El Club Atlético Colón igualó 0-0 con el Club Olimpia de Paraguay en un atrapante encuentro por la Copa Conmebol Libertadores. El Sabalero desaprovechó innumerables ocasiones de gol y las dos veces que consiguió anotar, los jueces de línea le anularon los tantos de mala manera.
El 1 X 1 de Colón ante Olimpia
17–Ignacio Chicco (8): Muy concentrado, siempre respondió con total seguridad en cada ocasión en la que fue exigido, bajando la persiana de su arco. No se complicó en ningún momento, y jugó con el aplomo de un veterano.
21–Eric Meza (6): Redondeó un buen partido. Fue salida en todo momento, se proyectó con claridad y, varias veces, llegó al fondo rival y envió el centro al área. En una de ellas, su buscapié fue conectado por Beltrán, cuyo remate tapó Olveira. Le anularon mal el gol que convirtió a los 12’ del segundo tiempo, porque estaba habilitado.
33–Facundo Garcés (6): Firme y seguro en la marca, tuvo un buen rendimiento en Asunción. Además, pudo convertir a los 8’ del primer tiempo pero, su fuerte cabezazo, fue enviado al corner por el arquero Olveira.
6–Paolo Goltz (4): Irregular partido del zaguero. Por momentos se lo vio inseguro y lento para contener a los delanteros rivales. En varias oportunidades se complicó innecesariamente, y más para alguien de su experiencia.
40–Rafael Delgado (5): En líneas generales, cumplió. Aunque se brindó en todo momento, ganó y perdió con los delanteros rivales que llegaron por su sector y, en algunos pasajes del encuentro, no se complementó con Goltz.
28–Andrew Teuten (4): Flojo partido del uruguayo. No fue salida por su carril, y le costó contener las subidas de los volantes rivales por su sector. Salió a los 35’ del período complementario y le dejó su lugar a Gallardo.
14–Federico Lértora (5): Alternó buenas y malas y, aunque luchó en todo momento en el mediocampo, tratado de asociarse con Aliendro y Bernardi, estuvo lejos de su nivel de juego.
29–Rodrigo Aliendro (6): La clásica entrega y despliegue del volante del Sabalero. Por momentos mandó en la mitad del campo de juego y, raro en él, no llegó con peligro al área rival.
23–Christian Bernardi (7): Fue el mejor jugador de Colón en el primer tiempo. Se adueñó de la pelota, marcó, quitó, jugó, asistió y llegó al área rival con mucho peligro. Le anularon mal un gol legítimo que anotó a los 38’ de la etapa inicial. Extenuado, fue sustituido por Pierotti a los 35’ del complemento.
35–Facundo Farías (5): Discreto partido del juvenil. Impreciso con la pelota, estuvo lejos de su nivel, no aprovechó su reconocida velocidad para desequilibrar y, en general, su aporte en ofensiva fue escaso. Lo reemplazó Farioli a 10 minutos del final del encuentro.
9–Lucas Beltrán (6): Tuvo dos chances muy claras para convertir, pero falló en la definición. Con la entrega y el sacrificio de siempre, exigió en todo momento a los defensores rivales, y hasta colaboró en la marca cuando Olimpia salía del fondo. Fue reemplazado por Ábila a los 22’ del complemento.
12–Ramón Ábila (-): Falcioni lo mandó a la cancha los 22’ del segundo tiempo (entró por Beltrán) pero, Wanchope, aportó muy poco en el ataque de Colón. Solo tres minutos después de ingresar, tuvo una chance inmejorable para convertir pero, mano a mano y solo ante el arquero, le terminó entregando la pelota al mismo.
24–Nahuel Gallardo (-): Ingresó por Farías y, en los 10 minutos que estuvo en la cancha, trató de colaborar en la marca, aunque no entró bien y se lo notó impreciso.
8–Brian Farioli (-): Reemplazó a Teuten a los 35’ del período final, y entró muy poco en juego. Trató de proyectarse por su carril, pero su esfuerzo solo quedó en intenciones.
30–Santiago Pierotti (-): Sustituyó al agotado Bernardi, y buscó oxigenar el mediocampo del Sabalero. En los pocos minutos que jugó, estuvo impreciso, lento, y no fue salida por su sector.
Julio César Falcioni (DT): Buen planteo del entrenador, en uno de los mejores partidos de Colón desde que asumió su cargo. Mandó a su equipo al frente pero, entre las fallas en la definición y los dos goles mal anulados, no pudo sumar de a tres en Asunción, lo que el Sabalero largamente mereció.

