Curazao busca crecer desde el circuito regional y sueña con llegar a los Juegos Olímpicos

Gerard Charles, jefe de Misión de Curazao, destacó el valor de los Juegos Suramericanos para desarrollar atletas, generar acuerdos y compartir experiencias con otros países. La isla participó con 17 deportistas y continúa trabajando para alcanzar el reconocimiento que le permita competir en los principales eventos del movimiento olímpico bajo su propia bandera.

Gerard Charles, jefe de Misión de Curazao.

Gerard Charles, jefe de Misión de Curazao.

Para Curazao, los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 representaron mucho más que una competencia. Para una isla pequeña que todavía no podía participar en los Juegos Panamericanos ni en los Juegos Olímpicos bajo su propia bandera, el circuito regional constituía una oportunidad para desarrollar atletas, ganar experiencia y construir vínculos con otros países.

Gerard Charles, jefe de Misión de Curazao, explicó que los certámenes regionales tenían un lugar central en ese camino. La delegación ya había participado en los Juegos Suramericanos de Asunción 2022 y también en los Juegos Bolivarianos, además de otros eventos de Centroamérica y el Caribe.

“Para nosotros eso tiene prioridad, nosotros apreciamos eso”, señaló Charles al referirse a estas competencias y al espacio que representan para el crecimiento deportivo de la isla.

Una delegación pequeña, un objetivo grande

Trasladar una delegación desde una isla pequeña implicó un importante trabajo de planificación. Curazao llegó a Santa Fe 2026 con 17 atletas y contó también con el acompañamiento de ODESUR para concretar su participación.

Más allá de la logística, el principal desafío estaba puesto en seguir construyendo una estructura deportiva capaz de acompañar el desarrollo de sus jóvenes talentos. Charles destacó que la isla cuenta con mecanismos de detección y formación y que, pese a sus dimensiones, existe una importante cantidad de deportistas con potencial.

Uno de los ejemplos que mencionó fue el de un nadador que había comenzado su desarrollo dentro de la estructura deportiva de Curazao y que, durante los Juegos, alcanzó una final de aguas abiertas. Para Charles, ese tipo de evolución reflejaba el camino que buscaban sostener. “Estamos en desarrollo constante”, resumió.

Fútbol, béisbol y nuevos talentos

El fútbol y el béisbol ocupaban un lugar especial dentro de la cultura deportiva de Curazao. En el caso del béisbol, varios deportistas de la isla habían llegado incluso al profesionalismo en Estados Unidos.

Pero el trabajo para los eventos multideportivos también había ampliado la búsqueda hacia otras disciplinas. Charles mencionó al atletismo, el boxeo y el tiro deportivo como áreas en las que Curazao estaba apostando al crecimiento.

El boxeo había dejado además uno de los momentos destacados de la participación de la isla en Santa Fe, con la obtención de su primera medalla de bronce en esa disciplina. Para una delegación de apenas 17 deportistas, cada resultado tenía un significado especial dentro de un proceso de formación que apuntaba a sostenerse en el tiempo.

El deporte también construía puentes

Los Juegos también le permitieron a Curazao aprovechar el encuentro con delegaciones de toda Sudamérica para intercambiar conocimientos y establecer nuevos vínculos. Para Charles, esa posibilidad era uno de los grandes valores del evento.

El jefe de Misión recordó, por ejemplo, una visita realizada a Brasil durante los últimos años para conocer su estructura deportiva. También destacó el vínculo construido con Perú, donde habían firmado un acuerdo para que atletas de Curazao pudieran viajar a entrenar y prepararse. “Es donde uno forma relaciones y también forma acuerdos que pueden ayudar y también desarrollar el deporte en nuestros países”, explicó.

En ese intercambio, Santa Fe 2026 se convirtió para Curazao en una nueva oportunidad para aprender de países con estructuras deportivas más grandes, compartir experiencias y encontrar herramientas para seguir formando a sus atletas.

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