Boca Juniors igualó 1 a 1 en su debut de esta noche en el Grupo H de la Copa Libertadores ante Caracas, de Venezuela, a donde llegó con la mente y la planificación puestas en la definición de la Superliga Argentina. La perspectiva de Boca está puesta en el sábado, cuando enfrente al Gimnasia y Esgrima La Plata de Diego Maradona en la Bombonera, soñando con una victoria propia y que River Plate no salga victorioso de su visita a Atlético Tucumán para consagrarse campeón del torneo.
Por eso hoy, tanto como harán los riverplatenses mañana, se guardó cartas en este debut copero pensando en la lucha por la primacía en el plano doméstico, donde el estímulo parte de la puja mano a mano con su clásico rival. Pero por contrapartida para Boca esta Libertadores que tuvo justamente a River en las dós últimas finales, con la primera ganándosela justamente al "xeneize", es una obsesión para todos, jugadores, cuerpo técnico, dirigentes, y ni que hablar de los hinchas.
Entonces Miguel Ángel Russo, que hoy volvió a dirigir a Boca en una Copa Libertadores después de 13 años tras salir campeón en el año 2007; apostó por el recambio solamente con tres titulares que volverán a estar el sábado frente a los de La Plata. El arquero Esteban Andrada y el delantero colombiano Sebastián Villa fueron dos de ellos, mientras que el tercero fue un debutante absoluto como el zaguero peruano Carlos Zambrano, que deberá reemplazar al suspendido Carlos Izquierdoz, con el que hoy compartió dupla central.
Pero promediando el segundo tiempo fue extraño que el zaguero del seleccionado peruano le dejara su lugar al paraguayo Junior Alonso, cuando en realidad Russo podría haber probado dejándolo en el equipo para que compartiera unos minutos con quien lo acompañará el sábado frente a Gimnasia.
Esto significa que Alonso y Zambrano jugarán juntos el sábado por primera vez, nada más y nada menos que en un partido que le puede dar un nuevo título al conjunto "xeneize". Y también constituirán entonces un hecho llamativo, ya que en ese juego Boca contará con sus dos marcadores centrales extranjeros.
Por lo pronto hoy Zambrano no se vio muy exigido, como todo Boca, ante un tibio Caracas que está tercero en el certamen de su país e imbatido en las últimas 12 fechas, y que en el terreno internacional ha ido creciendo en los últimos años, en la medida que fue ganando rodaje en ese ámbito. Pero en el primer tiempo Boca no solamente se quedó con esa falta de riesgo en su arco, sino que fue en pos de los tres puntos con la voracidad de un Ramón Ábila en racha goleadora pese a ser suplente, que en el minuto 24 se volvió a tutear con la red para darle la ventaja al xeneize. Con este tanto, Wanchope suma ocho en competiciones CONMEBOL.
Y a partir de allí Boca justificó su supremacía en el marcador también en el juego, aunque siempre con un pequeño faltante a la hora de rematarlo. Y eso le iba a resultar caro en la etapa final. Es que antes de los 10 minutos del segundo tiempo el reaparecido Iván Marcone cometió una falta cerca del área de Andrada y Robert Hernández, de tiro libre, le dio la inmerecida paridad a los dueños de casa.
Y más injusta después porque Boca pudo volver a ponerse arriba en el marcador tras una buena acción personal de Nicolás Capaldo que llegó sin aire a la zona de definición y otra de "Wanchope" que no pudo pegarle con justeza cuando se jugaba tiempo de descuento.
La semana próxima, Boca tendrá revancha en la Bombonera cuando reciba a Independiente de Medellín, que hoy cayó como local ante el paraguayo Libertad de Ramón Díaz por 2 a 1, con goles de Jesús Murillo para el anfitrión y Darío Bocanegra y Oscar Cardozo para los asunceños.
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