la clasificación olímpica en handball masculino.
El Chino participó en tres Juegos Olímpicos: Londres 2012, Tokio 2020 y París 2024. Aunque inicialmente su recorrido olímpico parecía haber quedado marcado por dos participaciones, París fue su tercera y última cita olímpica. Se perdió Río 2016 por una grave lesión de rodilla, uno de los momentos más difíciles de su carrera.
Con la camiseta albiceleste también disputó seis Mundiales y ganó tres medallas de oro en Juegos Panamericanos: Guadalajara 2011, Lima 2019 y Santiago 2023. Su liderazgo, visión de juego y capacidad para asumir responsabilidades en los momentos decisivos lo convirtieron en uno de los símbolos de aquella generación.
El logro que lo convirtió en leyenda del handball mundial
El 27 de mayo de 2018 quedó marcado para siempre en la historia del deporte argentino. Montpellier derrotó 32-26 a Nantes en la final de la Champions League y se consagró campeón de Europa con Simonet como una de sus figuras.
El argentino fue distinguido como el jugador más valioso de la fase final, un reconocimiento que coronó una temporada extraordinaria. Su consagración tuvo un valor especial: se convirtió en el primer jugador argentino en conquistar la Champions League de handball y en uno de los máximos exponentes latinoamericanos de la disciplina.
A partir de aquel logro, las comparaciones con Lionel Messi se hicieron todavía más frecuentes. El apodo de “Messi del handball” comenzó a acompañar a un deportista que, sin embargo, siempre mantuvo un perfil bajo y priorizó el trabajo colectivo.
Su vida fuera de la cancha: familia, creatividad y nuevos proyectos
Simonet también desarrolló intereses que van más allá del deporte profesional. Es padre y comparte con su familia una parte importante de su vida en Francia. Además, su pasión por los juegos de mesa lo llevó a crear proyectos propios, entre ellos juegos inspirados en la historia argentina, como 1812, y a impulsar iniciativas vinculadas con la creatividad y el entretenimiento.
En noviembre de 2025 cerró su ciclo con la Selección argentina, después de 15 años en el equipo mayor, 146 partidos oficiales y 454 goles. En 2026 también anunció el final de su etapa profesional en Europa, aunque tuvo un regreso especial a Villa Ballester para volver a jugar con el club que lo formó.
Su legado no se mide únicamente en títulos: también está en los chicos que comenzaron a practicar handball después de verlo jugar y en una generación que consiguió que el deporte tuviera mayor visibilidad en la Argentina.
Qué dijo Diego Simonet en la entrevista con Juan Pablo Varsky
En su participación en Clank!, el ciclo de entrevistas de Juan Pablo Varsky, Simonet repasó su historia, los obstáculos que atravesó y el lugar que Los Gladiadores consiguieron construir en el deporte argentino. La entrevista fue presentada con una frase que resume una de las dificultades que enfrentó durante su carrera: “Me decían que era fútbol, pero con la mano”.
La reflexión conecta con uno de los principales reclamos que el Chino sostuvo durante años: el handball argentino creció en resultados, prestigio y reconocimiento internacional, pero no siempre encontró el respaldo estructural y económico necesario para acompañar ese desarrollo.
En otras entrevistas, Simonet fue especialmente crítico con esa diferencia entre los logros de la Selección y las condiciones en las que se desarrolla el deporte en el país. También destacó el legado de su generación: la actitud, el esfuerzo y la convicción de competir contra cualquier rival, incluso frente a las potencias europeas.
La historia de Diego Simonet es la de un jugador que llegó a la cima mundial sin olvidar sus orígenes. Desde Villa Ballester hasta Montpellier, su trayectoria ayudó a transformar la imagen del handball argentino y dejó una marca que excede sus medallas y sus títulos. A Ballester, volvió a jugar en 2026, después de retirarse del handball profesional europeo en junio de ese año.
El 21 de agosto regresó a la cancha con la camiseta de SAG Villa Ballester, el club donde se formó, y compartió equipo con su hermano Sebastián.











