Un cohete de SpaceX se estrelló contra la Luna: las impactantes imágenes que difundió la NASA
Una etapa abandonada del Falcon 9 colisionó a casi 9.000 kilómetros por hora cerca del cráter Einstein y provocó una enorme huella sobre la superficie lunar.
El instrumental de la sonda LRO midió la sombra proyectada en el cráter de 18 metros para calcular la profundidad exacta del impacto.
Una masa de 4,5 toneladas correspondiente a la etapa superior de un cohete Falcon 9, perteneciente a la firma de Elon Musk, impactó de lleno contra la superficie lunar a una velocidad abismal de 8.690 km/h. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) difundió en las últimas horas las fotografías oficiales que captó la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) entre el 11 y el 12 de agosto, confirmando la aparición de una cicatriz inédita en el paisaje del satélite.
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La colisión ocurrió a principios de mes cerca de la formación rocosa conocida como el cráter Einstein. Los datos cinéticos recopilados por la agencia estadounidense precisan que el choque abrió un nuevo cráter de 18 metros de diámetro y cerca de 3 metros de profundidad. El módulo de SpaceX había quedado a la deriva durante más de un año en la órbita terrestre tras haber cumplido con éxito el lanzamiento del módulo privado Blue Ghost-1 de la empresa Firefly Aerospace en enero de 2025.
El dramático esquema que evitó un choque de satélites en el Polo Sur
La trayectoria descontrolada del material espacial generó minutos de máxima tensión en los centros de control internacional. A fines de junio, científicos del Instituto Aeroespacial Coreano (KARI) detectaron que la pesada chatarra aceleraba peligrosamente hacia la trayectoria de su propia sonda orbital, Danuri:
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Peligro de colisión directa: las simulaciones iniciales no descartaban un choque frontal entre el resto del cohete y el satélite surcoreano.
Maniobra de salvamento: un viraje de emergencia programado originalmente para el eclipse lunar permitió modificar levemente la órbita de Danuri y eludir la catástrofe.
Posicionamiento final: al momento de la explosión, la nave coreana se encontraba a resguardo sobre el polo sur lunar, registrando la colisión junto a satélites comerciales chinos.
Alerta máxima por los escombros a alta velocidad y la huella química
Más allá del impacto visual, los astrofísicos advierten que este acontecimiento transforma una molesta anécdota en una amenaza latente para las futuras misiones humanas. Al no existir una atmósfera lunar que frene los escombros, el golpe eyectó una nube volcánica de regolito y roca a la velocidad de una bala, representando un riesgo severo para los paneles solares, los módulos habitacionales y los astronautas que trabajarán en la zona.
Paralelamente, el choque dejó una firma química instantánea. Observatorios terrestres de alta precisión, como el Very Large Telescope (VLT) instalado en Chile y el Telescopio Lowell en Arizona, detectaron una columna gaseosa de litio y sodio que se elevó a gran altitud y permaneció visible durante diez minutos. Ante este panorama, los especialistas exigen fijar protocolos estrictos de desorbitación y establecer zonas delimitadas de impacto para gestionar la basura espacial antes de que sea demasiado tarde.





