Colapinto le dio el rebufo a Gasly y después se salvó solo: la vuelta al límite que lo metió en Q3 en Bakú

El argentino largará décimo en Azerbaiyán después de una clasificación en la que le dio rebufo a su compañero de Alpine y luego consiguió avanzar a la Q3 sin esa ayuda.

El momento preciso en el que Franco Colapinto se metió en la Q3 del circuito callejero de Bakú, en el GP de Azerbaiyán.

El momento preciso en el que Franco Colapinto se metió en la Q3 del circuito callejero de Bakú, en el GP de Azerbaiyán.

Franco Colapinto largará décimo este sábado en el Gran Premio de Azerbaiyán, pero la posición de partida no alcanza para contar lo que hizo el argentino en la clasificación. En una pista donde el rebufo puede marcar una diferencia enorme, Alpine utilizó su auto para darle una ventaja a Pierre Gasly. Y cuando llegó el momento en que Franco necesitaba esa misma ayuda, tuvo que arreglarse solo.

La recompensa fue una vuelta al límite sobre el cierre de la Q2 que le permitió meterse nuevamente entre los diez mejores.

La clasificación tuvo así una particularidad: Colapinto trabajó para que Gasly pudiera aprovechar la succión y después tuvo que encontrar por sus propios medios el tiempo que necesitaba para seguir en carrera.

¿Qué es el rebufo y por qué era tan importante en Bakú?

El circuito callejero de Bakú tiene una de las rectas más largas de la Fórmula 1. En ese sector, los autos pueden alcanzar velocidades muy altas y el aire juega un papel determinante.

Cuando un monoplaza circula detrás de otro, encuentra una zona de menor resistencia aerodinámica. Esa situación se conoce como rebufo o succión y permite que el auto que viene detrás gane velocidad en la recta.

Por eso, en clasificación, los equipos pueden coordinar a sus pilotos para que uno vaya adelante y el otro aproveche ese efecto. Eso fue justamente lo que hizo Alpine con sus dos autos.

Colapinto le dio el rebufo a Gasly

Durante la Q2, Colapinto salió por delante de Gasly. La estrategia tenía un objetivo concreto: que el francés pudiera aprovechar la succión del Alpine del argentino en la larga recta de Bakú.

Gasly cerró esa vuelta con un tiempo de 1:44.106, mientras que Colapinto registró 1:44.869. La diferencia fue de 763 milésimas.

El resultado dejó a Gasly bien posicionado para avanzar, mientras que Franco quedó fuera de los diez primeros y obligado a mejorar en el intento definitivo.

Y ahí apareció el verdadero desafío.

La vuelta que Colapinto tuvo que hacer solo

Cuando llegó el momento decisivo de la Q2, Colapinto no contó con el mismo beneficio que había tenido Gasly.

Sin la succión de su compañero, necesitaba encontrar tiempo en un circuito en el que cada centésima podía marcar la diferencia entre avanzar o quedar eliminado. Y respondió.

Franco consiguió un registro de 1:44.683 y se metió en la Q3 sobre el límite. La vuelta fue especialmente valiosa porque llegó después de haber quedado relegado fuera de los puestos de clasificación y sin la ayuda aerodinámica que había recibido Gasly.

El propio Colapinto destacó después la importancia de esa vuelta y explicó que había sido su mejor momento de la clasificación.

“Fue muy difícil sin la succión”, reconoció el argentino después de la sesión. También señaló que la vuelta de Q2 fue muy buena y que decidió asumir más riesgos para conseguirla.

En Q3, Alpine volvió a apostar por la misma estrategia

La estrategia de los dos autos volvió a aparecer en la última tanda.

Alpine colocó nuevamente a Colapinto por delante de Gasly para que el francés aprovechara el rebufo en la recta principal. Gasly terminó finalmente séptimo, con un tiempo de 1:44.047.

Para Franco, en cambio, la Q3 fue más complicada.

En su primer intento tuvo un error en la pista y se fue largo en una curva, lo que comprometió el resto de la tanda. Finalmente marcó 1:44.963 y quedó décimo.

Así, Gasly terminó séptimo y Colapinto décimo, pero la diferencia de posiciones no cuenta toda la historia de la clasificación: el argentino llegó a la última tanda después de haber cumplido una función estratégica para su compañero y de haber tenido que sacar adelante por sí mismo la vuelta que le permitió sobrevivir en la Q2.

Una clasificación que vuelve a mostrar el carácter de Colapinto

El décimo puesto le permitirá a Colapinto largar dentro del top 10 en una carrera particularmente exigente por las características de Bakú.

Pero el dato más significativo de su clasificación estuvo unos minutos antes, cuando quedó contra las cuerdas y necesitaba una vuelta perfecta para no quedar eliminado.

Sin rebufo, sin margen y con el reloj encima, Colapinto se jugó todo en una sola vuelta y consiguió avanzar.

Después, la Q3 no salió como esperaba y el argentino terminó décimo. Sin embargo, la maniobra que puede quedar como una de las imágenes de su clasificación en Bakú fue otra: el piloto de Alpine hizo el trabajo para que su compañero aprovechara la succión y, cuando le tocó salvar su propia clasificación, encontró el tiempo sin esa ventaja.

Este sábado, desde la décima posición, tendrá por delante 51 vueltas para intentar avanzar en uno de los circuitos donde los adelantamientos y las largas rectas pueden volver a poner al rebufo en el centro de la escena.

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