Carlos Bilardo es, sin dudas, uno de los personajes que revolucionaron para siempre el fútbol en Argentina. Detractores y fanáticos hasta los puntos más extremos, demuestran que el Narigón representa una parte importante en la historia del fútbol argentino. Nacido en Mar del Plata el 16 de marzo de 1938, adquirió la vocación de Doctor tras estudiar la carrera de Medicina alternando sus responsabilidades laborales dentro del campo de juego con sus obligaciones académicas.
Leer más► Este martes empieza el ciclo del Mono Burgos en Newell's
Campeón del mundo como jugador y entrenador (con Estudiantes en la Copa Intercontinental de 1968 y con la Selección Argentina en 1986), se ubica en los más altos planos de la dirección técnica mundial como uno de los cuatro entrenadores que han podido disputar dos finales de Copa del Mundo, tras obtener el título en México y conseguir el subcampeonato cuatro años más tarde en Italia 1990.
Dueño de un carisma bastante particular, repasamos siete momentos que sin dudas reflejan su manera de pensar y manifiesta los debates que engloban a la forma de jugar del fútbol argentino tanto a nivel histórico como actual.
“Tiene Gatorei, señorita”
Estudiantes se disponía a enfrentar como visitante a River por el Torneo Clausura del año 2004. Carlos se las ingenió para destapar un champagne en el banco de suplentes, lo que provocó una discusión con los efectores de seguridad. Allí surgió la célebre frase por la cual debió declarar ante la Justicia días más tarde.
La anécdota de la moneda
Cuando era jugador de Estudiantes, en 1969 disputaron un torneo amistoso en Lecce que debió definirse por el lanzamiento de una moneda. Carlos, de rápidos reflejos, le pidió a sus compañeros de equipo que pese a cualquier resultado, por favor que comiencen a gritar. Al lanzar la moneda, aprovechó el alboroto y nadie supo el resultado que arrojó el objeto.
Cruzarse en las mangas rivales
Su regreso a Estudiantes fue furor. Las cámaras de la televisación fueron claves para conocer las “costumbres” del Doctor. En varias ocasiones se ha cruzado la manga al ingresar el equipo rival a la cancha, siendo ovacionado por los simpatizantes del Pincha en cada ocasión que esto sucedía.
“La emoción al ver la Copa del Mundo”
Previo a la Copa Mundial de 2014, en una entrevista realizada por Sergio Goycochea, Bilardo observó la Copa del Mundo y no logró disimular su emoción, argumentando que costó muchísimo obtener el galardón en México 1986.
“Es rival, pisalo”
Carlos tuvo un breve paso por el Sevilla de España en dos ciclos (92/93 y 96/97, el primero con Maradona en el plantel). En un encuentro frente al Deportivo La Coruña, perdió el control tras ver que uno de sus ayudantes de campo colaboró con el equipo rival, tras verlo lastimado.
¿A quién tenés que marcar, Ruggeri?
En las noches previas de la final del Mundial de México, disputada el 29 de junio de 1986 con victoria argentina por 3 a 2; Carlos Bilardo quería asegurarse que sus jugadores estén plenamente concentrados ante semejante desafío que tendrían por delante en el Estadio Azteca. Oscar Ruggeri cuenta que Bilardo entraba en horas de la madrugada de forma enérgica a su habitación preguntándole a quien tenía que marcar, despertándolo de un sobresalto: “A Rummenigge, Carlos” -delantero estrella del seleccionado teutón-. Dicho esto, el Doctor volvía a su habitación.
Leer más► A 75 años de la hazaña del Tiburón de El Quillá: "¡Gracias, Dios! ¡Llegué! ¡Llegué!"
“Mire lo que es la Copa del Mundo, Macaya”
Carlos Bilardo comentó el Mundial de Alemania 2006 para Canal 13, junto a Sebastián Vignolo y Enrique Macaya Márquez. El 9 de julio, día de la final donde Italia venció a Francia por penales para alcanzar su cuarta corona; Carlos fue tajante en la previa del encuentro que se disputó en Berlín, al observar el trofeo y tener una breve discusión con “Macaya”.
Temas

