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Ascendió con Unión y quiere volver: "Si el entrenador de turno me quiere, con gusto", dijo

Manuel De Iriondo vive hace años en Europa, donde disfruta de su carrera deportiva, aunque no se olvida del Tate. Cómo vivió el clásico, el presente del equipo del Kily y su deseo de regresar.

Manuel De Iriondo es uno de los pocos deportistas santafesinos que consiguió llegar a Primera con el Club Atlético Unión y logró consagrar su paso. Debutó en Atlético Rafaela, pero está identificado con el club tatengue, donde estuvo más de 6 años y cumplió el sueño de ascender a la máxima categoría cuando solo tenía 21 años.

Hoy, hace varios años que vive en Europa, donde el fútbol lo llevó a jugar en Rumania, Francia y España, antes de recalar en un destino un tanto más exótico. Actualmente, De Iriondo vive en Chipre, país europeo ubicado al sur de Turquía, donde milita en el Ethnikos Achnas de la Primera División.

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Un mediocampista que todavía está en la retina del hincha de Unión, donde jugó más de 50 partidos y defendió los colores rojiblancos siempre que le tocó. Entre el disfrute del Viejo Continente y la nostalgia por su época dorada en Santa Fe, Manuel De Iriondo charló en exclusiva con AIRE, contó cómo vive el día a día alejado de su familia y amigos en el Mediterráneo y confesó que sueña con regresar a Unión para concluir su carrera deportiva.

Manuel De Iriondo, mano a mano con AIRE

— ¿Cómo es tu actualidad en Chipre?

— Estoy contento. Mi carrera me ha llevado por muchos países, y cada lugar donde estuve me ha enriquecido y he crecido. Futbolísticamente me encuentro bien, es una liga interesante donde hay muchos extranjeros y es muy competitivo. La vida en la isla está muy bien, estoy cómodo, tenemos verano casi todo el año, viniendo de países de frío, viene bien, ja.

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Manuel De Iriondo en Ethnikos Achnas, de la Primera División de Chipre.

Manuel De Iriondo en Ethnikos Achnas, de la Primera División de Chipre.

— ¿Con quién compartís en el día a día? ¿Qué costumbre conservás?

— Acá hay un argentino también, Enzo Cabrera, que jugaba en Newell's. Es el único argentino acá y después no hay ningún sudamericano ni siquiera en el equipo. ¿Las costumbres? Así como para nosotros el mate es la bebida que nos une, para ellos es el café frío, se matan a café, constantemente están tomando. Pero con Enzo tomamos mate, todavía no caí en el café frío. El mate acá en Chipre no se ha implementado, no lo prueban, lo asocian con una droga, pero yo les digo que es como un té. Algunos valientes lo prueban, pero no les gusta.

Me gustaría volver a Unión. Una de las cosas que se extrañan de Argentina es la pasión de la gente. Extraño el fuego de Sudamérica. Hay que ver si, llegado el día, el entrenador me quiere, pero volvería con gusto. Me gustaría volver a Unión. Una de las cosas que se extrañan de Argentina es la pasión de la gente. Extraño el fuego de Sudamérica. Hay que ver si, llegado el día, el entrenador me quiere, pero volvería con gusto.

— ¿Por qué decidiste irte de España y qué te llevó al fútbol de Chipre?

— Yo quería un cambio. Si bien en Madrid estaba muy a gusto, el club tenía un proyecto que implica abajar mucho el presupuesto, no era algo que realmente me interese. El hermano de Santiago Solari, el que fue técnico del Real Madrid, es intermediario acá y me hizo un contacto. La verdad es que me animé, ya había vivido en Rumania, Francia y España, no le tenía miedo al cambio. Es una liga que me sorprendió, estoy muy contento.

— Tu llegada a Francia prácticamente coincidió con la de Lionel Messi al PSG. ¿Te sorprendió el trato para con él?

— Él llega a las dos o tres semanas de que yo llego. Fue una noticia mundial y tuvo la repercusión que corresponde. Sin embargo, por ejemplo en nuestro plantel, la mayoría ve al PSG como el club de los qatarís, 'solo tienen dinero', 'con tantas estrellas no van a ganar nada'… como que ya se la veían venir. Algunos decían que al principio a Messi le iba a costar, porque el fútbol francés es muy físico. Desde que llegó fue un poco resistido por los franceses, y después del Mundial más todavía. El francés es una persona difícil para entrarle, no son tan abiertos. Imagino que a Messi, después de haberles ganado la Copa del Mundo, aunque sea él, se le ha hecho difícil.

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Manuel De Iriondo en su etapa como futbolista del Grenoble Foot 38, de la Segunda División de Francia.

Manuel De Iriondo en su etapa como futbolista del Grenoble Foot 38, de la Segunda División de Francia.

— ¿Extrañás la vida en Santa Fe?

Sí, se extraña. La última vez que volví fue para la final del mundo, estuve diez días y me volví. Se extraña más que nada lo que es la vida social de uno, mis amigos de la escuela, mis amigos de otros lados también, y eso se extraña. Las comidas, los domingos en familia… pero bueno, a mí una persona que aprecio mucho, que ha vivido por el mundo y viajando, me dijo: 'ahora no estés con el teléfono tratando de estar en Santa Fe, porque no vas a estar en Santa Fe ni en Rumania', que era donde yo estaba en ese momento. Me dijo que aproveche la experiencia porque probablemente no vuelva más, y fue lo que hice en todos los lugares donde estuve.

— ¿Sonás con volver a Unión?

Me gustaría volver a Unión. Una de las cosas que se extrañan de Argentina es la pasión de la gente. En Europa podés jugar tranquilo, nadie te molesta, perdés un partido y no pasa nada, está bueno, pero la verdad que yo extraño un poco el fuego de Sudamérica. Me encantaría, hay que ver si llegado el día el entrenador de turno me quiere, y si me quiere, volvería con gusto. Es una cosa que no depende solo del jugador, sino que se tienen que dar otras cuestiones. Ojalá.

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Manuel De Iriondo jugando la Copa Argentina con Unión.

Manuel De Iriondo jugando la Copa Argentina con Unión.

— ¿Cómo ves el presente de Unión?

Creo que Unión, a pesar de todo, no tiene que volverse loco, si bien es difícil jugar en Santa Fe con la presión de estar a un punto del descenso. Colón también lo está y tiene mucho más presupuesto. Unión está jugando con muchos pibes, ha vendido varios jugadores como Machuca, al Pipa (Gastón González), Nardoni. Eso habla de que es un equipo que hace las cosas bien, que promueve sus jugadores.

El hincha se había acostumbrado a participar en la Sudamericana, al haber jugado dos años seguidos, y ponen la vara a ese nivel. Entonces el club se tiene que mantener a ese nivel. El fútbol argentino es muy parejo, muy difícil, hoy hay diez equipos peleando por el descenso. Yo miro los partidos y la verdad es que Unión, para mí, es un equipo que no se entrega, que mete, todos corre, ninguno juega en puntitas de pie o le pese el momento.

— ¿Qué te pareció el clásico frente a Colón?

Tuvieron un partido muy difícil, y la realidad es que Unión mereció ganar. Era un partido difícil, porque jugaba de visitante con toda la presión que tenía encima, y los pibes lo hicieron muy bien. Ojalá que con Sarmiento puedan ganar y que sirva ese punto del clásico para animarse un poquito más, que pueden jugar y lo hacen muy bien... Morales está picante, que Dómina y Mosqueira también juegan bien, la defensa está firme. El otro día con Platense estuvieron bien, sin problemas, y con un 'penalito' lo perdieron. Cada punto vale, yo creo que Unión no se tiene que volver loco. Me gusta el trabajo que está haciendo el Kily.

— ¿Quién te gusta del equipo actual de Unión?

Mosqueira, a pesar de que es muy joven. Y en la defensa tenés un par que se tiran de cabeza, Franco Calderón, Vera, Corvalán. Los dos delanteros me hacen acordar a Gamba y Soldano, que corrían y presionaban, ese es el Unión que la gente recuerda. Nico Orsini también, yo estuve con él en Rafaela, le puede aportar mucho, tiene experiencia. Lo importante para Unión es mantener la categoría y si puede clasificarse, mejor, y el año que viene armar un buen plantel para pelear arriba de nuevo.