Registran por primera vez un extraño fenómeno de esferas de hielo en Neuquén: qué son las Ice balls
La fotógrafa marplatense, Alejandra Heis, logró registrar una combinación de eventos naturales prácticamente imposible en la Laguna Melliza Superior.
La técnica panorámica utilizada por Heis requirió el ensamble de seis capturas para el suelo helado y otras seis orientadas al espacio profundo, garantizando nitidez absoluta a -3°C.
El invierno en la cordillera de Neuquén acaba de regalar un espectáculo sin precedentes para las ciencias naturales. A tres grados bajo cero, la fotógrafa Alejandra Heis documentó un acontecimiento geológico y astronómico que los especialistas catalogan como un verdadero hito: la aparición de miles de esferas de hielo perfectas sobre el agua, coronadas por un firmamento en donde coincidieron de forma simultánea múltiples fenómenos cósmicos.
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El escenario de esta proeza técnica fue la Laguna Melliza Superior, en la codiciada zona de Caviahue-Copahue. La imagen final no surgió de un disparo azaroso, sino de una compleja planificación panorámica de 180 grados que unió doce fotografías independientes con precisión milimétrica para inmortalizar el relieve terrestre y el espacio profundo.
Qué son las ice balls y cómo aparecieron en la Laguna Melliza Superior
Las estructuras que cubren la cuenca reciben el nombre científico de "ice balls" (esferas de hielo) y constituyen un fenómeno extremadamente raro. Según explicó la fotógrafa que registró las imágenes, aparecen cuando el viento, el oleaje y las temperaturas bajo cero se combinan en condiciones muy específicas.
El proceso comienza cuando los copos de nieve caen sobre una superficie de agua cercana al punto de congelación. A medida que las olas y el viento desplazan los fragmentos de hielo, estos acumulan capas sucesivas de escarcha alrededor de un núcleo inicial. Con el tiempo, ese movimiento constante los pule y transforma en las llamativas esferas que caracterizan este fenómeno natural.
- Registro inédito: no existen antecedentes documentados de este fenómeno en el área de Caviahue-Copahue, según los registros oficiales disponibles.
- Llamado a la preservación: aunque algunas de las formaciones soportaban el peso de los visitantes, la autora de las imágenes pidió evitar intervenirlas para conservar intacto este raro espectáculo natural.
Un cielo psicodélico por el impacto de la actividad solar en la atmósfera
Si el suelo ya justificaba la expedición, el firmamento de esa madrugada superó cualquier proyección astronómica. La nítida atmósfera patagónica desplegó el arco completo de la Vía Láctea junto a las Nubes de Magallanes y la luz zodiacal, ese resplandor que surge cuando los rayos del Sol rebotan en el polvo cósmico del Sistema Solar.
Sin embargo, el elemento que encendió el horizonte con tonos rojizos y verdosos fue el airglow o luminiscencia atmosférica. Una serie de potentes tormentas solares ocurridas días antes, que incluso desataron auroras australes visibles desde las bases antárticas, cargó de energía las capas más altas de la atmósfera. Al interactuar con los gases terrestres, este bombardeo de partículas intensificó el brillo del cielo neuquino de una manera pocas veces vista, consolidando un documento visual que ya da la vuelta al mundo.





