Delfo Cabrera en Londres 1948: a 78 años de la maratón que consagró a un héroe santafesino

Se cumplen 78 años de la victoria de Delfo Cabrera en la maratón de Londres 1948. Conocé la historia del santafesino que hizo historia en Wembley.

La historia del santafesino que conquistó el oro en Wembley y terminó olvidado por la política.

La historia del santafesino que conquistó el oro en Wembley y terminó olvidado por la política.

El 7 de agosto es una fecha sagrada para el atletismo argentino. En este día, pero de 1948, el santafesino Delfo Cabrera cruzaba la meta en el mítico estadio de Wembley para colgarse la medalla de oro en la maratón de los Juegos Olímpicos de Londres. Su triunfo no solo fue una proeza deportiva, sino el cumplimiento de una promesa de la infancia y el inicio de una historia marcada por la gloria y la militancia.

La historia del santafesino que tocó el cielo olímpico y debió trabajar de barrendero en el Botánico.

La historia del santafesino que tocó el cielo olímpico y debió trabajar de barrendero en el Botánico.

El "Zabalita" de Armstrong: una promesa de infancia

Nacido el 2 de abril de 1919 en Armstrong, Santa Fe, Delfo creció en un pueblo conectado por el ferrocarril. Su destino cambió el 7 de agosto de 1932, cuando escuchó sobre la victoria de Juan Carlos Zabala en los Juegos de Los Ángeles.

Aquel día, con solo 13 años, le hizo una promesa a su madre mientras miraba la foto del "Ñandú Criollo" en el diario: "Fíjese mamá, cuando yo sea el próximo Zabalita". Exactamente 16 años después, en la misma fecha calendario, Delfo cumpliría su palabra en suelo inglés.

La hazaña de Wembley: zapatillas encintadas y debut absoluto

Bajo la guía del entrenador Francisco "Pancho" Mura, quien lo detectó en Rosario y lo llevó a entrenar a San Lorenzo de Almagro, Cabrera se preparó para la cita máxima. Sin embargo, su llegada al oro estuvo llena de obstáculos inverosímiles:

  • Debutante en la distancia: Increíblemente, Delfo jamás había corrido una maratón oficial antes de los Juegos de Londres; su entrenador lo fue llevando gradualmente hasta la gran distancia.

  • Problemas de calzado: Viajó con un solo par de zapatillas que se rompieron durante los entrenamientos previos. Corrió los 42,195 kilómetros con una zapatilla encintada.

  • Clima extremo: La carrera se disputó bajo un calor sofocante y un 60% de humedad, en un circuito desgastante con 43 cuestas y desniveles constantes.

Cabrera entró al estadio de Wembley apenas 15 metros detrás del líder belga Etienne Gailly. Al ver que el puntero flaqueaba por el agotamiento, el argentino aceleró en la pista, lo superó y resistió el avance del británico Thomas Richards para ganar con un tiempo de 2h 34m 52s.

Delfo Cabrera y el peronismo: de la gloria a la persecución

Delfo fue un símbolo del ascenso social de la época. Se identificó con el peronismo, sintiéndose representado como obrero del interior. Tras su triunfo, cuando el presidente Juan Domingo Perón le preguntó qué premio quería, Cabrera simplemente pidió una casa para su familia.

Sin embargo, su lealtad política le costó caro tras el Golpe de Estado de 1955:

  • Despidos: Fue cesanteado de su trabajo como bombero de la Policía Federal y en la Municipalidad.

  • Proscripción: Sufrió el abandono institucional, llegando a trabajar como recolector de hojas y "pincha papeles" en el Jardín Botánico para subsistir.

A pesar del hostigamiento, mantuvo sus convicciones hasta el final de sus días.

El legado eterno del campeón

Delfo Cabrera falleció el 2 de agosto de 1981 en un accidente automovilístico mientras regresaba de un homenaje. Aunque su gesta intentó ser silenciada durante años, su figura es rescatada como un emblema de la cultura popular y del deporte argentino, inspirando proyectos transmedia y educativos como "Delfo, huellas de un pueblo".

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