En un mundo desgarrado por la Segunda Guerra Mundial, en Santa Fe el río cayó a su piso mínimo desde que se registran las alturas en el hidrómetro del puerto santafesino: - 1,03 metros en 1944. Durante esta semana, osciló por encima de los 0,60 metros y está muy cerca de los 0,48 metros que midió en mayo del año pasado, en lo que fue su altura más baja en medio siglo.
“Hay condiciones para proyectar una bajante en la cuenca del Paraná incluso más pronunciada que la del año pasado”, adelanta a AIRE Carlos Paoli, uno de los expertos argentinos que más ha estudiado este río. Es profesor honorario de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y exdirector del Centro Regional Litoral del Instituto Nacional del Agua (INA).
Los que miren con atención el gráfico de las alturas mínimas del río en el Puerto de Santa Fe, van a detectar una tendencia que Paoli también pone en foco: las bajantes se sostienen y “encadenan” en años consecutivos y no suelen ser un fenómeno puntual.
En el récord de 1944, por ejemplo, el río ya venía con niveles muy bajos desde 1936 y en la bajante de finales de los 60’ y principios de los 70’ también se mantuvo bajo durante varios años.
Entonces, el ciclo que comenzó en el 2020, con un piso mínimo de 0,48 metros entre el 21 y el 23 de mayo, perfectamente se puede superar este año y mantenerse como tendencia de acuerdo a cómo evolucionen las precipitaciones en la enorme cuenca del río Paraná. “En este momento prácticamente no hay lluvias en la cuenca de aporte que está encima de la represa de Itaipú y hay un escenario de bajante persistente”, precisa Paoli.
La bajante récord de 1944
¿La bajante podría derrumbar el nivel del río en Santa Fe al récord de 1944, cuando en el puerto se registró un nivel que está 1,67 metros por debajo de los 0,64 metros que se midieron en la medianoche de este jueves? Es difícil saberlo aún y también hay que tener en cuenta que en la cuenca hubo grandes transformaciones por la construcción de las represas y los cambios en el uso del suelo.
Para tener una escala, es útil un dato que recuerda Paoli. “Para que el río caiga a niveles similares a los de 1944, en el punto en el que confluyen los ríos Paraná y Paraguay -en Corrientes- el caudal debería ser de unos 5.000 metros cúbicos por segundo y ahora es de 8.000 metros cúbicos por segundo. En condiciones normales debería oscilar entre los 15.000 y 16.000 metros cúbicos por segundo; es decir el doble que en la actualidad”, precisa.
En la última proyección de los técnicos del Sistema de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata (del INA), que se publicó este miércoles 16 de junio, se advierte que se espera un agravamiento de la bajante en el río Paraná y con el verbo en potencial se agrega que “el tramo del río Paraná en territorio argentino alcanzaría niveles de similar orden a los registrados en el año más bajo de la historia registrada: 1944”.
Los técnicos del INA también adelantan un tema clave: julio va a ser un mes especialmente crítico y habrá que seguir de cerca la situación de las tomas de agua en las grandes ciudades argentinas que están en la cuenca, como Corrientes, Santa Fe y Paraná.
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