Boca perdió ante Vasco da Gama, sintió la ausencia de Paredes y ahora espera por una revancha con sede en duda
Boca perdió 1-0 ante Vasco da Gama, sintió la ausencia de Paredes y deberá remontar la serie en una revancha con el Maracaná bajo la lupa judicial.
Boca Juniors sufrió una derrota que complica sus aspiraciones internacionales. El equipo de Rodolfo Arruabarrena perdió 1-0 ante Vasco da Gama en La Bombonera, por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, y quedó obligado a buscar la remontada para mantener vivo el sueño de llegar a la final.
Te podría interesar
La caída dejó en evidencia las dificultades del Xeneize para generar juego, encontrar espacios y transformar sus aproximaciones en goles. Sin Leandro Paredes, lesionado, el equipo perdió a uno de sus principales conductores y terminó pagando caro sus imprecisiones.
Pero hubo otro episodio que pudo cambiar el desarrollo del encuentro: la insólita expulsión de Andrés Gómez, que dejó a Vasco con diez jugadores durante buena parte del segundo tiempo. Boca tuvo la oportunidad de aprovechar la superioridad numérica, pero no encontró el camino al empate.
Además, la sede de la revancha continúa bajo la lupa por una disputa judicial vinculada con la utilización del estadio Maracaná.
Boca sintió la ausencia de Paredes
La baja del mediocampista campeón del mundo representó un problema importante para Arruabarrena. Paredes sufrió una lesión muscular ante Instituto y no pudo estar presente en un encuentro en el que Boca necesitaba manejar los tiempos y asumir el protagonismo.
Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho y, aunque se ilusiona con jugar la revancha ante Vasco, su regreso es complicado: el objetivo sería llegar al Superclásico ante River del 1° de noviembre.
Sin su capitán, al equipo le costó encontrar claridad en la mitad de la cancha. La circulación fue irregular y, cuando necesitó acelerar para buscar el empate, abundaron las imprecisiones.
La ausencia de Paredes explica parte de los problemas, aunque también deja una pregunta abierta: ¿puede Boca sostener su funcionamiento cuando no tiene a su principal organizador?
La expulsión absurda de Andrés Gómez que Boca no supo aprovechar
Uno de los momentos más llamativos del partido llegó en el segundo tiempo. Andrés Gómez, futbolista de Vasco da Gama, protagonizó una secuencia insólita que terminó con su expulsión y modificó las condiciones del encuentro.
El colombiano recibió la primera tarjeta amarilla por impedir la reanudación del juego. Segundos después, protestó y empujó al árbitro chileno Piero Maza, que no dudó en mostrarle la segunda amonestación y la tarjeta roja.
La reacción del futbolista fue un error difícil de justificar en un partido de semejante importancia. Vasco se quedó con diez jugadores y tuvo que replegarse para defender la ventaja conseguida con el cabezazo de Adson en el primer tiempo.
Para Boca, la expulsión representó una oportunidad inmejorable. Con un hombre más, el equipo se volcó al ataque y generó situaciones para igualar el marcador. Santiago Ascacíbar estrelló un remate en el travesaño y el Xeneize insistió hasta el final, pero la falta de precisión volvió a condenarlo.
La pregunta es inevitable: ¿cómo puede ser que Boca no haya podido aprovechar más de media hora de superioridad numérica en su propia cancha? La roja de Gómez le abrió una puerta, pero el equipo no tuvo las respuestas futbolísticas necesarias para evitar la derrota.
¿Se juega en el Maracaná? La revancha de Boca quedó bajo la lupa
El partido de vuelta está previsto para el martes 20 de octubre en Río de Janeiro, pero la utilización del Maracaná quedó envuelta en una disputa judicial entre Vasco da Gama y el consorcio que administra el estadio.
Aunque una resolución judicial volvió a habilitar el escenario para el encuentro, el conflicto tuvo nuevas idas y vueltas y mantiene la atención sobre la sede definitiva.
La incertidumbre suma un elemento más a una serie que ya exige máxima concentración. Boca necesita preparar una revancha en la que deberá ganar para sostener sus aspiraciones de clasificación, mientras intenta corregir los problemas que quedaron expuestos en La Bombonera.
La ausencia de Paredes, la falta de eficacia y la incapacidad para capitalizar la expulsión de un rival dejaron señales de alerta. El Xeneize todavía está a tiempo de cambiar la historia, pero deberá mostrar una versión muy diferente si quiere alcanzar la final de la Copa Sudamericana.





