Se suele afirmar que, cuando hay una tormenta solar, los satélites que orbitan la Tierra pueden interrumpir sus comunicaciones. La doctora en Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Cristina Mandrini, investigadora superior del Conicet y especialista en Física Solar, aclaró en AIRE que los satélites que pueden verse afectados por este fenómeno solar son, mayormente, los geoestacionarios de posicionamiento, como el GPS. Pero ¿de qué forma?
Cuando hay una tormenta geomagnética, lo ideal es "bajarles la tensión de los instrumentos" a los satélites para protegerlos. "Cuando vienen estas eyecciones coronales de masa, los satélites geoestacionarios pueden afectarse porque estas partículas producen como estática", explicó la experta.
¿Qué es la estática? "La estática que se da por fricción, para dar un ejemplo, se produce cuando un auto va viajando en la ruta y después lo tocas y te patea", dijo Mandrini. En el caso de los satélites en una tormenta solar, "las partículas producen estática sobre las carcasas de los satélites y, si hay un alerta, estos bajan la tensión de los instrumentos para que no los afecten, hasta que pase la tormenta", explicó.
En general, los que hacen esto son satélites de ubicación, como el GPS.
Qué es una tormenta solar
Las tormentas solares ocurren cuando hay eyección de un filamento en el Sol. Un filamento es una estructura que tiene plasma y campo magnético, que está en la atmósfera solar. Cuando eyecta, al estar frente a la Tierra, esa masa avanza en el medio interplanetario, llega a la Tierra e interactúa con el campo geomagnético. Cuando esto pasa, depende de la orientación que tenga el campo de la masa de la eyección coronal, ingresan partículas energéticas que sobreionizan la ionósfera, entonces se producen las auroras polares.
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